Memoria y desmemoria

 

Desde hace algún tiempo siento que me falla la memoria. Ordinariamente olvido cosas sin importancia hasta que noté que algunas de ellas sí lo son. Acudo al médico regularmente por algunos problemas crónicos. Durante la entrevista el médico siempre pregunta por la medicina que estoy tomando. En la última visita me preguntó sobre la marca de un medicamento. No pude recordar el nombre de tal fármaco, aunque lo tomo todos los días. Le dije que venía en un botecito de plástico con etiquetas de color verde y azul, no en un blíster como otras marcas. Inmediatamente el médico acertó en la marca. A mí me preocupó que mi mente divagara tanto para encontrar la respuesta, cuando comúnmente me acuerdo de cosas como esas. En esos momentos veía la imagen del botecito de pastillas en mi mente, pero me era imposible nombrarlo.

Este incidente se une a otros más, ocurridos recientemente y que no he tomado en serio, incluyendo aquellos que al parecer no son de memoria sino de atención. El otro día, me da vergüenza decirlo, hice cachitos un documento original importante porque distraídamente lo confundí con una copia mal encuadrada. Actúo como si fuera un paciente que se niega a reconocer sus males, a veces pretendo que esos incidentes no son nada y los cuento con cierto humor. ¡A quién no le pasa!

Una de dos, o estos olvidos cotidianos reflejan la profundidad de mis temores psicológicos como dice Freud, o bien están relacionados con algo mas estructural y funcional que ocurre en mi cerebro a los tantos años de vivir. Prefiero pensar en esto último que hurgar en mi mente sobre el significado de mi yo frustrado.

No lo sé de cierto, pero supongo que hay individuos con una memoria prodigiosa. Fuera de la literatura, como aquel Funes de Borges, conozco a mis colegas David y Lorenzo quienes siempre tienen el dato correcto a los quiz de la vida y de la ciencia, además de otros miles de datos que parecerían tener en un disco duro de muchos terabytes. No obstante, la visión de la memoria solamente como un almacén hace mucho tiempo dejo de ser una explicación suficiente del prodigio de recordar y olvidar.

La neurobiología concibe la memoria como un proceso dinámico de varias etapas que ocurren en mayor medida en una región del cerebro llamada hipocampo, pero también en la corteza cerebral y en el lóbulo frontal. Es famoso el caso de Henry Molaison, un paciente norteamericano con epilepsia grave a quien se le extirpó el hipocampo en 1953. Posterior a la cirugía, nunca volvió a presentar crisis epilépticas. Sin embargo, perdió la capacidad de consolidar nuevas experiencias en su memoria, aunque podía recordar sus vivencias antiguas y llevar una vida sustancialmente normal. Molaison murió a los 82 años.

Aunque este caso y otras evidencias señalan zonas específicas del cerebro como participantes de la memoria, poco se sabía hasta hace algunos decenios del papel de las neuronas en la memoria. Descubiertas por Santiago Ramón y Cajal, en los albores del siglo XX, las neuronas son células independientes que se comunican entre sí mediante señales eléctricas y químicas en las sinapsis. Una neurona puede hacer sinapsis con muchas otras neuronas de tal manera que se forman redes neuronales complejas en el cerebro. La investigación de Eric Kandel, Premio Nobel en el año 2000, sobre los mecanismos neuronales de aprendizaje y memoria, demostró que durante la memoria a corto plazo las neuronas liberan neurotransmisores en las sinapsis, pero que a largo plazo ocurren cambios en la estructura de las redes neuronales generando nuevas sinapsis inducidas por neurotransmisores como la serotonina. En términos prácticos, aprender es generar nuevas redes neuronales y la memoria de una experiencia implica un cambio en la estructura de la red.

Pienso entonces en esos olvidos cotidianos, probablemente sean signos de la reorganización que mi cerebro emprende de vez en cuando. Espero que con ello me dé el espacio para aprender a imaginar el mejor de los mundos posibles, y no olvidar el que habitamos hoy.

*vgonzal@live.com

“…aprender es generar nuevas redes neuronales y la memoria de una experiencia implica un cambio en la estructura de la red”

Ramon Y Cajal Dibujos HNZKly Retro Poster Neurona Dibujo Santiago Ramón Y  Cajal Pared Arte Antiguo Cerebro Anatomía De La Lona ​​Anatómicas Biología  Ilustración 50x70cm / Sin Marco W121 Cajal Y Santiago

Dibujo de Ramón y Cajal de las células del cerebelo de un pollo,

mostrado en «Estructura de los centros nerviosos de las aves»,

Madrid, 1905. Fuente Wikipedia.

Víctor Manuel González