

Con lágrimas en los ojos, la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, reafirmó su compromiso con las mujeres que enfrentan el cáncer de mama, al anunciar una estrategia estatal que llevará diagnóstico y atención médica a los 36 municipios del estado, especialmente a las comunidades más alejadas.
Durante el evento realizado en la Plaza de Armas General Emiliano Zapata Salazar en Cuernavaca, en el marco del Mes de la Lucha contra el Cáncer de Mama, la mandataria compartió un mensaje cargado de sensibilidad y empatía, recordando el compromiso personal y político de su gobierno con las mujeres morelenses.
“A veces pensamos que no nos van a atender en las instituciones… y hay mujeres que viven muy lejos, en comunidades donde nunca vienen hacia la zona metropolitana, que es donde están los hospitales. Por eso es tan importante este trabajo que se va a hacer, porque se van a recorrer los 36 municipios del estado, empezando por los más alejados como Amacuzac o la zona del volcán, para que las mujeres puedan hacerse este diagnóstico”, expresó la mandataria.
En su mensaje, evocó el dolor personal que ha significado ver a mujeres cercanas enfrentar esta enfermedad. “Perdón, pero tuve amigas este año que sufrieron esta situación, padecieron cáncer de mama, y vi cómo lucharon, así como todas ustedes… y no nos rendimos. Las mujeres no se rinden tan fácil, y aunque estén atravesando un dolor muy grande, siguen adelante porque saben que su familia las necesita”, dijo, conteniendo las lágrimas.
La emoción que embargó el acto reflejó no solo la sensibilidad de la gobernadora ante una problemática que afecta profundamente a miles de mujeres, sino también su voluntad de transformar esa empatía en acciones concretas. La estrategia contempla llevar brigadas de salud a todo el estado, realizar jornadas de mastografías, entregar prótesis externas y garantizar seguimiento médico a quienes lo necesiten.
Como parte del evento, se entregaron prótesis externas a mujeres que se han sido sometidas a una mastectomía, en un acto simbólico que representó no solo un apoyo físico, sino un gesto de reconocimiento, acompañamiento y esperanza.

Conmovida hasta las lágrimas, Margarita González Saravia dejó claro que gobernar también es tener humanidad, y que su compromiso con la salud de las mujeres morelenses es, ante todo, una causa de vida.

