

En un esfuerzo por ordenar y transparentar los procesos administrativos, el secretario general del Ayuntamiento, Óscar Cano Mondragón, reveló la existencia de serias fallas en el control de licencias de funcionamiento, así como en el seguimiento de multas e infracciones a comercios establecidos y al comercio informal. Una de las problemáticas más graves, según informó, es la detección de al menos 500 licencias falsas emitidas para negocios formales.
“Estamos trabajando con el área de licencias de funcionamiento y nos dimos cuenta de que, por ejemplo, yo puedo multar o infraccionar, pero no tengo forma de saber si esa infracción fue pagada”, expresó Cano Mondragón en entrevista.
Agregó que “Voy a poner el ejemplo de las tiendas 3B: si la empresa no viene a decirme que ya había pagado sus infracciones de casi 4 millones de pesos, yo no tengo forma de saber si se saldaron o no”, explicó.
Ante esta falta de comunicación y coordinación entre dependencias, el Ayuntamiento ha comenzado a cerrar filas con el área de Ingresos. El objetivo es evitar que se emitan licencias de funcionamiento a establecimientos que tienen deudas pendientes con áreas como Protección Civil, Obras Públicas o el propio Ayuntamiento. “No tenemos un sistema integral que nos permita cruzar esa información. Estamos trabajando para implementarlo”, puntualizó.
Además de estas deficiencias administrativas, el funcionario admitió la proliferación de documentos apócrifos. “Hay muchos permisos falsos, el área de licencias ha detectado más de 500 licencias falsas de negocios establecidos. Entonces, creo que hay que darle un orden interno a la administración para no generar esas expectativas”, dijo.
La situación se agrava aún más en el caso del comercio informal, donde no existe un padrón actualizado ni un control claro sobre los permisos otorgados. “Yo hoy no puedo decir cuántos ambulantes hay, porque no es como un negocio fijo que sabes dónde está. A veces se ponen, a veces no, se cambian de lugar. A veces te enseñan el permiso y a veces no”, detalló.

Cano Mondragón hizo un llamado a reorganizar internamente la administración municipal para evitar prácticas irregulares y avanzar hacia una gestión más eficiente y transparente. El funcionario reconoció que la falta de mecanismos digitales de control y la posible complicidad de algunos líderes han permitido que estas irregularidades persistan.
“Hay permisos que no se quieren enseñar o que están escondidos. Necesitamos claridad para que no se genere desorden ni desconfianza”, concluyó.

