

*Estudio multinacional documentó los obstáculos para que ellas reciban prevención y atención de enfermedades
*En Morelos, el número de mujeres que trabajan en el campo creció de 49 mil a 81 mil en sólo cuatro años
*El género femenino posee menos del 29% de las tierras agrícolas con documentos certificados en esta entidad
Cada vez es mayor la carga de trabajo que sostienen las mujeres que viven en comunidades rurales, en todo el mundo, pero su oportunidad de acceder a servicios de salud y a la propiedad de tierras, sigue estancada. Así lo documentan informes de ONU-Mujeres, INEGI, ENSANUT y un estudio internacional de la revista médica The Lancet. Los datos emergen en el marco del Día Internacional de las Mujeres Rurales, que se celebra el 15 de octubre para reconocer la contribución femenina en el desarrollo rural y la seguridad alimentaria.
El proceso global de urbanización y la migración hacia las ciudades ha provocado que muchos hombres abandonen las actividades agrícolas, ganaderas, silvícolas, de pesca y caza, por lo que son las mujeres de la familia quienes se han hecho responsables de sostener los ingresos a través de las actividades en el campo.
En el estado de Morelos esta realidad está documentada con estadísticas demográficas: mientras en el año 2018 había 49 mil 454 mujeres mayores de 15 años que trabajaban en el campo, para el año 2022 la cifra ya era de 81 mil 190. Esto significa que en sólo 4 años se incorporaron al trabajo rural casi 32 mil mujeres morelenses mayores de 15 años. Este 2025 se volverá a hacer un conteo de ese grupo de la población, como parte de la encuesta intercensal que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y que publicará en 2026.

En contraste con la notoria participación de las mujeres en el trabajo del campo, ellas son minoría cuando se analiza quiénes son propietarios de las tierras. El Gobierno de Morelos reconoce que todavía son los hombres quienes dominan la mayoría de la tenencia de la tierra, por lo que la autonomía de las mujeres se ve restringida en la toma de decisiones productivas. El Plan Estatal de Desarrollo 2025-2030 indica que en los núcleos certificados agrarios solo el 29 por ciento corresponde a mujeres, en tanto que a los núcleos no certificados la cifra es semejante, pues solo el 29 por ciento corresponde a este sector poblacional.
Falta acceso a salud
Más allá de la contribución de las mujeres rurales a la seguridad alimentaria, un estudio multinacional difundido por la revista médica británica The Lancet, documentó que en América Latina las mujeres indígenas, las campesinas y otras habitantes de zonas rurales son quienes enfrentan más obstáculos para recibir prevención, diagnósticos tempranos y atención a la salud.
Entre mujeres latinoamericanas las enfermedades se manifiestan con más agresividad en zonas rurales y en comunidades aisladas geográficamente, cuyas habitantes enfrentan obstáculos adicionales de los que ya padecen otras mujeres que habitan ciudades, sobre todo cuando tienen escasos recursos económicos o no existen leyes o normas que obliguen a las autoridades a proporcionarles consultas y medicinas, como indican datos presentados por la doctora Sue Horton, vicepresidenta de la Comisión de Diagnósticos de The Lancet e investigadora de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Waterloo.
“Hemos estudiado, en diferentes regiones del mundo, cuáles son los obstáculos a los que se enfrentan las mujeres cuando intentan tener acceso a la salud y en el caso de América Latina es notorio que hay una desventaja cuando las mujeres indígenas y campesinas buscan ayuda médica, por su aislamiento geográfico, por sus rezagos económicos y porque muchas de ellas carecen de un seguro de gastos médicos, público o privado. Esto se observa muy claramente cuando uno estudia los datos epidemiológicos del cáncer cérvicouterino”, dijo la profesora e investigadora canadiense.
En Morelos, el Día Internacional de las Mujeres Rurales también invita a hacer conciencia de que la depresión es 2% más grave entre las mujeres rurales del estado, y que en las zonas con mayor marginación económica la depresión es hasta 6% más frecuente que en zonas con ingresos socioeconómicos altos. Así lo documenta la Encuesta Nacional de Salud ENSANUT 2022.

El 9.4 de todas las mujeres que trabajan en Morelos lo hace en actividades agrícolas, según INEGI.. FOTO: Gobierno de Morelos

El trabajo agrícola de mujeres se ha incrementado por la migración de hombres a las ciudades. FOTO: ONU Mujeres

