

Marisol Vera Guerra es la ganadora del segundo Certamen Nacional de Poesía Alma Karla Sandoval. Escritora, poeta y editora originaria de Tamaulipas, Vera nos entrega, a través del poemario Afuera cantan las cicatrices de un árbol, una genealogía íntima que entrelaza recuerdos de infancia con las historias de su madre y su abuela.
Cada uno de sus poemas abre una ventana hacia las cicatrices invisibles de las mujeres que enfrentan condiciones extremas y violentas; aquellas que habitan las montañas, las sierras, las costas, y que han aprendido a convivir con la desigualdad como parte del paisaje cotidiano. Es un recorrido poético que alcanza, tristemente, a muchas mujeres. Sin embargo, Marisol convierte ese dolor en algo delicado y hermoso, se adueña de los estragos, del destierro, de la resistencia y del llanto, como un estandarte de dignidad. Su escritura empodera la memoria y transforma lo íntimo de las cicatrices en una fuerza compartida, un legado que toda mujer puede sostener con la cabeza en alto.
El poemario se presentó este sábado en la Sala de Cabildos del Ayuntamiento de Cuernavaca, durante un encuentro cálido que reunió a la escritora y colaboradora de La Jornada Morelos: Alma Karla Sandoval, al poeta Daniel Olivares Viniegra y a la editora Hortensia Carrasco Santos.
Durante la presentación, Hortensia Carrasco, directora del certamen, destacó que, “este certamen abre una oportunidad para reconocer las letras de escritoras con una trayectoria madura, pero que difícilmente encuentran espacio para su reconocimiento. Muchas veces se voltea a ver solo a escritores con una edad muy avanzada o una trayectoria longeva, dejando fuera todas esas voces femeninas que con gran esfuerzo logran tejer y trazar sus propias historias en las páginas de un libro”. Sobre el poemario Hortensia añadió: “El libro de Marisol es adentrarse en el árbol y mostrar su dolor”.
Por su parte, Daniel Olivares Viniegra, integrante del jurado, explicó que el certamen recibió 64 obras, de las cuales 20 alcanzaron un nivel sobresaliente y 10 fueron finalistas. “Este reconocimiento se lo llevó una mujer que logró una sensibilidad crítica y transformadora. El poemario de Marisol conjuga feminismo y feminidad sin caer en panfleto; mezcla raíces comunitarias con lo onírico y genera una red de significados coherentes y poderosos”, señaló.
En representación de la regidora Miriam Barajas, Jovani Rebolledo resaltó el compromiso del Ayuntamiento con las iniciativas culturales: “Nos honra recibir este segundo certamen. Esperamos que el próximo pueda realizarse en el Museo de Palacio de Cortés o en otro recinto histórico. Esta es su casa”, expresó.

Escribir desde la carne y la nostalgia
Al micrófono, Alma Karla Sandoval ofreció unas palabras convertidas en poema para las historias que emergen de entre las páginas del libro: “Marisol escribió un libro excepcional. Fue un dictamen limpio y transparente, evaluado con rigor y sensibilidad. Su obra nos muestra que la palabra puede ser cuerpo, herida y también renacimiento”. Sandoval recordó que Marisol Vera es directora de Ediciones Morgana, autora publicada por instituciones y revistas literarias dentro y fuera del país. Su trayectoria incluye el Premio Internacional de poesía Altino Italia 2020 y primer lugar del Concurso Binacional Francisco Javier Estrada, Brownsville, 2023.
Durante su intervención, Alma Karla describió el libro como “una geología del dolor”, donde cada verso “se vuelve eco, advertencia y reverberación”. Este libro es una forma de “decrepitar desde la página, de resistir desde la herida. En él, la lluvia y la infancia se funden en una lengua que no siempre se puede traducir, pero que libera. El miedo se vuelve una forma de resistencia; hace que la herida cante y nos muestra otro camino, un mapa para encontrar nuestro propio territorio”.
El poemario, agregó, “nos recuerda que mirar hacia arriba exige dignidad, incluso si se está llorando. Estos poemas son una reverencia hacia el desamparo y hacia la posibilidad de recuperar lo que se nos ha arrebatado. Porque somos, concluyó, mucho más que muñecas de papel”.
Las voces que habitan las páginas
La autora explicó que el poemario no parte de la ficción, sino de las metáforas con las que evoca las vivencias de su madre, su abuela y las suyas propias. “Mi madre, en un acto revolucionario para ese entonces, dejó a su esposo que la violentaba. Eso no estaba permitido. La cultura machista arrancaba a las mujeres de su infancia para casarlas. Pero mi madre luchó contra esas ideologías, agarró el coraje desde el instinto que tenemos todas las mujeres y se fue a vivir al monte. Uno de los poemas está dedicado a esa noche de escape”, compartió.
Marisol explicó que encuentra en la imagen poética la forma de narrar esas vidas y esas memorias. Dedicó el libro a dos de sus tías fallecidas, Elpidia y Antelma: “Ellas no se nombraban ni en la familia; este libro es una forma de resignificarlas, de darles voz. Lo dedico también, a las niñas que no pudieron salir de esas condiciones extremas ni cumplir sus sueños.”
En un tono cercano, la poeta agradeció a los organizadores por impulsar un certamen “hecho por mujeres y para mujeres”, que abre espacio a creadoras mayores de 38 años. “Muchas veces, las mujeres tenemos que posponer nuestros sueños por las labores de cuidado. Somos madres, hijas, trabajadoras, y a veces no hay tiempo para escribir. Este premio reconoce ese esfuerzo silencioso. Es esperanzador porque, no hemos llegado al final del camino, apenas estamos cruzando el umbral.”
La presentación cerro con la reflexión sobre la deuda de generar más espacios de reconocimiento para las mujeres, especialmente para las mujeres de comunidades y pueblos originarios. Para aquellas mujeres que escriben desde la injusticia y el llanto, porque, como lo dijo Marisol, “este premio pertenece a todas las mujeres que lloran, pero siguen creando. Porque el llanto, dijo, también limpia.”
La presentación del libro estuvo acompañada por lectoras y colegas del ámbito literario. La premiación oficial del certamen se realizó ayer por la tarde en el Ayuntamiento de Zacatepec. Foto: Jazmin Aguilar.
La directora del certamen, Hortensia Carrasco Santos; la galardonada, Marisol Vera Guerra; la escritora y colega de La Jornada Morelos, Alma Karla Sandoval; y el poeta, miembro del jurado, Daniel Olivares Viniegra. Foto: Jazmin Aguilar.

