

El miedo al futuro es un sentimiento que experimentan muchos jóvenes cuando escuchan noticias sobre dificultades económicas, falta de oportunidades o pérdida de empleos. Sin embargo, cada una y cada uno cuenta con habilidades para salir adelante y las puede perfeccionar. Por eso, todos debemos ayudar a la juventud morelense a superar la ansiedad que paraliza; para que no trunquen sus carreras y para que no abandonen sus metas. Así piensa la Bioquímica y Bióloga Molecular Lorena Yamileth Balón Rosas, profesora de 28 años de edad y ganadora de la Medalla al Mérito Juvenil “Cuauhnáhuac” 2025, en la categoría de ciencia y tecnología.
Ella es una de las diez personas jóvenes que fueron reconocidas este año por la ciudad de Cuernavaca por sus labores destacadas en campos tan diferentes entre sí como: medio ambiente, desarrollo comunitario, deporte, inclusión, cultura y arte, humanidades, emprendimiento, innovación, ciencia y tecnología.
Pocos días después de recibir el galardón otorgadas por la presidencia municipal y el cabildo de la capital morelense, Yamileth Balón conversa con La Jornada Morelos. La científica egresada de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) y actual estudiante de doctorado en el Instituto de Biotecnología, de la Universidad Nacional Autónoma de México (IBt-UNAM) explica que su trabajo se enfoca en comprender cómo se comunican las bacterias para sobrevivir, obtener alimento, refugiarse o para otros fines. Gracias a esto, ella ha ayudado a mejorar plaguicidas que controlan hongos dañinos para cultivos. Además, Yamileth es profesora de jóvenes que estudian el nivel licenciatura, ofrece talleres de enseñanza de ciencia para niños pequeños, escribe artículos de divulgación científica en náhuatl y tradujo a esa lengua, que se habla en Morelos, el libro de divulgación “Pablo tiene sarampión”.
“Nuestra generación enfrenta muchos desafíos y sí he llegado a percibir y escuchar mucho miedo de los jóvenes hacia el futuro; por ejemplo, el miedo a estudiar algo difícil y después no encontrar trabajo. Cuando se presentan esos pensamientos pueden truncar sus estudios o abandonar sus metas, por eso yo lo que hago es tratar de ayudar a que cambien de enfoque; que se concentren en el presente, en su meta más próxima, como puede ser el acabar sus estudios, y que perfeccionen las herramientas que tienen. Con eso se va aclarando poco a poco el futuro. Cuando doy talleres mara niños o jóvenes siempre les digo que la ciencia es como un lego, hay que tener una idea grande de lo que uno quiere construir, por ejemplo, si queremos curar el cáncer, pero primero tenemos que empezar concentrándonos en armar las pequeñas piezas que tenemos enfrente. Así, poco a poco, la pieza más grande va tomando forma”, indica la joven científica a las lectoras y lectores de este medio de comunicación.
“Yo creo que cuando una persona es joven, le ayudará mucho el optimismo y también sentir que no están solos, sino que tienen apoyo de otras personas. Yo me siento muy agradecida porque he recibido mucho apoyo de mi familia, maestro y otras personas. Entonces, ahora yo trato de compartir lo que yo haya entendido o alcanzado”, agrega.
Yamileth cuenta que se dedicó a la microbiología porque desde niña le daba curiosidad todo lo que era tan pequeño que no podía ver. “Me preguntaba ¿Por qué me enfermo si me como un taco en la calle o por qué me dicen que no juegue con la tierra porque me voy a enfermar? Esa curiosidad, que está muy viva en los niños y en los jóvenes, es lo que después se convierte en soluciones y hasta en emprendimientos”, dice la universitaria.

Los estudios de Yamileth Balón Rosas tienen aplicaciones en agricultura, farmacéutica e industria, pero reconoce que hay trabajo adicional cuando se busca transferirlos y aplicarlos. “Es aquí donde yo también hablo con otros jóvenes sobre el hecho de que si no hay empleo al terminar una carrera se puede pensar en emprender su propio negocio. Ya se ha hecho e, igual que con el ejemplo de los legos, una torre se construye reuniendo primero los pequeños bloques”, concluyó.



