

Gonzalo Lira Galván
Desde su concepción, la figura del superhéroe contemporáneo se ha erigido como una respuesta al ambiente social y político del momento. Es por ello que en la historia de Estados Unidos resulta lógica la llegada de Superman a las páginas de los diarios y seriales radiofónicos durante la Gran Depresión, obteniendo su mayor popularidad pocos años después, en pleno auge de la Segunda Guerra Mundial.
Algo similar ocurre con Batman, cuya creación es casi contemporánea a la del alter ego de Clark Kent. Sin embargo, mientras Superman se postulaba como un símbolo de la estabilidad norteamericana desde el cumplimiento de reglas y un código moral más benevolente, el hombre murciélago surgía como un violento vigilante para quien “hacer el bien” no era una motivación sino una consecuencia de su muy personal búsqueda de venganza.
Entre la Segunda Guerra Mundial, la Guerra de Vietnam y la Guerra Fría, la llegada de Superman a otros formatos se aceleró, convirtiéndolo en un símbolo de las causas justas y el “American Way”. Mientras tanto, el código moral del hombre murciélago se mantuvo ambiguo, su búsqueda de venganza fue mutando por una búsqueda de justicia, aunque sus motivaciones siempre se mantuvieron más cercanas a pulsiones oscuras de la psique humana que al heroísmo nacionalista de su símil de capa roja.
El paso del tiempo, las audiencias y la expansión de formatos, así como los códigos que han regido a la sociedad provocaron que los superhéroes busquen renovarse y expandirse más allá de sus fronteras tradicionales. El cine, la radio, la televisión, los parques temáticos, la era digital y la industria del ocio han tenido cabida en lo análogo y en lo digital para distintas iteraciones de estos personajes, pero “El Caballero de la Noche” se ha mantenido firme a muchos de sus principios básicos.
Es en medio de un orden global como el actual, donde las fronteras geográficas e ideológicas se erigen como pilares de la polarización que llega “Batman Azteca: Choque de Imperios”, una versión del hombre murciélago que emerge como un experimento audaz y culturalmente significativo en tiempos difíciles para la representación de los pueblos originarios, las personas nativas y las identidades migrantes en la cultura popular.

Esta versión de Batman no patrulla Ciudad Gótica como el detective que inventó originalmente Bob Kane, su creador, sino que busca su venganza en el corazón del Imperio Mexica, en los años previos a la llegada de los conquistadores españoles.
“Es un Batman muy joven”, explica el actor mexicano Horacio García Rojas, quien presta su voz para la nueva película animada del superhéroe. “Apenas está evolucionando y está conociéndose a sí mismo como un superhéroe”, explica el actor. “Está entendiendo que la venganza no es el camino, sino la justicia”.
Esta reinterpretación no sólo reimagina al icónico personaje de DC Comics, sino que entrelaza mitología, historia y crítica social en un nuevo lienzo narrativo: La historia gira en torno a un joven noble mexica que presencia el asesinato de su padre a manos de conquistadores aliados con traidores locales. Es un joven armado con habilidades de combate y conocimiento espiritual, que adopta el símbolo del murciélago. El ”tzinacan”, como se le conoce al murciélago en varias culturas mesoamericanas, es una criatura de la noche asociada con la muerte, el renacimiento y lo sobrenatural.
A diferencia del Batman original, cuyos traumas y acciones están anclados en la modernidad y la tecnología, esta versión hunde sus raíces en la cosmovisión mexica. El traje incorpora elementos ceremoniales, plumas, obsidiana y motivos de deidades como Tezcatlipoca, el dios de la oscuridad y el conflicto. La lucha del héroe no es contra criminales comunes, sino contra la opresión colonial, la corrupción interna del Imperio y el colapso inminente de una civilización.
«En esta versión Hernán Cortés es Dos Caras, el villano de la película, que empieza creyendo que lo que hace está bien, hasta que un día pierde la razón”, nos cuenta Horacio García Rojas, quien también ha trabajado en series como “Diablero” y “Cóyotl”, ambas en plataformas digitales e inspiradas en leyendas sobrenaturales llevadas al imaginario del cómic o la ciencia ficción.
Fue el propio Horacio quien, acompañado del director Juan José Meza-León, presentaron la película en un panel durante la pasada Comic-Con de San Diego 2025, en un momento histórico donde la relación entre México y Estados Unidos se siente más ríspida que nunca debido a las políticas migratorias del presidente Donald Trump.
Pero eso no es todo. La postura crítica de la próxima película animada inspirada en el héroe de DC Comics también abona a la controversial relación con España, quienes históricamente han minimizado la brutalidad ejercida durante la conquista de nuestro territorio prehispánico por la corona española.
Sin quererlo, “Batman Azteca: Choque de Imperios” llega en un momento coyuntural importante, en el cual la identidad de lo mexicano y lo que la conforma son elementos que parecen relegados o denostados por quienes históricamente se plantaron como los poderes hegemónicos que antagonizaron la dignidad de nuestra nación.
“Dicen que la película es hispanofóbica”, comenta García Rojas, quien recuerda las reacciones en redes sociales a la presentación de la película el pasado 24 de Julio en San Diego. “Quieren meter las cosas en una polémica. Al menos en Twitter, porque así es cómo funciona esa red social, a partir de las polémicas”, agrega el actor. “Ahora que, si la polémica nos lleva a dialogar y revisitar nuestra propia historia, bienvenida sea”.
La idea de “Batman Azteca: Choque de Imperios” fue desarrollada por HBO Max Latinoamérica en colaboración con DC Comics y Ánima Studios. Fue anunciada en 2022 como parte de un esfuerzo por contar historias desde una perspectiva latinoamericana. Se trata de un proyecto que convocó a guionistas y diseñadores mexicanos, quienes además consultaron con historiadores y expertos en lengua náhuatl para construir un mundo lo más fiel posible a la época, sin dejar de lado el dinamismo narrativo del cómic.
El director Juan Meza-León, conocido por su trabajo en series animadas como “Harley Quinn” y “Rick and Morty”, encabeza el proyecto, que llegará a los cines mexicanos en Septiembre, previo a su estreno en la plataforma de HBO Max. Su visión mezcla el estilo visual moderno con la estética precolombina, generando una experiencia híbrida que busca atraer tanto a fanáticos del cómic como a los amantes más casuales de la historia.

Foto: Julio C Martínez Valle / Mushroomhouse estudios

Imagen HBO

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