

Mantener una alimentación balanceada es clave para que niñas, niños y adolescentes crezcan y se desarrollen de forma saludable, señaló la Secretaría de Salud e IMSS Bienestar a través del Hospital de la Niñez Morelense (HNM).
María Guadalupe Lira Amaya, nutrióloga pediatra del HNM, destacó que una dieta que incluya todos los grupos alimenticios: vegetales, frutas, cereales, leguminosas y productos de origen animal, contribuye a prevenir el sobrepeso y la obesidad desde edades tempranas.
“Es importante que mantengamos los buenos hábitos alimenticios de nuestros pequeños, así como limitar bebidas azucaradas y el alto consumo de carbohidratos refinados, lo que nos ayuda a prevenir otros padecimientos, como puede ser la diabetes, hipertensión arterial infantil o enfermedades cardiacas”, precisó.
La especialista recomendó que, incluso durante las vacaciones, se conserven los horarios de consumo y la variedad en la dieta, evitando largos periodos de ayuno o el exceso de calorías provenientes de grasas y azúcares añadidos. Estas prácticas, advirtió, pueden afectar la actividad física, el sueño y la salud general de las infancias.
“Recordemos que los hábitos para las y los niños son importantes, es por ello que, en la medida de lo posible, debemos mantener sus horarios de consumo. Evitar largos periodos de ayuno o que incluso consuman más calorías de las que requieren procedentes de alimentos con alta densidad de energía (grasas y azúcares añadidos), lo que puede afectar su actividad, sus horas de sueño y su salud de manera general”, indicó.
Asimismo, recordó que los requerimientos nutricionales varían según la edad, por lo que es fundamental acudir de manera regular a la unidad de salud correspondiente para garantizar que cada menor reciba los nutrientes necesarios en cada etapa de su crecimiento.

Finalmente, Lira Amaya subrayó que la combinación de una dieta equilibrada con actividad física y juego favorece un adecuado desarrollo físico y mental, además de promover un estilo de vida saludable a largo plazo.

