El jueves 13 de agosto, el INEGI dio a conocer las cifras de la pobreza en México, derivadas de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) 2024, que tiene una representatividad nacional y para cada estado de la República

Un aspecto muy importante es que la información dada a conocer por el INEGI respeta la metodología del hoy extinto Coneval, situación que garantiza comparabilidad de los datos, de manera tal que debemos asumir que no se trataría de una manipulación conveniente de los datos.

Los resultados nos muestran que en el bienio 2022 a 2024 todos los indicadores presentan mejoría, salvo el de la Población vulnerable por carencias sociales. Pero más allá del análisis bienal, estas cifras nos permiten un balance de sexenio de AMLO en la materia, una de cuyas principales consignas fue “por el bien de todos, primero los pobres”.

Sería mezquino regatear los avances logrados en el sexenio anterior en materia de combate a la pobreza. Si bien en los primeros dos años ésta aumenta en dos puntos porcentuales, el saldo final del 2018 al 2024, es de una reducción histórica y sin precedentes en el número de pobres: de 52 a 38 millones. 13 millones menos. En términos porcentuales la reducción es del 29%, lo que descuenta el crecimiento poblacional.

Este es el dato más relevante del informe, pero para tener una perspectiva integral, detengámonos en otras partes de la información, particularmente en la que tiene que ver con el acceso a derechos sociales.

El el rezago educativo casi permanece igual en el sexenio: 18.5. ahí no hay avances. En el acceso a la salud, si bien hay mejoría en los dos últimos años del informe, no hay que olvidar que en 2018 solo el 16% carecía de ese servicio y hoy son el 34 %. En números absolutos las personas privadas de los servicios de salud pasaron de 20 millones a 44.5 millones: ahí queda, lejos de Dinamarca, una gran deuda del sexenio.

Un dato revelador es el aumento de las personas vulnerables por carencias sociales que, por cierto, es el único indicador que aumenta en el último bienio en 2,8 puntos porcentuales, pero que en todo el sexenio aumento en casi seis puntos. ¿Quiénes son las personas vulnerables por carencia sociales? Son aquellas que, aun habiendo salido de la pobreza monetaria, tiene en promedio dos carencias sociales, es decir, están por encima de la línea de pobreza, pero carecen de acceso a la salud, la educación la vivienda principalmente.

El saldo sexenal reporta un muy importante avance en pobreza, aunque también revela la persistencia de grandes rezagos sociales, de derechos a los que no puede tener acceso la población mexicana.

Los avances, sobre todo en materia de pobreza monetaria debe atribuirse al menos a dos políticas públicas: el aumento a los salarios mínimos y las transferencias monetarias directas resultantes de los programas sociales. Los rezagos, por su parte, también revelan carencias en la política: abandono de la salud, la educación pública, la vivienda y los servicios.

Finalmente, cuando se habla de estos temas, a pesar de avances, es importante tener presente algo muy revelador del estado de nuestra sociedad: solo 32% de la población no es ni pobre ni vulnerables. O sea, el 68% de los mexicanos o son pobres o son vulnerables o ambas cosas: casi 90 millones de 132 que somos en el país, siete de cada 10.

Particularmente la gente pobre es vulnerable, pero también los son amplios sectores de ingresos medios porque viven situaciones de de riesgo en sus condiciones básicas de bienestar.

El próximo lunes abordaremos los datos de nuestro querido estado de Morelos. Hasta entonces.

Fuente: INEGI pm2025_08.docx

*Investigador del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM en Cuernavaca

Gabriel Humberto Hernández-Bringas Ortiz