I. MUNDIAL. Es el efecto Trump, la constante es y será el chantaje, la presión, un afán protagónico sin dimensión ni medida, y sobre todo, la imposición de reglas del juego en el contexto social global, en las que lo que menos existe es la cordura, el respeto al derecho ajeno y la solidaridad con quienes menos tienen y más necesitan.

Un día sí y otro igual amanecemos con amagues llegados a caprichos cumplidos con tonos de guerra fría en nivel horno; las particulares ocurrencias rayan en lo grotesco y kafkiano, algo inimaginable o nunca visto desde los mensajes de odio hitleriano, de ese calado hablamos, la cordialidad política internacional dejó de existir, lo que se impone son los intereses de un personaje amante de los problemas, precursor de explosiones sociales, y agresiones al todo ser vivo habitante del Planeta.

Este es el real escenario al que debemos enfrentarnos desde el pasado veinte de enero y para adelante, aún falta un largo trecho y la posibilidad de que ese régimen se perpetúe en contra de toda legalidad electoral y con un poder que ejerce a punta de dinamita pura y sin ningún recato.

II. NACIONAL. México tiene frente a sí, un criterio de oportunidad para enfrentar en unidad nacional los grandes problemas que afectan a unas y otros sin distinción alguna, las y los patriotas debemos asumir el llamado del glorioso himno nacional, el grito de guerra se escucha por varios flancos, la democracia que nos rige es suficiente catalizador para que el esfuerzo de las autoridades legitimadas con el sufragio efectivo, y los gobernados que asumen la querencia nacional, actuemos en consecuencia de lo que se sabe ahora y unamos las fuerzas e ideales.

Y es que frente a las deportaciones violentas y masivas, los actos violatorios a los derechos humanos por parte de las autoridades norteamericanas, y la herencia maldita consistente en las más de siete décadas de inseguridad creciente que nos fue legada, más lo que se acumule a ella, se surte una sola oportunidad para que como se ha demostrado históricamente, la raza de bronce salga avante en cumplimiento del llamado que nuestras conciencias nos dictan.

Es momento de cerrar filas en torno a las políticas de paz, no intromisión y respeto estricto a los derechos humanos; hacer lo contrario implica la complicidad con el extranjero que pretende socavar nuestra soberanía.

III. ESTATAL. El trabajo de territorio, las atenciones a los sectores vulnerables, los planes y proyectos en pro de las mujeres y los jóvenes, son especiales e indispensables herramientas para combatir el flagelo social denominado y catalogado criminalmente como delincuencia organizada; los valores y principios de las y los mexicanos tienen a una inmensa mayoría en los centros de trabajo o de estudio, el deporte y las actividades lícitas son más que las insertas en conductas que dañan al tejido social.

Morelos es de los mexicanos y los morelenses de bien, en las familias se transpira la esperanza para que las cosas cambien, desde la parte públicas se diseñan colegiados de participación institucional para que éstos respondan a las necesidades diarias de ese eco exigente que implora justicia y paz social. La solución sin duda, somos todos.

IV. MUNICIPAL. Se construye todo un espectro de atención en temas torales para que la cosa pública funcione adecuada, eficiente y honestamente; la amplia autonomía municipal implica coordinación colaborativa con el Estado y el País, para que en un ejercicio de tres y sin faltar ningún nivel ni poder, se continúe abonando a la transformación desde abajo, desde las colonias, poblados y barrios o centros poblacionales.

Corresponde acatar el mandato constitucional para que cada quien cumpla con sus protestas en los cargos y así mismo, los ciudadanos contribuyan en cumplimiento de sus obligaciones, a fin de evitar y denunciar actos de corrupción en los que necesariamente intervienen dos o más involucrados o viles cómplices.

1000 PALABRAS. Nadie sobra y todos faltan, incluyendo medios de comunicación o difusión, el derecho a la información y libertad de expresión, se surten mayormente con la garantía del de total libertad de pensamiento; así se construye la democracia en la que seguramente estará sostenido con participación social, el remedio eficaz para allegarnos condiciones de tranquilidad, paz, desarrollo y crecimiento.

Leonel Díaz Rogel