Lorena Castillo Castillo solicitó licencia temporal de su cargo en el Instituto de la Mujer el pasado viernes y esta semana se registró como aspirante a la presidencia de la Comisión de Derechos Humanos del estado de Morelos (CDHM), con la idea de que el órgano debe atender a todos los grupos vulnerables, como los pueblos originarios, las personas con discapacidad, las mujeres, la niñez y todos los que han sido históricamente relegados, olvidados e invisibilizados.

Castillo Castillo charló con La Jornada Morelos sobre su intención de presidir la CDHM y aseguró que el organismo debe también ocuparse de la “justicia social y atender esta deuda histórica que se tiene en el cumplimiento de lo más elemental”, expone que esa “podría ser la diferencia” entre su propuesta y otras que los diputados pudieran tener sobre la mesa: “el dar este acompañamiento, insisto, con enfoque de Justicia social, de equidad e inclusión. Creo que puede hacer la diferencia de lo que se ha hecho anteriormente, con lo que ahora deseo”.

Explicó que para ello se propone “una revisión a fondo de la estructura de Derechos Humanos para saber justamente cómo están funcionando y cómo se están relacionando entre sí para el cumplimiento del respeto y cumplimiento de los derechos humanos de todas y de todos sería lo primero”.

En segundo término, la “capacitación y actualización permanente de los y las servidoras públicas dentro del mismo de la misma comisión, para que puedan hacer y cumplir sus atribuciones y sus responsabilidades, así como obligaciones de manera técnica, ética y moral, y, sobre todo también con esta prontitud que se requiere cuando alguien ha sido dañado y vulnerado en sus derechos”.

Lorena Castillo insiste en que “la aplicación de los protocolos y del cumplimiento de los derechos humanos siempre va a ser factible por lo que también debe capacitarse a “las y los servidores públicos de todos los entes de gobierno que bueno en derechos humanos, justamente se enfoca a sancionar y velar también porque se cumplan los derechos. Desde el ámbito del servicio público, es decir, que servidoras públicas y servidores públicos cumplan con el mandato que la Constitución refiere desde el momento en que estás ejerciendo un cargo público. Creo que la capacitación se hace, pero son aisladas, yo propongo una capacitación integral e integrada para que tenga realmente un hilo conductor y un cumplimiento y que haya una revisión y evaluación de estas capacitaciones”.

También, expuso la necesidad de promover y difundir los derechos de la población: “una campaña permanente para que la población sepa qué son derechos humanos, cuáles son sus derechos humanos, cuáles son sus derechos y cuándo están siendo vulnerados, y a quién acudir en ese caso… Información es poder, es el poder de que se haga justicia y es el poder de ejercer su dignidad humana y sus derechos en beneficio siempre del individuo y también con esto impacta a la colectividad”.

Advirtió que también en Derechos Humanos es fundamental la rendición de cuentas. Y se preguntó qué se hace hoy que la CDHM ha emitido solamente veinte recomendaciones, “creo que hay que revisar”, y refiere que, con tiento y cuidado “me gustaría en algún momento proponer también acciones vinculantes, aunque quiero ser cuidadosa pero no mesurada, cuidadosa de las instituciones”.

“Estaremos pensando en hacer convenios y hacer colaboraciones institucionales para que se pueda cumplir estas estas recomendaciones para la reparación del daño a las víctimas. Otro aspecto fundamental, sin duda, es la vinculación y la articulación con todas las instituciones, tanto nacionales como locales y nacionales e internacionales… que nos dé mayores elementos para ejercer el trabajo de manera técnica, pero también de esta manera sensible”, expuso.

También señaló la necesidad de revisar y ampliar los protocolos “dependiendo del grupo al que vayas, esto tiene que ver con determinantes sociales, como decimos en salud, es fundamental tener esta mirada de interseccionalidad de los determinantes sociales en el entorno de las víctimas”.

Refirió a la necesidad de una actuación empática de la CDHM, pero también la urgencia de prontitud en las resoluciones y actuaciones, “la igualdad en cada una de las recomendaciones que llegan, pero también en cada una de las revisiones de las actuaciones de las y los servidores públicos en cada uno de los espacios” públicos, como la salud, educación, acceso a la justicia, etcétera.

Advirtió que su decisión de buscar la presidencia de la CDHM responde a toda una vida de trabajo y estudio por esas causas desde la Salud Pública, la educación, y ahora en el Instituto de la Mujer de Cuernavaca; y en el trabajo comunitario que ha realizado desde la academia y el servicio público.

Finalmente aseguró que su objetivo es llegar a la presidencia de la comisión, “para contribuir a la justicia social y a restaurar una deuda histórica con las personas que menos tienen y a quienes se les ha dejado por mucho tiempo esperando que llegue la justicia y el respeto a sus derechos humanos”.

La Jornada Morelos