Una caricatura de un hombre con lentes El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Licenciatura en Inteligencia Artificial de la UAEM: robótica cognitiva al servicio de la sociedad

La Jornada Morelos/AG

Conectar la ciencia con las necesidades reales de la población, desdibujar las fronteras entre la investigación académica y el beneficio social, y hacer de la inteligencia artificial una herramienta accesible y humana: esos son algunos de los propósitos que impulsan el trabajo del investigador Bruno Lara Guzmán, coordinador de la Licenciatura en Inteligencia Artificial del Centro de Investigación en Ciencias (CInC) de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.

Desde su línea de investigación en robótica cognitiva, Lara Guzmán se ha propuesto entender cómo pensamos, sentimos y reaccionamos no solo como humanos, sino como parte de un entramado biológico más amplio. “Estudiamos procesos cognitivos desde un enfoque interdisciplinario. Tomamos modelos de la filosofía, la psicología o las neurociencias y tratamos de replicarlos en agentes artificiales, como los robots. Se trata de entender cómo funciona la mente para generar tecnología que responda a necesidades humanas concretas”, explica.

Este enfoque, conocido como computación científica, no se queda en el campo teórico. Su equipo ha logrado materializar el conocimiento en dispositivos con impacto social real. Uno de sus logros más destacados es el desarrollo de prótesis de mano de bajo costo, creadas en el laboratorio con electrónica sencilla. Estas prótesis representan una alternativa viable para personas que no pueden acceder a modelos comerciales, debido a su alto costo.

Otro ejemplo es el diseño de un «bastón digital» para personas con discapacidad visual. Se trata de un dispositivo con sensores ultrasónicos capaces de detectar obstáculos y transmitir esa información al usuario mediante vibraciones. “No necesitan tocar los objetos, los pueden sentir antes. El bastón traduce el entorno en estímulos que la persona puede interpretar. Esa es una forma de autonomía”, detalla el investigador.

Este tipo de desarrollos, que nacen en el laboratorio, pero se piensan desde el campo social, reflejan el potencial transformador de la ciencia cuando está comprometida con el bienestar colectivo. Sin embargo, Lara Guzmán advierte que el panorama no está exento de retos: “La falta de financiamiento sigue siendo un problema estructural. Las universidades públicas enfrentan grandes limitaciones, y si no se atiende esta situación, corremos el riesgo de quedarnos atrás en el avance científico y tecnológico”.

Desde la UAEM, la robótica cognitiva no es solo una disciplina emergente: es una apuesta por el conocimiento como herramienta de inclusión. La Licenciatura en Inteligencia Artificial, pionera en su tipo, busca formar profesionales capaces de integrar saberes tecnológicos con una mirada crítica y ética del entorno. En palabras del propio Bruno Lara, “la inteligencia artificial no debe ser solo para las grandes corporaciones. Debe estar también al servicio de quienes más lo necesitan”.

Una caricatura de un hombre con lentes

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Bruno Lara Guzmán, coordinador de la Licenciatura en Inteligencia Artificial que ofrece el Centro de Investigación en Ciencias (CInC) de la UAEM. Foto: Cortesía

Un hombre en frente de computadora

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Bruno Lara y su equipo, han logrado llevar a la sociedad proyectos con un impacto directo, un ejemplo destacado es el desarrollo de prótesis de mano más económicas que las comerciales, diseñadas y fabricadas en su laboratorio utilizando electrónica sencilla. Foto: Cortesía

Se graduaron los ingenieros industriales y mecánicos de la generación 2021-2025

Redacción

La Facultad de Ciencias Químicas e Ingeniería (FCQeI) de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos celebró la ceremonia de graduación de la generación 2021–2025 de las carreras de Ingeniería Industrial e Ingeniería Mecánica. Un total de 65 egresados concluyeron esta etapa formativa que, más allá de lo académico, también estuvo marcada por el compromiso personal y profesional de cada uno.

Durante su intervención, Angélica Galindo Flores, directora de la FCQeI, reconoció el esfuerzo que cada estudiante depositó a lo largo de estos años, subrayando que su formación no solo se cimenta en conocimientos técnicos, sino también en valores fundamentales como la honestidad, la integridad y la responsabilidad. Señaló que la facultad forma profesionales con pensamiento crítico, capaces de resolver problemas complejos, liderar con ética y adaptarse a los retos de un entorno en constante transformación.

Galindo destacó que los egresados no solo aprendieron herramientas propias de la ingeniería, sino que desarrollaron la capacidad de innovar, colaborar en equipos, gestionar proyectos y tomar decisiones bajo presión. “Lo que los distingue no es solo lo que aprendieron, sino cómo lo aplican: con pasión, compromiso, creatividad, perseverancia y confianza”, señaló.

Además, invitó a los nuevos profesionales a no perder de vista que su labor como ingenieros tiene un impacto social y ambiental. Desde la productividad y la eficiencia, hasta la transformación organizacional y la sostenibilidad, dijo, su papel como agentes de cambio será crucial en un mundo atravesado por la automatización, el cambio climático y la globalización.

En nombre de sus compañeras y compañeros, el egresado Aldo Rodríguez tomó la palabra para recordar que la graduación no solo representa el cierre de una etapa, sino también el inicio de nuevas responsabilidades. “Ya demostramos que somos capaces de superar desafíos. Lo que venga lo enfrentaremos con la misma determinación que nos trajo hasta aquí. Celebremos este logro, miremos atrás con orgullo y hacia adelante con esperanza”, expresó.

Un grupo de personas en un salón de clases

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Los 65 egresados de Ingeniería Industrial e Ingeniería Mecánica celebraron su graduación como parte de la generación 2021–2025 de la Facultad de Ciencias Químicas e Ingeniería de la UAEM. Foto: Cortesía

Un par de personas con traje formal

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Durante la ceremonia, se reconoció que los egresados no solo adquirieron conocimientos técnicos, sino también habilidades clave como la innovación, el trabajo en equipo y la toma de decisiones bajo presión. Foto: Cortesía

Inició el XXVII el Verano de Investigación en Ciencias y Humanidades de la UAEM

La Jornada Morelos/AG

Este lunes dio inicio formal el XXVII Verano de Investigación en Ciencias y Humanidades del estado de Morelos, una iniciativa académica impulsada por la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, que ofrece a jóvenes de bachillerato y licenciatura la oportunidad de integrarse directamente al quehacer científico, acompañados por especialistas en múltiples disciplinas.

La apertura se realizó el pasado jueves en el auditorio del Centro de Investigaciones Químicas (CIQ), con una conferencia magistral de la investigadora Roberta Salinas Marín, quien compartió su trabajo en el Laboratorio de Glicobiología y Diagnóstico Molecular del Centro de Investigación en Dinámica Celular (CIDC), además de reflexionar sobre su propia experiencia como exalumna de estancias de verano en ciencia.

Al micrófono, Jade Gutiérrez Hardt, directora de Publicaciones y Divulgación de la UAEM, anunció que el objetivo principal del verano no es solo adquirir técnicas o conceptos, sino despertar una verdadera pasión por la investigación: “Queremos que las y los estudiantes se enamoren del proceso científico. Que vivan lo que significa observar, cuestionar, experimentar y construir conocimiento en colectivo. La ciencia también requiere paciencia, compromiso y mucha curiosidad”, señaló.

Durante la conferencia, Roberta Salinas habló del glicoma humano, una rama de la biología celular que estudia los carbohidratos complejos presentes en la superficie de todas las células humanas. Señaló que, aunque se trata de una estructura esencial para las funciones celulares, este campo suele quedar relegado en los libros de texto frente a temas como el ADN o las proteínas.

A través de ejemplos científicos y anécdotas personales, subrayó el papel formativo de los veranos de investigación y cómo ella durante sus estudios en la Universidad Veracruzana, asistió a uno en el Centro de Investigaciones Químicas y más tarde, otra en el Instituto Politécnico Nacional (IPN); lo que definió su vocación científica.

Este año, el programa cuenta con la participación de 130 estudiantes provenientes de distintas instituciones públicas y privadas, quienes se integraron a 130 proyectos de investigación, coordinados por 54 investigadoras e investigadores y especialistas de diversas instituciones de Morelos. La convocatoria convocó a estudiantes de nivel medio superior y superior, quienes realizarán su estancia en áreas como: Biotecnología, Psicología, Química, Ciencias Sociales, Artes, Medicina, Farmacia, Nutrición, Derecho, entre muchas otras.

Los proyectos se desarrollan en facultades, centros e institutos de la UAEM, pero también en instituciones externas como el Instituto de Ciencias Físicas de la UNAM, hospitales públicos y universidades del estado, lo que fortalece la red estatal de colaboración científica.

El programa concluirá el próximo 1 de agosto, tras cuatro semanas de trabajo intensivo. Entre las fechas clave para el seguimiento y cierre del programa se encuentran el 6 de agosto como fecha límite para que los profesores entreguen los formatos de evaluación y un día después, el 7 de agosto, vence el plazo para que los estudiantes entreguen sus carteles y reportes escritos. La presentación de carteles y la clausura oficial se llevarán a cabo el 28 de agosto a las 11:00 horas. En la ceremonia, se reconocerán los mejores carteles y proyectos del verano. Las y los ganadores tendrán la oportunidad de publicar sus artículos en la revista Vórtice, una plataforma de divulgación científica editada por la UAEM.

Para muchas y muchos de los participantes, esta será su primera experiencia directa con la investigación, en espacios donde no solo se forman científicas y científicos, sino también ciudadanas y ciudadanos con pensamiento crítico y sensibilidad social.

Un hombre parado enfrente de una tienda de celulares

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Estudiantes de nivel medio superior y superior iniciaron actividades del XXVII Verano de Investigación en Ciencias y Humanidades de la UAEM. Con más de 100 proyectos en disciplinas científicas, humanísticas y clínicas, con la participación de universidades, centros de investigación y hospitales del estado. Foto: archivo UAEM

Un grupo de personas sentadas en una sala

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

El jueves se realizó la charla de introducción, donde se explicaron las fechas claves para las evaluaciones y las premiaciones. Foto: Cortesía

Entérate de cómo las medicinas interactúan con sustancias y alimentos en este curso gratuito

La Jornada Morelos/AG

El curso “Integración de las Interacciones Farmacológicas: una perspectiva farmacéutica” se impartirá de manera virtual del 15 de julio al 10 de agosto, con sesiones programadas los lunes y miércoles de 17:00 a 19:00 horas. Está dirigido a profesionales de la salud y estudiantes del área farmacéutica.

Con el objetivo de promover la educación continua y la seguridad en el uso de medicamentos, la Facultad de Farmacia de la UAEM y el Instituto de Profesionistas Farmacéuticos de México anunciaron la apertura de esta capacitación gratuita.

Erick Ayala Calvillo, profesor investigador de la Facultad de Farmacia de la UAEM, explicó que la iniciativa responde a la necesidad urgente de actualizar conocimientos sobre el uso correcto y seguro de los medicamentos. “El curso va más allá de las interacciones tradicionales entre fármacos. Queremos ofrecer una perspectiva que contemple también la interacción con productos herbolarios, nutrición enteral y parenteral, e incluso nutrientes específicos”, detalló.

Ayala subrayó que uno de los principales objetivos del programa es capacitar tanto a estudiantes de instituciones públicas y privadas como a profesionales que ya se encuentran laborando en el sector salud. “Es fundamental que cada persona involucrada en la atención médica comprenda cómo múltiples factores pueden influir en la eficacia y seguridad de un tratamiento farmacológico”, señaló.

Entre los temas destacados del curso se encuentran la influencia de la microbiota en la acción de los medicamentos, así como el papel de las ciencias genómicas y moleculares en la respuesta individual a los tratamientos, áreas consideradas clave para avanzar hacia una medicina más personalizada y efectiva.

La modalidad virtual del curso incluye transmisiones por plataformas tradicionales y YouTube, lo que permitirá que las sesiones queden grabadas para su consulta posterior. Para participar, las personas interesadas deben afiliarse gratuitamente al Instituto de Profesionistas Farmacéuticos de México, requisito que brinda acceso al sistema de inscripción.

El curso forma parte de un esfuerzo colaborativo para fomentar el trabajo multidisciplinario entre médicos, enfermeras, nutriólogos y farmacéuticos. Según explicó el investigador, este tipo de capacitación busca consolidar equipos de salud más integrales, donde el conocimiento compartido favorezca tratamientos más seguros y eficaces para la población.

Hombre sentado en un escritorio

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

Erick Ayala Calvillo, profesor investigador de la Facultad de Farmacia de la UAEM, invitó al curso gratuito sobre interacciones farmacológicas que comenzará el 15 de julio. Foto: Cortesía

Edificio en frente de un hotel

El contenido generado por IA puede ser incorrecto.

El curso es una colaboración con el Instituto de Profesionistas Farmacéuticos de México y busca integrar conocimientos de médicos, enfermeras, nutriólogos y farmacéuticos para garantizar tratamientos más seguros y efectivos para la población. Foto: Cortesía

La Jornada Morelos