El riesgo de desastre en que viven los habitantes de la colonia Los Pilares de Cuernavaca lo provocaron ellos mismos, al construir de forma irregular en una zona con alto peligro de derrumbes, y lo peor es que siguen construyendo, acusó el alcalde de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado.

En septiembre del 2022, dos mujeres murieron y por lo menos cuatro personas resultaron heridas en el derrumbe de parte del paredón que sostiene al panteón de La Paz en Cuernavaca unos treinta metros arriba del que inició hace años como un asentamiento irregular y se convirtió en la colonia Los Pilares. Desde entonces, por lo menos dos desplomes importantes de material se han presentado en la zona.

El ayuntamiento de Cuernavaca había advertido ya del peligro en el área, los derrumbes reforzaron esa idea, por lo que se habilitó desde entonces un albergue para recibir temporalmente a las más de cien personas en riesgo; pero la negativa de los vecinos ha sido sistemática.

La autoridad municipal ha iniciado obras para mitigar un poco el riesgo, que sin embargo seguirá por las condiciones del área; sin embargo, los vecinos exigen que el Ayuntamiento de Cuernavaca elimine totalmente el peligro.

“Lo que ellos quisieran es que construyamos una bardota enorme para que el terreno tenga estabilidad. Pero el recurso no alcanza, son más de 200 millones de pesos”, aseguró el alcalde, en cambio, el municipio construye “una canaleta para que el agua pluvial se vaya hacia otro lugar y no siga afectando la pared, en eso ya está trabajando, además insistimos en que los vecinos deben desocupar el espacio”, insistió.

Explicó que los albergues se mantienen habilitados y se ha pedido a los vecinos que los ocupen, sin embargo, adelantó, “Van a seguir renuentes y exigir que se les proteja cuando el riesgo no lo provocamos nosotros. Se provoca por las construcciones que hay abajo y lo peor, siguen construyendo”.

Recordó que el ayuntamiento no puede “sacar a la gente a fuerza y si ellos quieren estar ahí va a continuar (el peligro)”.

La Jornada Morelos