Pensamientos clasistas en las personas adolescentes y cómo influye en su desarrollo

 

El clasismo es un fenómeno social que relaciona al ser humano, por su comportamiento, actitud, idea o creencia, para valorar o tratar a las personas de forma desigual según su clase social, es decir, por su nivel económico, educativo o el tipo de trabajo que tienen ellos o sus familias.

Este fenómeno social es un problema ya histórico, porque su origen surge desde las primeras civilizaciones, en donde existían divisiones de clases sociales y jerarquías. Sin embargo, hoy en día este tema del clasismo es más preocupante, porque ha evolucionado en los diferentes espacios del entorno del ser humano: familia, escuela, trabajo. Por una parte, a consecuencia de la manipulación y distorsión de los medios de comunicación; así también, de la desinformación, difusión y mal uso de contenido en redes sociales. Y por otra parte, por la falta de enseñanza de valores.

Ahora bien, los pensamientos clasistas en la etapa de la adolescencia tienden a manifestarse con mayor frecuencia en el entorno escolar, debido al nivel académico que cursan y a su edad. Estos pensamientos se intensifican aún más en el nivel medio superior por estas razones.

En nivel secundaria (de 12 a 15 años aproximadamente), los adolescentes comienzan a formar su identidad social, en la que hacen diferencias según el estatus económico de los demás. Sus pensamientos clasistas básicos se manifiestan en burlas por la ropa que utilizan, los zapatos o el tipo de mochila.

Por otra parte, en nivel medio superior (de 15 a 18 años aproximadamente), las personas adolescentes tienden a hacer más diferencias sociales y comienzan a emitir juicios sobre “clase”, “estatus”, “éxito” y “valor personal”. Hay más presión social por el aspecto, la marca de ropa, el tipo de celular o el lugar donde viven, y también se vuelve más común el rechazo o la exclusión basada en la clase o el estatus, incluso en la elección de amistades o parejas.

Y la pregunta es: ¿Por qué se intensifican estos pensamientos clasistas a nivel medio superior?

Porque aumenta la exposición a redes sociales y medios que promueven estilos de vida; además, hay más contacto con otras personas jóvenes de distintos contextos sociales, especialmente en escuelas públicas o privadas. También influye que la persona adolescente ya está más cerca de su vida adulta y comienza a construir un proyecto hacia el futuro, con expectativas socioeconómicas.

Ejemplos de algunos pensamientos o ideas clasistas en adolescentes:

  • «Las personas que tienen más dinero son mejores o más inteligentes.»
  • «Quienes viven en colonias pobres es porque no se esfuerzan lo suficiente.»
  • «Solo quienes usan ciertas marcas de ropa, calzado o van a ciertas escuelas tienen un futuro asegurado.»

¿Cuál es el resultado de estas ideas o pensamientos clasistas?

  • Exclusión social: Por ejemplo, un grupo de estudiantes o amigos no invita a otro compañero a trabajar en equipo o a una fiesta porque “vive en una zona fea” o “no se viste bien”, ya que creen que hacerlo les baja el estatus social.
  • Burlas o apodos: Como llamar a un compañero “pobre”, “chusma” o “naco” por su ropa, su forma de hablar o por no tener un celular de última generación.
  • Los prejuicios hacia profesores: Por ejemplo, las personas adolescentes que piensan que un profesor no es tan bueno si no tiene un vehículo caro o si se viste de forma sencilla.
  • Las comparaciones que hacen en redes sociales: Juzgan a otros por no tener ropa de marca, viajes costosos o estilos de vida, y entonces concluyen que no pertenecen a un estatus económico “adecuado”.
  • El contenido clasista que circula en redes sociales: Las personas adolescentes comparten memes o videos para burlarse de personas de bajos recursos económicos, o idealizan a los ricos como “los que sí valen la pena”.
  • Repiten ideas de adultos: Por ejemplo, dicen frases como “los pobres son flojos” o “esa gente no quiere superarse”, sin conocer sus realidades.
  • Juzgan a sus compañeros: Hacen comentarios como “¿cómo va a venir esa persona a mi casa si ni zapatos buenos tiene?”.
  • Eligen amistades según el estatus social: Solo quieren juntarse con personas que tienen buen nivel económico, creyendo que eso “da prestigio”.
  • Rechazan relaciones por motivos económicos: No quieren salir con alguien porque “no está a su nivel económico”.

Es así que, derivado de estos comportamientos, tanto la persona que discrimina como el que es discriminado, impactan en su sano desarrollo, viéndose afectadas a nivel personal, emocional y social. Como consecuencia, se vulneran los siguientes derechos:

  1. Derecho a la igualdad y no discriminación por la exclusión social.
  2. Derecho a la educación, ya que afecta el rendimiento, la asistencia y el deseo de aprender, debido al bullying o la exclusión.
  3. Derecho al desarrollo integral, que se ve afectado si la persona adolescente crece en un entorno con ideas de superioridad o inferioridad según la clase social. Además, obstaculiza el desarrollo de habilidades como la empatía, el respeto y la solidaridad.
  4. Derecho a la identidad y a la dignidad, que se ve afectado cuando la persona adolescente es avergonzada por su contexto económico, lo que puede llevarla a ocultar o negar su identidad cultural o social.
  5. Derecho a la participación, ya que la persona adolescente puede no ser escuchada o valorada en las actividades escolares, comunitarias o familiares debido a su condición económica, lo que la excluye de espacios importantes para su crecimiento.

En conclusión, los adultos desempeñamos un papel clave en la formación y desarrollo de las personas adolescentes. Para evitar o hacer frente a estos pensamientos clasistas, debemos tomar acciones de construcción positiva y educativa, fomentar el diálogo respetuoso, la inclusión, la enseñanza de valores y educar con el ejemplo personal.

Para más información sobre actividades, conferencias y temas de interés del TUJPA, puede contactar a través de: Teléfono: 7775002627 / Página web: www.tujpamorelos.gob.mx / Redes sociales: @tujpamorelos

*Jueza de Ejecución del TUJPA

Abigail Rodríguez Nava