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Académicos reflexionan sobre las políticas de las violencias contemporáneas

Jazmin Aguilar

El Centro de Investigación Interdisciplinaria en Humanidades (CIIHu) presentó el libro La marcha catastrófica del mundo: Crítica de la economía política de la violencia, del investigador Daniel Inclán, del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, un texto que busca repensar las raíces del colapso contemporáneo y las formas en que la violencia estructura las relaciones sociales cotidianas, económicas y simbólicas. Comprendiendo a la violencia no como un fenómeno aislado, sino como un proceso, un mecanismo que sostiene el funcionamiento del sistema capitalista contemporáneo.

El encuentro, realizado el jueves en el auditorio del CIIHu, reunió los comentarios del doctor Sergio Lomelí, investigador de la misma institución; Blanca Estela Pedroza, estudiante de la maestría en Humanidades, y Roberto Monroy, secretario de investigación y posgrado del Centro.

Pensar la violencia más allá

El doctor Sergio Lomelí abrió la presentación afirmando que “no hay lecturas inocentes” y que su acercamiento al texto de Inclán parte del espíritu crítico del movimiento zapatista. “Leo el texto de Daniel desde el movimiento zapatista; creo que hay mucho parentesco en el diagnóstico. Es un texto que atiende la realidad sin tapujos, que tiende a ser oscurecida. El horror de la realidad se esconde detrás de las coberturas mediáticas; este libro es un esfuerzo por levantar el sentido de la realidad, no desde un pensamiento ontológico de la historia, sino desde la lógica que da sentido a los procesos de violencia y les otorga unidad”, señaló.

Lomelí explicó que el autor propone distinguir entre los conceptos de crisis y colapso. Mientras la crisis sugiere la posibilidad de resolución, el colapso implica un punto sin retorno. “Pensar el colapso significa reconocer esas zonas grises que habitamos en México o en lugares como Palestina, donde ya no hay términos suficientes para describir lo que ocurre”.

La estética de la violencia

Por su parte, Blanca Estela Pedroza reflexionó sobre cómo la violencia, entendida como un elemento del capitalismo, despoja a los objetos de su valor de uso y los convierte únicamente en mercancía. “Esto implica una pérdida de relación con el mundo, sobre todo en el saber hacer y el saber vivir; en la posibilidad de hacer comunidad”, afirmó. Pedroza profundizó esta idea con lo que denominó la “estética del capitalismo”, una dimensión que permite a la violencia sostenerse mediante imágenes y discursos homogéneos. “El capitalismo necesita una estética para existir. Una estética occidentalizada que valora la pulcritud, los tonos neutros, y que se reproduce constantemente en redes sociales. Esa estética de pulcritud permea nuestras formas de vivir y pensar, al punto de generar una lógica de consumo y una percepción violenta del mundo que se normaliza”, dijo.

Agregó que la violencia requiere del deseo para subsistir, y lo hace a través de esta estética, generando jerarquías y diferencias “etarias, de sentido, de corporalidad, epistémicas, de género, cosmovisiones y, entre seres humanos y animales”.

Su función política

En su intervención, Roberto Monroy destacó que el libro de Inclán ofrece una mirada crítica frente a la saturación del término “violencia” en los discursos contemporáneos. “Hoy la palabra violencia puede significar cualquier cosa: violencia de género, violencia digital, violencia extrema. Cuando una palabra lo abarca todo, corre el riesgo de no decir nada”, observó.

Monroy subrayó que el texto de Inclán evita los análisis superficiales y plantea que la violencia no debe verse solo como efecto o exceso del sistema, sino como un modo de gestión del colapso capitalista. “Me gusta mucho esta frase del autor: ‘La violencia, al tiempo que expresa un quiebre de las formas de interacción cotidiana, es una política de la gestión de los efectos del colapso. Es una de las prácticas colectivas más a la mano para intentar gobernar el colapso y gobernar a través de él’”, citó.

Una crítica que incomoda

El propio Daniel Inclán compartió que escribió el libro por insatisfacción ante lo que encontraba en los estudios sobre violencia. “Hay una deuda teórica, una falta de términos para describir la realidad. El pensamiento crítico ha caído en formas conformistas, tanto desde las escuelas de la crítica tradicionales, como las actules”, afirmó.

El autor insistió en la necesidad de generar incomodidad intelectual y política, especialmente en contextos como el mexicano, donde la violencia “tensa cada aspecto de la vida social”. Señaló que parte del problema reside en las lecturas morales o institucionalistas, que terminan normalizando el fenómeno. “No se puede entender la violencia desde una lectura moral, porque no se alcanza a comprender su vinculación estructural; las respuestas moralizantes terminan por normalizarla”, expresó.

Al finalizar la presentación, Inclán cuestionó también el papel de las redes sociales, a las que llamó “las nuevas paredes de opresión”, donde se ejerce una “responsabilidad muy laxa” sobre lo que se publica. “Hay que salir de los valores de la crítica vacía”, concluyó: “y volver a pensar la violencia desde su materialidad y sus efectos concretos sobre la vida”.

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El investigador Daniel Inclán presentó su más reciente libro, donde reflexiona el concepto de violencia como un proceso y no como un efecto de las crisis contemporáneas. Foto: Jazmin Aguilar

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En la presentación participaron investigadoras y catedráticos del CIIHu de la UAEM. Foto: Jazmin Aguilar

Hoy se inaugura la Feria Universitaria del Libro

La Jornada Morelos

El día de hoy martes da inicio la Feria Universitaria del Libro (FUL UAEM) 2025, que durante los siguientes tres días convertirá la Plaza Cultural 19/S/17 del edificio principal del Campus Norte en un punto de encuentro con la participación de 20 sellos editoriales, entre ellos, editoriales independientes de Morelos, así como de instituciones académicas y de investigación pertenecientes a la Red Nacional Altexto y la ANUIES.

Organizada por la UAEM en coordinación con el Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM, esta edición aborda la temática “Interculturalidad y Afrodescendencias”, con un programa lleno de presentaciones editoriales, charlas, talleres, lecturas y actividades artísticas.

Entre las actividades inaugurales que podrás disfrutar durante el día, se encuentra el conversatorio “Racismos y desigualdades que afrontan las personas afromexicanas”, con la participación de Cristina Masferrer, Citlali Quecha y Fabiola Meléndez. Posteriormente, el colectivo AfroLab-MX presentará la activación “Diablas: voces y plasticidad de las mujeres afromexicanas”, donde explorarán los vínculos entre arte, memoria y corporalidad.

El programa seguirá con una presentación cultural a cargo de la Secretaría de Cultura de Morelos. Asimismo, se presentaron los libros La salvaguarda del patrimonio cultural inmaterial: hilvanar en el tiempo, coordinado por Cristina Amescua y Edith Pérez del CRIM-UNAM, y Sueño con tu cuerpo eléctrico de Diana Thalía Jiménez Martínez, acompañada de Danaé Venegas.

En la parte lúdica, la feria ofrecerá talleres de lectura exprés, collage científico, clubes de lectura y espacios permanentes durante los tres días, para crear historias cortas o liberar poemas, organizados por la Dirección de Desarrollo de Bibliotecas-UAEM y el Centro de Investigación en Ciencias.

Actividades del miércoles y jueves

Las actividades continuarán el miércoles 5 de noviembre con el conversatorio “Tejiendo saberes: pensar la interculturalidad y las desigualdades en la educación”, impartido por investigadores del CRIM; la charla “Las Negras, el proceso de un cómic afrofeminista documental” de Ana Roxana Díaz Olano; la presentación de la Colección Visualidades de la Facultad de Artes; y el libro La Revolución de las Jacarandas de Gilda Revueltas.

El jueves 6 de noviembre, el programa incluye talleres de divulgación científica, como el de colorimetría impartido por el CCyTEM, ingeniería inversa por el CIICAp, narrativas contemporáneas impartido por la FEST y la colección de mamíferos silvestres del CIB, junto con presentaciones de libros como Discurso, ritual y arte, La tragedia de Duarte Rivas, por parte del COLMOR; y Atlas de la memoria del CIIHu. También habrá presentaciones culturales con “Sones de tarima de Tixtla, Guerrero”, la puesta en escena “La señora en su balcón” de Elena Garro, y un homenaje literario a Alejandra Pizarnik, reafirmando el carácter interdisciplinario de la feria.

Un hombre parado enfrente de una mesa

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La edición de la FUL 2025 abordará la interculturalidad y las afrodescendencias con más de 20 sellos editoriales participantes, además de talleres y actividades culturales para los universitarios. Foto: Cortesía.

Interfaz de usuario gráfica

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Estudiante de Medicina representa a la UAEM en la ExpoCiencias Nacional 2025

Jazmin Aguilar

El proyecto “Datos fármaco-epidemiológicos de la seguridad de medicamentos para el tratamiento de la obesidad”, desarrollado por Arely Valencia Bueno, estudiante de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), en colaboración con Michelle Reynoso Garduño, de la Universidad del Valle de Cuernavaca, fue uno de los ocho seleccionados para representar a Morelos en la ExpoCiencias Nacional 2025, que se realizará del 2 al 5 de diciembre en Tamaulipas.

La propuesta fue evaluada por un comité de investigadores invitados por el Museo de Ciencias de Morelos, durante la fase estatal del certamen; organizada por el Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Morelos (CCyTEM) y celebrada a principios de mes en el Parque Ecológico San Miguel Acapantzingo. En esta edición, las estudiantes compitieron contra 53 proyectos de distintas categorías de ciencia e innovación, provenientes de instituciones educativas públicas y privadas.

Ciencia universitaria con impacto social

El trabajo de las estudiantes, bajo la asesoría del investigador Erick Ayala de la Facultad de Farmacia de la UAEM, se enfoca en analizar la seguridad de los 7 fármacos aprobados para el tratamiento de obesidad en México y por varias agencias reguladoras del mundo. A través del estudio de reacciones adversas reportadas en bases de datos internacionales de farmacovigilancia, como VigiAccess, de la OMS.

El doctor Ayala explicó que el proyecto aplica técnicas de “minería de datos” o signal mining para identificar patrones de riesgo que no siempre se reportan en los estudios clínicos tradicionales. “Nos interesa advertir a las personas sobre los efectos adversos que muchas veces no se mencionan. La mayoría piensa que se trata solo de molestias gastrointestinales, pero hay reacciones más severas. Mis estudiantes han hecho una recolección más precisa, incluso que la que ofrecen los propios laboratorios”, señaló.

Añadió que este tipo de estudios constituye una estrategia innovadora en la investigación farmacéutica y médica, ya que permite evaluar el comportamiento de los medicamentos en el mundo real, después de su comercialización. “Aplicamos una metodología rigurosa que contribuye a la farmacovigilancia activa y a la prescripción segura y racional de los tratamientos contra la obesidad”, detalló.

Investigación interinstitucional

El proyecto forma parte de los esfuerzos del cuerpo académico de la UAEM por fortalecer la investigación innovadora mediante la colaboración inter e intrainstitucional, al integrar el trabajo conjunto de farmacéuticos y médicos universitarios. De acuerdo con el investigador Ayala, la intención es generar conocimiento y divulgarlo socialmente, vinculando la formación científica con problemáticas de salud pública.

El equipo representará a la UAEM y a Morelos en la fase nacional, donde competirán con propuestas de todo el país por un lugar en la ExpoCiencias Internacional. “Siempre se batalla con los recursos, pero esta es una gran oportunidad para representar a la universidad en el ámbito de la salud. Es un proyecto diferente, con pertinencia social y científica. Queremos que se conozca nuestra participación y el nombre de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Al fin y al cabo, somos universitarios haciendo un proyecto diferente”, expresó Ayala al hacer un llamado a las instituciones para poder apoyar el trabajo de las estudiantes.

De obtener un reconocimiento nacional, el proyecto podría participar en la etapa internacional, donde se reúnen los mejores proyectos científicos juveniles del mundo, concluyó el investigador.

Un par de personas de pie

El contenido generado por IA puede ser incorrecto. Arely Valencia y Michelle Reynoso, autoras del proyecto sobre farmacovigilancia en tratamientos para la obesidad, representarán a la UAEM en la ExpoCiencias Nacional 2025 en Tamaulipas. Foto: Cortesía.

Diego Muñoz y Adrián Pacheco de la UAEM, logran bronce en la XXIX Olimpiada de Química

Redacción

La Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) fue sede de la XXIX Olimpiada Iberoamericana de Química, una competencia que reunió a 38 estudiantes de 13 países, entre ellos Brasil, Chile, Colombia, España y México; y que colocó a la ciencia en el centro del intercambio académico.

En esta edición, dos estudiantes morelenses sobresalieron entre los finalistas: Diego Ernesto Muñoz Gamboa, de la Escuela de Técnicos Laboratoristas, y Adrián Pacheco Toledo, del Centro de Investigaciones Químicas, quienes obtuvieron medalla de bronce, tras participar en las pruebas experimentales realizadas en los laboratorios de la Facultad de Ciencias Químicas e Ingeniería (FCQeI).

Durante el encuentro, realizado en la FCQeI, las y los jóvenes participantes resolvieron pruebas experimentales orientadas al análisis y la creatividad científica. Al respecto, la directora de la FCQeI, Angélica Galindo Flores, destacó que para la UAEM ser parte de este evento internacional “representa una oportunidad de fortalecer el aprendizaje científico, la movilidad académica y los lazos de colaboración entre instituciones de educación superior”.

El profesor Carlos Mauricio Castro Acuña, de la Facultad de Química de la UNAM y presidente del comité organizador, reconoció el papel de México como impulsor de estos certámenes, subrayando que “más allá de los resultados académicos, la interacción entre jóvenes de diferentes países genera lazos que fortalecen la enseñanza de la química y promueven el interés por las ciencias”.

Por su parte, Eduardo Ángel García Ramírez, delegado de la Olimpiada Nacional de Química por Morelos, celebró el esfuerzo institucional de la UAEM y la preparación de los jóvenes que compitieron en las áreas de química orgánica y analítica. “Cada uno de los participantes cuenta con una formación sólida que les permite afrontar con éxito los retos experimentales de esta competencia internacional”, afirmó.

México obtuvo resultados sobresalientes al conseguir medalla de oro de Alberto Alejandro Pérez Gutiérrez; una de plata de Jaime Lafarga Castañeda; y los dos bronces de los estudiantes de la UAEM. En la ceremonia de premiación, realizada el pasado 31 de octubre en el auditorio de la FCQeI, se destacó el valor académico y simbólico de este encuentro como espacio de intercambio cultural y científico, que impulsa la vocación de nuevas generaciones de químicas y químicos.

Un hombre con un traje de color negro

El contenido generado por IA puede ser incorrecto. De entre 38 participantes de 13 países, Diego Ernesto Muñoz Gamboa, de la Escuela de Técnicos Laboratoristas, ganó medalla de bronce. Foto: Cortesía.

 

Un grupo de personas en un escenario

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Los estudiantes Diego Ernesto Muñoz Gamboa, de la Escuela de Técnicos Laboratoristas, y Adrián Pacheco Toledo, del Centro de Investigaciones Químicas, destacaron con medalla de bronce. Foto: Cortesía.

La Jornada Morelos