

A 11 años de su asesinato, la UAEM recuerda a Alejandro Chao Barona
Jazmin Aguilar
Alejandro Chao Barona fue uno de los más destacados académicos que han trabajado en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos.
Reconocido como uno de los profesores más queridos y respetados de la Facultad de Psicología y de la UAEM, Chao no solo dejó huella en las aulas, sino también en la comunidad. Su labor trascendió la academia: impulsó proyectos educativos, culturales y sociales que promovieron el diálogo entre saberes tradicionales y conocimientos universitarios. Su defensa de los derechos humanos y su promoción de la cultura de los pueblos originarios lo convirtieron en una figura clave en el desarrollo comunitario en el estado.
Dotado desde su juventud de una profunda inquietud intelectual y una personalidad crítica, rebelde y serena, Alejandro Chao Barona se consolidó como un pilar en el trabajo comunitario y la transformación social desde las instituciones educativas. Su legado perdura en estudiantes que hoy son directores y maestros en diversas unidades académicas; pero su influencia trasciende el ámbito académico, extendiéndose a las comunidades que acompañó y a las luchas sociales que abrazó. Fue mucho más que un profesor: fue un líder social cuya vida estuvo dedicada a la democratización de la educación, el respeto por los saberes ancestrales y por la convicción de generar un mundo más justo, equitativo y culturalmente abierto.
Este compromiso con la justicia social y la educación inclusiva encontró continuidad en esfuerzos institucionales posteriores que defendieron la autonomía universitaria, el diálogo con la sociedad y la articulación de saberes comunitarios y académicos. Durante una etapa marcada por la defensa de los derechos laborales y la apertura de la universidad hacia sectores históricamente marginados, se consolidaron iniciativas que resonaban con la visión de Chao Barona sobre la función social de la educación pública.

Ambas trayectorias, la de Chao desde el aula y el trabajo comunitario, y la de quienes encabezaron estos procesos desde la rectoría, compartieron la convicción de que la universidad no debe limitarse a la formación profesional, sino que debe ser un agente activo en la transformación del país. Desafortunadamente la trayectoria de Alejandro Chao Barona fue abruptamente interrumpida por un acto de brutal violencia. Su asesinato, junto al de su esposa Sara Rebolledo, ocurrido en 2014, conmocionó a la comunidad universitaria y despertó una oleada de indignación en todo el país. La muerte de quien dedicó su vida a construir comunidad y justicia evidenció las profundas contradicciones de un entorno social marcado por la impunidad y la violencia, pero también reafirmó el compromiso de cientos de estudiantes, colegas y organizaciones que, desde entonces, han convertido a la UAEM en epicentro de resistencia y conciencia social.
La Facultad de Estudios Sociales (FES) de Temixco es una muestra tangible de los sueños por los que luchaba Alejandro Chao Barona. Desde la transformación de la Unidad Central de Estudios para el Desarrollo Social (UNICEDES), fundada por él en 1994, pasando por su evolución como Dirección de Desarrollo Comunitario de la UAEM, hasta convertirse en la actual FES, este trayecto institucional refleja el compromiso de Chao con la educación popular, la justicia social y el diálogo entre saberes. Incontables generaciones de estudiantes se han beneficiado de estas iniciativas centradas en las necesidades sociales más urgentes, particularmente en comunidades históricamente excluidas. Estas instancias, entre ellas la UNISEP, la UNICEDES y la propia FES, consolidaron una apuesta académica y política por el derecho a la educación como motor de transformación social.
Recordado desde la FES Temixco: Foro “Alejandro Chao Barona” Hombre de Maíz
Cruz Rodríguez recordó también su incansable labor como impulsor del diálogo de saberes, articulando proyectos educativos comunitarios que respondían a necesidades reales. Destacó su participación en procesos de investigación-acción participativa en municipios como Tetela del Volcán y Totolapan, así como la fundación de los Consejos Populares de Salud Comunitaria, Salud Mental y Adultos Mayores, y de la Red de Cooperación Interinstitucional. “Fue un constructor de redes que abrió el camino a un diálogo permanente de saberes, contribuyendo al cumplimiento de una de las metas del milenio de la ONU: la educación para todos”, señaló.
Por su parte, Alberto Gaytán Alegría, director de Educación Superior y representante de la rectora Viridiana Aydeé León Hernández, subrayó que la figura de Chao Barona representa un faro ante los desafíos sociales que enfrenta el país. “Su legado se convierte en un referente que, a pesar de la violencia de la cual fue víctima junto con su esposa, continúa siendo una luz en el camino que nos invita a no desistir”, afirmó. Destacó además que Chao concebía la psicología como una herramienta transformadora, siempre del lado de los excluidos, y mantenía una postura crítica incluso hacia su propia institución.
El exrector René Santoveña Arredondo complementó el homenaje con anécdotas personales, reconstruyendo los distintos “avatares” que conformaron la compleja y fértil vida de Alejandro Chao Barona.
Una vida no es suficiente para todos lo que Chao quería lograr.
Durante toda la tarde del miércoles 7 de mayo, el Foro Alejandro Chao Barona. Hombre del maíz estuvo marcado por un emotivo ambiente de memoria viva. Familiares, amigos cercanos, estudiantes y colegas compartieron recuerdos llenos de afecto y admiración. El exrector René Santoveña Arredondo, quien fuera uno de sus amigos más próximos, ofreció una línea de tiempo de la trayectoria del maestro, reconociéndolo como uno de los titanes del trabajo comunitario en la UAEM. Escuchar sus palabras y las de otras voces cercanas fue adentrarse en una vida imposible de resumir en cincuenta minutos.
Lo que se proyectó no fue solo una cronología, sino un retrato lleno de matices: un hombre apasionado, crítico, sereno y profundamente humano. Lo evocaron con su sonrisa amplia, joven, inquieto, siempre cuestionador. Como se dijo en el foro, fue un “psicoanalista rústico, un poco anárquico”, pero con una lucidez que conmovía a quienes lo escuchaban.
Desde sus días como Fray Jerónimo en un monasterio en 1964, hasta su paso por la UNAM entre 1965 y 1969, Alejandro Chao se perfilaba ya como un ser contracorriente, ajeno a las rigideces del pensamiento institucional. Su acercamiento al psicoanálisis no fue solo académico, sino profundamente vivencial, atravesado por encuentros significativos como el que sostuvo con el psicoanalista colombiano Quevedo. Chao fue, ante todo, un buscador de sentido. En Cuernavaca, su aporte fue profundo: no solo impartía clases, sino que provocaba reflexión. Su pedagogía era una invitación constante a pensar y transformarse. Quienes fueron sus estudiantes lo recuerdan como un formador de seres humanos, no solo de profesionales. La fundación de la FES y su implicación directa en la vida comunitaria, la reivindicación de los rituales indígenas, hasta los consejos de salud y género, dan cuenta de una visión educativa crítica, holística y enraizada en lo local.
Chao nunca dejó de aprender ni de compartir, dice Santoveña, leía incansablemente y donó más de la mitad de su biblioteca personal para fortalecer acervos académicos, soñando siempre con una casa universitaria en cada municipio. Su compromiso con la educación fue radical y coherente: entendía el conocimiento como una herramienta para transformar, no como un privilegio. Sus pasos sembraron una agenda política madura, una red comunitaria viva y una ruta educativa sintonizada con los principios de la UNESCO. En sus propias palabras, “caminar hacia la utopía es despojarse de la actualidad”. Y así vivió: como “un torbellino lúcido, caminando, sembrando, provocando”, con el corazón puesto en los márgenes, preparando el terreno para que otros y otras pudieran seguir abriendo caminos. Su legado no reside solo en lo que hizo, sino en lo que provocó en quienes hoy continúan caminando tras su huella. Porque Chao no se fue: sembró. Y mientras haya quienes recojan esas semillas y sigan caminando hacia la utopía, su legado seguirá creciendo.

Alejandro Chao Barona. Foto: Archivo

El exrector de la UAEM, René Santoveña Arredondo, fue el orador principal en el homenaje que la Facultad de Estudios Sociales de Temixco rindió a su fundador, Alejandro Chao Barona. Foto: Cortesía
Valeria Miranda de la UAEM al Singapore International Math Olympiad Challenge
Redacción
Valeria Miranda Sotelo, estudiante de la Escuela de Técnicos Laboratoristas (ETL) de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), ganó una medalla de bronce en el concurso organizado por Singapore & Asian Schools Math Olympiad (SASMO), lo que le otorgó el puntaje necesario para participar en la Singapore International Math Olympiad Challenge (SIMOC) que se realizará del 5 al 9 de julio en Singapur.
La alumna, dijo que le apasiona la aplicación práctica de los conocimientos teóricos en los laboratorios, especialmente en matemáticas, física y química. Su interés por las matemáticas proviene de su infancia y está influenciado por la formación de ingenieros en su familia, lo que la ha llevado a participar en varios concursos de matemáticas.
Cabe resaltar que Valeria ingresó a la Escuela de Técnicos Laboratoristas en agosto del año pasado con un puntaje de 85.50, siendo el cuarto puntaje más alto de la generación y desde su llegada se inscribió al Taller de Olimpiadas de Matemáticas con el académico Luis Joel Espinosa González, quien es entrenador para el Concurso de Matemáticas GAUSS 2024, en el cual Valeria obtuvo su pase a la etapa de Nacional realizada en Tampico, Tamaulipas, el pasado mes de marzo.
En abril de este año, Valeria aplicó para el examen SASMO, obteniendo medalla de bronce, competencia que este año tuvo un récord de 66 mil participantes de 8 mil 163 escuelas de 42 países y territorios.
Actualmente, la alumna de la ETL, además de sus actividades curriculares, entrena para la Olimpiada Mexicana de Matemáticas y prepara su viaje a Singapur.

Valeria ya ganó la medalla de bronce en el concurso organizado por Singapore & Asian Schools Math Olympiad y ahora busca un nuevo triunfo en la olimpiada de Matemáticas. Foto: Cortesía
La UAEM se prepara para el 12° Congreso Internacional de Investigación en Enfermería
La Jornada Morelos
La Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), a través de su Facultad de Enfermería, se alista para llevar a cabo el 12° Congreso Internacional de Investigación en Enfermería, que se realizará los días 21 y 22 de mayo bajo una modalidad híbrida, permitiendo la participación tanto presencial como virtual de profesionales de México, Cuba, Colombia y España.
Con el lema “Nuestras enfermeras. Nuestro futuro. Cuidando de las enfermeras, fortalecemos la economía”. El congreso busca visibilizar el impacto de la profesión en el desarrollo de los sistemas de salud y el bienestar social. Investigadoras, docentes y estudiantes presentarán ponencias, avances científicos y experiencias clínicas que promuevan el fortalecimiento de la enfermería como disciplina clave para la transformación social.
El evento continúa la tradición académica consolidada en ediciones anteriores, como la de 2023, en la que se destacó la importancia de la gestión basada en evidencia científica y el compromiso ético de la profesión. Este año, el enfoque se amplía hacia el bienestar de las propias enfermeras, reconociendo su papel central en el funcionamiento del sistema sanitario y en la recuperación económica postpandemia.
La convocatoria y el registro ya se encuentran disponibles a través de códigos QR, y para mayores informes, se puede contactar directamente con la Facultad de Enfermería de la UAEM por teléfono o correo electrónico.
¡Cuida tu sexualidad con Jadelle! El implante subdérmico gratuito en la UAEM
Malu Medina
El Centro Médico Universitario, en colaboración con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), ofrece un programa gratuito de aplicación del implante subdérmico anticonceptivo Jadelle, una opción segura y eficaz para quienes buscan un método de planificación familiar a largo plazo.
¿Qué es Jadelle?
Jadelle es un implante subdérmico que contiene levonorgestrel, una hormona que previene el embarazo al inhibir la ovulación y espesar el moco cervical. Consiste en dos varillas pequeñas que se colocan bajo la piel del brazo y liberan de manera constante una dosis baja de la hormona.
Este método tiene una eficacia del 99.95%, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2015), lo que lo posiciona como uno de los métodos anticonceptivos reversibles más efectivos disponibles.
Ventajas del implante:
- Duración de hasta 5 años, sin necesidad de mantenimiento diario.
- Puede ser retirado en cualquier momento si se desea quedar embarazada.
- No interfiere con la lactancia ni requiere seguimiento mensual.
- Recomendado por instituciones internacionales como la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) como método de primera línea para adolescentes y mujeres jóvenes (FIGO, 2017).
¿Cómo acceder al programa?
Para obtener el implante gratuito, es necesario:
- Contar con tu número de seguridad social (IMSS).
- Agendar tu cita llamando al: 777-329-7073 ext. 3183
Lugar de aplicación:
Centro Médico UAEM, Edificio 19, frente al gimnasio auditorio.
Horarios:
Lunes a viernes, de 8:00 a.m. a 1:00 p.m.
Este programa tiene como objetivo ampliar el acceso a métodos anticonceptivos modernos, seguros y gratuitos, especialmente entre población joven universitaria, y forma parte de las estrategias de salud reproductiva promovidas por el IMSS y la UAEM.


