El regreso de la enfermedad del Gusano Barrenador del Ganado

Por Liliana Morán Rodríguez

Uno de los riesgos del contacto entre humanos y animales es la transmisión de enfermedades.

La miasis (infestación parasitaria) por el Gusano Barrenador del Ganado fue descrita por primera vez en 1858. El entomólogo francés Charles Coquerel reportó el caso de un hombre en la prisión de la Isla del Diablo (Guyana Francesa), de donde tomó el nombre de hominivorax o “devorador de hombres”.

El término hace referencia al mecanismo de invasión que lleva a cabo el gusano para desarrollarse. Por más de 30 años, México había mantenido fuera de su territorio esta parasitosis causada por las moscas-gusanos, pero ahora ha vuelto a nuestro país y otras regiones en Latinoamérica. Luego de que la Secretaría de Salud confirmara dos casos en humanos, se han intensificado las medidas de control.

El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) sugiere cuidar las heridas del ganado, su principal hospedero, para mantenerlo alejado del peligro de la infestación de las moscas. Una mosca adulta se desplaza 3 km del lugar de donde emerge. Aunque se han encontrado hembras que recorrieron hasta 290 Km en una semana, motivadas por la búsqueda de alimento, apareamiento o un huésped para depositar sus huevos.


Las acciones de prevención incluyen:
-Vigilancia epidemiológica: control de importación de animales, productos y subproductos de países afectados
-Tratamiento de heridas y cuarentena
-Técnica de Insecto Estéril

La Técnica de Insecto Estéril consiste en esterilizar moscas machos. Las pupas que tienen poco más de 5 días de edad son filtradas en unos irradiadores, en donde se exponen a radiaciones gamma o a Rayos X en dosis mínimas para lograr su esterilidad sexual, sin producirles ningún efecto adverso en su calidad biológica.

Al aparearse con hembras silvestres resultan en huevos que no “se logran”, por lo que el ciclo de vida del parásito se interrumpe y la población silvestre de moscas progresivamente reduce su capacidad reproductiva hasta su extinción o erradicación en una determinada región.

Actualmente solo existe una planta productora de moscas estériles del Gusano Barrenador de Ganado a nivel mundial. Pertenece a la Comisión Panamá-Estados Unidos para la Erradicación y Prevención de esta plaga.

En el pasado, desde 1970 hasta 1999, cuando México y Estados Unidos enfrentaban una crisis de gusaneras en sus ganados, unieron fuerzas para su erradicación y se instaló una planta de moscas estériles en Chiapas. La estrategia permitió el exterminio incluso hasta en países de Centroamérica.

La Jornada Morelos