

La zona sur de Morelos contará con un nuevo sistema de blindaje carretero antes de que concluya el año, con la instalación de arcos de seguridad en los principales accesos y salidas de municipios estratégicos. Así lo anunció Miguel Ángel Urrutia Lozano, titular de la Secretaría de Seguridad Protección Ciudadana (SSPC), quien informó que el objetivo es frenar el ingreso de grupos delictivos provenientes de otras entidades, especialmente del estado de Guerrero.
“Municipios de la zona sur ya comprometieron su recurso, hay toda la situación de Coatlán, Tetecala, Coatetelco, Puente de Ixtla, Amacuzac… donde ellos van a hacer una inversión en arcos carreteros; sin embargo, nosotros como gobierno del estado vamos a poner los arcos REPUVE y vamos a poner las cámaras LPR”, explicó Urrutia Lozano.
Estos arcos estarán equipados con tecnología de lectura de placas (LPR, por sus siglas en inglés) y conectados al Registro Público Vehicular (REPUVE), lo que permitirá identificar vehículos con reporte de robo, así como rastrear unidades asociadas a actividades delictivas. De acuerdo con el funcionario, esta infraestructura se colocará estratégicamente en los accesos y salidas de los municipios mencionados, como parte de una primera etapa que se implementará dentro del actual ejercicio fiscal.
El titular de la SSPC detalló que esta medida forma parte del compromiso de la gobernadora Margarita González Saravia por atender el abandono histórico que ha sufrido la zona sur en materia de seguridad pública. Subrayó que el uso de videovigilancia permitirá obtener evidencia clara y oportuna sobre el tránsito de vehículos utilizados por células delictivas, facilitando su identificación y posterior intervención por parte de las autoridades.
“¿Dónde se van a colocar estos arcos? En las entradas y salidas, en esta primera etapa, en este año fiscal, para detectar si el grupo criminal viene de otro municipio o de otro estado, y tener esa evidencia en videocámara”, puntualizó Urrutia.
Con esta acción conjunta entre municipios y el gobierno estatal, se busca fortalecer la estrategia de prevención y combate al crimen organizado en una de las regiones más vulnerables del estado, que ha sido punto crítico por su cercanía con Guerrero y su tránsito hacia el centro del país.

El despliegue de los arcos REPUVE y las cámaras LPR se sumará a otras acciones operativas en curso, con la finalidad de generar condiciones de mayor seguridad para la población, y restar capacidad de movilidad a los grupos criminales que operan en los límites interestatales.

