La Jornada Morelos / MD

Además de los problemas de sedentarismo (condición asociada al sobrepeso y obesidad infantil), y visuales que provoca el uso de teléfonos celulares en la niñez, también se ha detectado que al interior del aula genera condiciones de ansiedad en el alumnado, aseguró la secretaria de Educación de Morelos, Karla Aline Herrera Alonso, al adelantar que la norma para prohibir el uso de esos dispositivos entraría en vigor en septiembre próximo.

Herrera Alonso recordó que se trata de una reglamentación que solo impedirá el uso de teléfonos móviles y otros dispositivos de comunicación digital dentro del aula, lo que no impediría que los niños los sigan portando, pero al entrar a sus salones deberán guardarlos.

Y no se trata de un pleito con la tecnología, de hecho, la secretaria consideró que “lo que se utiliza con los teléfonos y la tecnología no es malo cuando se impacta en la parte educativa, que también debemos entender que estos años muchas de las tecnologías nos ayudan, también impulsamos nosotros la ciencia y la tecnología”.

Pero recordó que cuando el uso se convierte en solo disponer del tiempo “para ver cosas que no nutren, digamos así, pues eso es donde ya impacta y lo que es peor. Vemos en redes sociales que a veces pasan comerciales u otro tipo de información que puede ser dañina en el crecimiento”.

Refirió que la autoridad educativa ha notado que el uso de estos dispositivos tiene también un efecto en el ambiente de aprendizaje: “hemos visto que de alguna manera llega más ansiedad todo, todo se quiere rápido y se desesperan más rápido. Los maestros y las maestras, a veces no es sencillo controlar a los grupos”.

Entonces advirtió que es necesario hacer conciencia en madres y padres de familia para poder restringir el uso de dispositivos móviles durante la niñez para proteger su salud.

La Jornada Morelos