El alcalde de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado, llamó a los diputados del Congreso de Morelos para que “velen por los intereses de toda la población, más allá de vínculos partidistas” y aprueben el convenio propuesto para que el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (SAPAC) pague el adeudo histórico que aún tiene con la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

“Lo que buscamos es la forma de un convenio de colaboración con la CFE, que nos permita acceder al programa peso por peso, es decir, por cada peso que el municipio abone a la deuda, la paraestatal nos descuenta otro peso…sin embargo, sé que en el congreso no se pusieron de acuerdo, bajaron el tema, que ya había sido analizado en primera lectura y lo están postergando de manera indefinida; yo haría, entonces, una convocatoria al congreso del estado para que velen por los intereses de toda la población más allá de vínculos partidistas”, expresó.

El objetivo primordial de este acuerdo es permitir que el SAPAC liquide el adeudo con la paraestatal heredado de las administraciones de Cuauhtémoc Blanco Bravo y Antonio Villalobos Adán, aunque en caso de no existir la aprobación del legislativo, el Ayuntamiento buscará otros acuerdos con la paraestatal; Urióstegui Salgado puntualizó que, hasta ahora el pago del servicio va al corriente.

“Propondremos que la CFE nos haga un convenio para que durante los tres años que nos corresponden, no se nos afecte y que nos reciban los pagos, se vayan haciendo los descuentos que corresponden…estamos al corriente hasta el mes de abril, mostrando así la buena voluntad del cumplimiento con las obligaciones. Ahora, si no tenemos el apoyo del congreso, buscaremos otras formas de solucionar, sin necesitarlos”, advirtió.

La deuda histórica con la CFE asciende a 279 millones de pesos. Un pasivo que generó cortes de energía intermitentes que afectaron el funcionamiento de los pozos y, por ende, el suministro de agua potable a miles de hogares en la capital morelense.

Angélica Estrada