

La Jornada Morelos / MDD
En Morelos no hay un registro oficial de las motocicletas adaptadas para el transporte de pasajeros que prestan el servicio conocido como mototaxis. Aunque se ven frecuentemente involucradas en accidentes de tránsito, algunos de ellos fatales; y hasta se ha reportado que algunas unidades estarían vinculadas en labores de alertamiento a grupos delictivos que operan principalmente en las zonas oriente y sur del estado, las administraciones estatales habían alargado darle solución al problema y actualmente aún no hay una ley que brinde herramientas para la atención de la compleja problemática de este sector de transportistas.
Jorge Barrera Toledo, coordinador general de Movilidad y Transporte del estado, señaló que en la propuesta de ley de transporte que se trabaja ya con el Congreso de Morelos se revisan los ordenamientos para atender lo que se ha convertido en un gran problema que incluso ha generado enfrentamientos entre grupos de transportistas de las regiones donde operan.
Expuso que las administraciones anteriores “voltearon la vista de una situación que nace de la necesidad de movilidad de los usuarios; nace de una oportunidad económica que de pronto pueden ellos visualizar”; pero advierte que la regulación de estas unidades se ha vuelto urgente para evitar que la cantidad de problemas asociados con esta modalidad de prestación de servicio se siga desbordando.
“La imposibilidad de atender este tema justo es porque no se cuenta el día de hoy con un esquema legal que permita al gobierno actuar”, reconoció, por lo que debe considerarse como prioritario en la ley a partir de los tres elementos que la ley creará para la regulación del transporte público en Morelos: el Sistema Estatal de Movilidad, el Consejo Estatal de Movilidad y los Observatorios Ciudadanos, que, dijo “serán una gran herramienta para el gobierno para poder tener injerencia y reordenar estos problemas”.
Reconoció que actualmente los mototaxis operan de manera “totalmente irregular” por lo que la nueva ley contemplará ordenamientos específicos para permitir su operación.

No se trata de un asunto sencillo, para empezar, al tratarse de una forma no legal de prestar un servicio, la autoridad no cuenta con un padrón real de las unidades dedicadas a él. Mientras que organizaciones de transportistas de las regiones oriente y sur consideran que hay hasta 18 mil unidades habilitadas como mototaxis en municipios como Atlatlahucan, Axochiapan, Coatetelco, Emiliano Zapata, Jantetelco, Jonacatepec, Temoac, Tlaltizapán, Tlayacapan, Totolapan, Xochitepec, Xoxocotla y Zacualpan de Amilpas; otras estimaciones en la propia Coordinación de Movilidad y Transporte reconocen la existencia de por lo menos 500 propietarios que brindarían el servicio; pero en el 2020, un documento de la entonces Secretaría de Movilidad y Transporte (del que La Jornada Morelos tiene copia) estimaba en mil 472 los propietarios de mototaxis en el estado de Morelos. Y advertía lo que ha ocurrido, al no existir normatividad en la materia, la modalidad de mototaxi ha crecido “de manera descontrolada y sin ningún tipo de regulación. No se tiene un número exacto de mototaxis que operan diariamente en el estado de Morelos; sólo se cuenta con una relación de 1472 mototaxis; sin embargo, esta relación está desactualizada”.
Entre otros elementos que incluye la regulación propuesta para la operación de mototaxis en Morelos están la restricción de su circulación a zonas específicas autorizadas, entre las que no entrarían las vías primarias o corredores de transporte público.
Sólo dos personas podrían ser pasajeros en cada uunidad, y pagarían tarifas oficiales definidas por la Coordinación General de Movilidad y Transporte; también se propone el pago electrónico del servicio.
Los vehículos convertidos no podrían circular; sólo se daría autorización a las unidades que tengan diseño de fábrica con cabinas cerradas, sistemas eficientes de frenado, luces reglamentarias y cinturones de seguridad. Quedarían prohibidas las modificaciones artesanales de cualquier tipo en las unidades.
Cada unidad etsaría identificada con cromática específica, placas, tarjeta de circulación y permiso anual; la documentación sería personal e intransferible.
Los conductores deberán contar con licencia tipo B (de motociclista) y una certificación de aptitud obtenida después de aprobar exámenes toxicológicos y capacitación en manejo defensivo, protocolos de atención al público, y perspectiva de género.

