

La depresión y el suicidio son dos de los principales factores que pueden ser detonantes para la conducta suicida, por lo que los expertos en salud destacaron la importancia de detectar, diagnosticar, atender y dar seguimiento a personas con trastornos mentales o problemas emocionales.
Tras recordar el Día Mundial de la Prevención del Suicidio, cada 10 de septiembre, Adelina Pérez Vázquez, responsable estatal del programa de Salud Mental de Servicios de Salud de Morelos (SSM) reveló que en la entidad los casos están en aumento, pues en lo que va del año se han atendido más de 278 casos por conductas suicidas y 111 auto lesiones, siendo los hombres las principales víctimas.
Mencionó que en Morelos la tasa actual es del 7.9 por ciento, lo que el incremento se debe al inicio de la pandemia desde el 2019 a la fecha y los cuales han recibido contención, atención, plan de seguridad al usuario y su familia, además, seguimiento psicológico.
“Es importante que, ante cualquier intento suicida, se tiene que activar el plan de seguridad, que consiste en promover el apoyo emocional con la familia, amigos, compañeros de trabajo y personas cercanas; así como, alejar medios con los que pueda hacerse daño como cuchillos, medicamentos controlados, armas de fuego, sogas, entre otros”, informó.
Por lo que ante signos de alarma como hablar de quererse morir, mostrar desesperación, cambios en estados de ánimo, despedirse de amistades y familiares, así como presencia de pesimismo, resulta fundamental acudir con médicos, psicólogos clínicos y servicios de psiquiatría para evitar que atenten contra si vida.
“Es fundamental la prevención de la conducta suicida por ser un problema de salud pública, por lo que todos tenemos una corresponsabilidad porque es prevenible en la mayoría de los casos, por lo que todos hay que estar atentos para identificar los signos de alerta tempranos, a fin de hacer una derivación oportuna”, abundó.


