

Caerían 1.1% participaciones federales en 2026
- El gasto estatal depende en alrededor del 95% de las participaciones y aportaciones federales.
- Los recursos del ramo 33 caerán hasta en 6.2%; el sector Salud tendrá 569 millones de pesos menos.
- Expertos consideran urgente una reforma fiscal que fortalezca la recaudación estatal a niveles que superen el 15%.
El análisis del paquete económico para el 2026 vuelve a traer a la discusión pública la urgencia de mejorar la recaudación local y con ello los ingresos propios. La situación es casi de emergencia si se consideran factores externos como la posibilidad cada vez más cercana de una caída en el financiamiento federal, la inflación, el precario desarrollo estatal, los niveles de pobreza y las necesidades crecientes de poco más de dos millones de morelenses en materia de infraestructura y servicios.
En el 2024, Morelos ejerció el mayor presupuesto de su historia. Los poderes, órganos autónomos, organismos descentralizados y entes que reciben financiamiento público, gastaron en ese año 40 mil 724 millones 289 mil 970 pesos; de ese monto, sólo 3 mil 173 millones (7.8%) correspondieron a ingresos propios. El asunto es peor si se consideran los ingresos totales, que fueron de más de 41 mil 428 millones de pesos (este dato incluye el financiamiento), de los que lo recaudado por la entidad significa apenas 7.65%
Los ingresos propios no alcanzan para casi nada
No se trata de un problema nuevo, históricamente Morelos ha sido casi absolutamente dependiente de las aportaciones y participaciones federales, lo que ha sometido a la entidad a enormes vaivenes presupuestales y le ha impedido alcanzar grados de desarrollo que no solo sean atractivos para la inversión, sino también permitan atender problemas como la pobreza, la informalidad laboral, la garantía y el acceso a derechos para todos, el mantenimiento y desarrollo de infraestructura y servicios públicos, entre otros que los habitantes del estado padecen todos los días.
En este primer cuarto de siglo, los ingresos propios de Morelos han representado en promedio el 5.72% por ciento del ingreso total (y un poco menor del gasto público). Con repuntes en 2004 y 2007, por agresivas políticas de recaudación que incluyeron reemplacamiento vehicular y otras fuentes de ingresos propios, el comportamiento de los ingresos propios ha crecido paulatinamente por el aumento de los contribuyentes, pero sigue representando una proporción casi irrelevante del presupuesto estatal.

De hecho, los 3 mil 173 millones de pesos que el estado generó como ingresos propios en el 2024, si bien fueron la mayor cantidad en la historia, habrían alcanzado apenas a cubrir el gasto corriente del Poder Ejecutivo, calculado para el mismo periodo en 3 mil 112 millones de pesos, conforme estableció el presupuesto de egresos de ese mismo año. Si solo se contara con los recursos propios, no habría dinero para obras y servicios públicos, programas sociales, operación de los Poderes Legislativo y Judicial, de los órganos autónomos, incluidas la Fiscalía General, la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, la Comisión de Derechos Humanos, los 36 ayuntamientos, los organismos públicos descentralizados, y el resto del gasto gubernamental.
Bajarán 1.1% en términos reales las aportaciones federales: CEFP
La situación se agrava si se considera la posibilidad de que las aportaciones y participaciones federales bajen para el 2026, como proyectan los expertos. De hecho, una queja recurrente de alcaldes es la variación a la baja, cada vez más frecuente, de los recursos que efectivamente reciben de fondos federales contra la proyección que de ellos tenían, una posibilidad que continúa latente, incluso con mayor fuerza para este año.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público proyecta un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIC) de entre 1.8 y 2.8%, indicador que suele ser menor casi en la mitad históricamente para Morelos. Se plantea el aumento de recaudación tributaria de hasta 15.1% del PIB; una inflación general de 3.5%, y el precio del dólar por debajo de los 19 pesos. Parte del fortalecimiento de la recaudación se destinaría a la reducción del déficit público para mantener estable el manejo de la deuda pública, según reporta la propia secretaría.
Pero los recursos federales para Morelos tendrán una reducción en términos reales del 1.1% de acuerdo con el Centro de Estudios de las Finanzas Públicas Ifigenia Martínez y Hernández (CEFP) de la Cámara de Diputados.
Las participaciones federales del ramo 28 (de apoyo financiero para las finanzas públicas del estado y los municipios), aumentarán en términos reales 4.1%, al pasar de 17 mil 284 a 18 mil 623 millones de pesos.
Pero el ramo 33, que se usa para trasferencias federales que financien programas y proyectos en salud, seguridad pública, educación y combate a la pobreza, caerán de 17 mil 62 millones a 16 mil 557 millones de pesos, un 6.2% de pérdida. En este rubro, las aportaciones para los servicios de salud tendrán una baja de 55.2%; y las del Fondo de Aportaciones Múltiples bajarán en 50.6%.
La urgencia de fortalecer la recaudación y el obstáculo del modelo actual
Expertos consultados por La Jornada Morelos advirtieron que, pese a los esfuerzos que ha hecho la actual administración por fortalecer la recaudación y reducir la dependencia de los recursos federales “el modelo no da para más”, por lo que se vuelve urgente plantear otras formas de impulsar los ingresos propios.
No se trata de experimentos, ni de saltos al vacío, explicó uno de los expertos consultados que pidió omitir su nombre, hay catorce estados que han realizado reformas a las administraciones y nueve han incrementado la proporción de ingresos propios durante los últimos 12 años.
Y no son solamente estados con alta actividad industrial, ni en los que gobierne el mismo partido: Estado de México, Sonora, Chihuahua, Jalisco, Guanajuato, Aguascalientes y San Luis Potosí, han logrado fortalecer sus ingresos propios hasta niveles por encima del 12% y hasta el 24% del total de sus ingresos. Hay 16 estados que tienen un cociente de ingresos propios a ingresos totales de 12% y hasta 27.83% como es el caso de Quintana Roo. Destacan los estados de Chihuahua, Estado de México, Nuevo León, Querétaro, Quintana Roo y Sonora que han alcanzado cociente por encima del 20% en el año 2024.
El propio CEFP explica que la gran dependencia que tienen entidades como Morelos de los recursos federales, se debe a “la actual forma de gestión y operación de la administración tributaría estatal que reducen las capacidades institucionales necesarias para un eficiente funcionamiento, trayendo como consecuencia una baja percepción de riesgo de los contribuyentes respecto de la actuación de las autoridades fiscales estatales, lo cual impide incrementar la recaudación”.
Y sugiere “mejorar la gestión de la administración tributaria de las entidades federativas y con ello aumentar la percepción de riesgo que tienen los contribuyentes para fomentar el cumplimiento voluntario de sus obligaciones, tanto de contribuciones estatales como de las federales convenidas con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público del Gobierno Federal”.
Algunos de los estados que hicieron reformas para crear su Servicio de Administración Tributaria estatal y con ello lograr aumentar sus recursos propios, como son los casos de Yucatán que logró aumentar sus recursos propios en 218.26%, mientras que Baja California alcanzó un aumento de 128.82%. Otras entidades como Nuevo León y Querétaro crearon en 2021 Subsecretarías de Ingresos con mayores facultades recaudatorias que reportaron incrementos de 46.07% y 143.42% respectivamente en los ingresos propios.
Otros estados que crearon un SAT estatal fueron Campeche, Coahuila, Guanajuato, Michoacán, Quintana Roo, Sinaloa y Tamaulipas; todos ellos reportaron incrementos sustanciales en sus ingresos propios a través de formas de recaudación más eficientes.
El CEFP advierte que “debido a la alta dependencia que tienen los ingresos de las entidades federativas en las transferencias que reciben del gobierno federal por concepto de participaciones y aportaciones, es impostergable que incrementen la recaudación de ingresos propios, lo que adicionalmente les permitan compensar la posible disminución de las participaciones y aportaciones federales y, con ello, mejorar los porcentajes de las participaciones federales en el futuro”.
El estudio establece, también que “las reformas a las administraciones tributarias es la primera acción que deben tomar las entidades federativas interesadas en incrementar la recaudación de ingresos propios, antes de hacerlo mediante alguna reforma fiscal que modifique la estructura de las contribuciones, ya que, de esta forma, los resultados que se obtengan de la mencionada reforma fiscal serán óptimos”.
Por ello recomienda a “las entidades federativas que no han realizado reformas a sus administraciones tributarias considerar realizarlas en un futuro cercano, ya que les permitirá un incremento consistente en el tiempo de sus ingresos propios y disminuir su volatilidad, adicionalmente contribuirá a disminuir su dependencia de las participaciones y aportaciones del gobierno federal”.
Y advierte que para lograrlo es necesaria una combinación entre “la disponibilidad política de los altos funcionarios públicos de las entidades federativas y una eficiente administración tributaría”.
Esa es la discusión que ya empezó en Morelos.



Imágenes: CEFP Cámara de Diputados.

