A diez días de rendir protesta y doce de iniciar su segundo periodo como alcalde de Cuernavaca, José Luis Urióstegui Salgado quisiera volver a tener a casi todos los funcionarios de su gabinete para dar continuidad al trabajo que han realizado los últimos tres años, sin embargo, la decisión de los nombramientos deberá pasar por el cabildo.

Aseguró que dado el trabajo y los notables resultados que han dado a la ciudadanía, el tesorero municipal, Carlos Javier Arozarena Salazar; y el secretario de Obras Públicas, Demetrio Chavira de la Torre, tienen las mayores posibilidades de ser ratificados por el cabildo.

En el caso de la secretaria de Protección y Auxilio Ciudadano, Alicia Vázquez Luna, está en fase de análisis para que el uno de enero el cabildo defina su continuidad en el cargo, una apuesta que ya había anunciado Urióstegui Salgado. Lo mismo ocurrirá en otras áreas.

Consideró que no hay razones para cambiar a los funcionarios de primer nivel de su administración “hay trabajo logrado en la administración municipal, lo ideal sería que todos continúen, pero también habrá quienes, por motivos personales, dirán ‘ya no quiero seguir’… (pero) hasta ahorita no me lo han dicho” sonrió.

La Jornada Morelos