
Durante años, Morelos ha sido un territorio marcado por la violencia y la inseguridad contra las mujeres. Aunque este escenario aún está lejos de erradicarse, en el último año se reportan avances en la atención a la violencia a partir de una estrategia centrada en atención integral, prevención y capacitación comunitaria, con cifras que reflejan un mayor alcance institucional.
Más de siete mil mujeres recibieron atención integral y especializada ante situaciones de violencia durante 2025, mientras que 20 mil 703 personas participaron en acciones territoriales de prevención y trabajo comunitario en distintas regiones del estado, así lo dio a conocer la Secretaría de las Mujeres.
En este periodo se brindó atención integral a morelenses en situación de violencia a través de acompañamiento jurídico, psicológico y social en diversas localidades. A través del Programa de Atención Integral para el Bienestar de las Mujeres (PAIBIM), se instalaron 16 Centros LIBRE, donde se otorgó asesoría jurídica a mil 368 usuarias y atención psicoemocional a mil 45 mujeres. Además, se desarrollaron talleres de prevención, acciones comunitarias y actividades orientadas a fortalecer la autonomía económica, con impacto directo en 20 mil 703 personas.
Como parte de las medidas vinculadas a la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM), se habilitaron ocho módulos de atención en zonas prioritarias, lo que permitió brindar servicios oportunos a cuatro mil 300 ciudadanas y ampliar la capacidad institucional para responder ante situaciones de riesgo.
En paralelo, se avanzó en la construcción de una política pública de cuidados con perspectiva de corresponsabilidad mediante la creación de la primera base estatal de información en esta materia, que benefició a mil 909 cuidadoras en 31 demarcaciones del estado. A estas acciones se sumó el impulso al bienestar y la autonomía de 28 mil 288 mujeres de entre 55 y 59 años, con cobertura en el 97.2 por ciento del territorio estatal, a través del programa “Corazón de Mujer”.
Asimismo, se implementaron estrategias comunitarias para fomentar la autonomía económica y la prevención de violencias, con capacitaciones financieras y empresariales para 186 mujeres, formación en derechos y liderazgo para 120 mujeres rurales, y la participación de mil 721 personas en procesos formativos sobre perspectiva de género y oficios no tradicionales.



