Como resultado del Operativo de Supervisión Metropolitana para la Movilidad Segura (Sumemos), autoridades de la Coordinación General de Movilidad y Transporte retiraron 88 placas a unidades del transporte público que circulaban en condiciones mecánicas deficientes y representaban un riesgo para la seguridad de las personas usuarias en la zona metropolitana de Morelos.

El coordinador de la dependencia, Jorge Barrera Toledo, informó que el operativo se aplicó en las 32 rutas que operan en esta región, con el objetivo de supervisar la calidad del servicio, garantizar la seguridad vial y verificar el cumplimiento de los requisitos legales para la operación de las concesiones.

Durante las acciones, se revisaron 979 unidades, de un total aproximado de 2 mil 400 que integran el parque vehicular de la zona metropolitana. Las inspecciones incluyeron la revisión de condiciones físico-mecánicas, documentación vigente de operadores y unidades, cumplimiento de derroteros autorizados y aspectos relacionados con la seguridad del servicio.

De acuerdo con los resultados, solo una unidad no presentó observaciones, mientras que el resto fue apercibido por diversas irregularidades. En el caso más grave, 88 unidades fueron sancionadas con el retiro de placas, al detectarse fallas que comprometían directamente la seguridad de los usuarios. Entre los principales problemas identificados destacaron las malas condiciones de los neumáticos, varios de ellos completamente lisos.

Barrera Toledo precisó que el operativo se mantuvo activo hasta el 20 de diciembre y que, hasta el momento, 44 de las unidades sancionadas ya corrigieron las fallas detectadas y avanzan en su proceso de regularización. Añadió que este mismo esquema de supervisión inició ya en la zona sur del estado, donde se revisarán alrededor de mil 400 unidades que prestan el servicio de transporte público.

El funcionario señaló que el incumplimiento de la normativa es una constante en todas las rutas, sin que se pueda atribuir a una en particular, ya que cada concesión cuenta con un número distinto de unidades. Subrayó que lo relevante es atender de manera general el estado físico del transporte, pues del total de unidades revisadas en la zona metropolitana, alrededor del 10 por ciento presentaba fallas graves que impedían su operación segura.

Finalmente, Barrera Toledo indicó que existe un diálogo permanente con los representantes del transporte público para corregir estas deficiencias y avanzar hacia un servicio más seguro, confiable y en apego a la normatividad vigente.

Angélica Estrada