El Ayuntamiento de Cuernavaca reforzó de manera permanente los trabajos de limpieza y saneamiento en la barranca de Pilancón, un espacio natural de gran importancia ambiental que recibe mantenimiento constante por parte de las autoridades municipales.

No obstante, las malas prácticas y el abandono de residuos por parte de algunos sectores de la población han provocado que, de manera recurrente, este espacio natural sea utilizado como tiradero clandestino, convirtiéndose en un foco de infección que pone en riesgo la salud pública, afecta a las colonias aledañas y genera un grave deterioro al equilibrio ambiental.

En esta ocasión, se llevó a cabo un operativo especial de limpieza en el que participaron de manera coordinada las brigadas de Aseo Urbano y de Barrancas en coordinación con la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Como resultado de estos trabajos, se logró el retiro de aproximadamente cuatro toneladas de cacharros, desechos voluminosos y residuos sólidos que habían sido arrojados de manera irresponsable a la barranca.

El Ayuntamiento de Cuernavaca es el responsable directo del mantenimiento y la limpieza de las barrancas, mientras que Conagua es la instancia encargada del cuidado y la regulación de las aguas; por ello, ambas autoridades trabajan de manera conjunta para garantizar acciones ordenadas, limpias y eficaces que permitan prevenir la proliferación de fauna nociva y reducir riesgos sanitarios para las colonias aledañas.

El ayuntamiento llamó a la ciudadanía a no tirar basura, escombros ni cacharros, recordando que mantener estos espacios limpios es una tarea compartida entre gobierno y sociedad, indispensable para proteger la salud pública y el equilibrio ambiental de Cuernavaca.

La basura que arroja la gente en la barranca de Pilancón provoca daños al medio ambiente y riesgos a la salud.

La Jornada Morelos