

Desde el pasado mes de octubre que la colectiva Divulvadoras inició la campaña para denunciar acoso dentro del transporte público en Morelos, las rutas 1 y 6 han registrado el mayor número de quejas no sólo porque dentro de sus unidades son violentadas por los propios pasajeros, también en algunos casos los chóferes las han retenido en contra de su voluntad.
Así lo dio a conocer Andrea Acevedo García, integrante de esta organización civil, quien explicó a La Jornada Morelos que «a veces está tan normalizada la violencia dentro del transporte público que las mujeres no identifican que están siendo violentadas». Recordó que es común los roces y toqueteos que pueden parecer incidentales, pero es acoso, ya que todavía hay muchos hombres que lo hacen a propósito.
«Estas rutas son de las que hemos recibido más casos o historias de acoso que han vivido las mujeres. Incluso en dos de los casos que nos llegaron sabemos que el conductor de la ruta no dejó que se bajara la chica. El llamado es a que más mujeres puedan dar su testimonio para hacer un diagnóstico porque no hay casos segregados de qué es lo que sucede en el transporte público», informó.
Otras rutas señaladas porque sus choferes no dejan bajar a las femeninas son la 8, 5, 2 y 13. Se fijo un plazo de seis meses para tener las estadísticas, por lo que se prevé que en abril se dé un panorama más amplio sobre está problemática.
Señaló que otras formas de acoso que han denunciado las mujeres es también cuando los hombres las abordan, les preguntan si nombre, les insisten para seguir una conversación, incluso les piden el número telefónico, lo que son formas de acoso que se mantienen en lo general y no han cambiado.
«Se trata principalmente de mujeres universitarias de entre 20 o 25 años, menores de 28. No tenemos registro de mujeres mayores de entre 40 y 50 años. La incidencia se centra en jóvenes», abundó.


