Luego de que el Ayuntamiento de Cuernavaca anunció este miércoles el regreso del programa del alcoholímetro, la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) manifestó su preocupación, al afirmar que está medida ocasiona perdidas al sector derivado de que en los establecimientos disminuye el consumo de bebidas alcohólicas.

La presidenta del sector restaurantero, Karla García Olguín instó a las autoridades correspondientes para la creación de un programa que permita trabajar mediante una misma sinergia, a fin de equilibrar las acciones tanto para mejorar la seguridad como detonar la economía local.

«Ahorita justamente estamos en tiempo para convocar a nuestras autoridades para platicar, que conozcan de cerca todas las necesidades y los retos que tenemos encima porque se nos han venido muchos tipos de inspecciones. Varias cosas desde protección civil, protección al trabajo, que nos traen correteando, entonces, más bien, necesitamos estar fortalecidos para poder pagar todos los requerimientos que son obligaciones», destacó.

La empresaria resaltó que para poder cumplir con todas sus obligaciones «tiene que haber movimiento económico», al referir que, con la aplicación del alcoholímetro, el sector restaurantero «registra pérdidas y sí afecta mucho «.

Si bien puntualizó que no se puede promover un consumo desmedido de alcohol, «sí pedimos que se permita a los comensales acompañar sus alimentos con una bebida. Todo con medida, pero con opciones para los restaurantes y todo el sector».

El alcoholímetro puede ser una buena estrategia para reducir accidentes, pero afecta al sector restaurantero, asegura Canirac. Foto: Cortesía

Clara Viviana Meza