

El arroz de Morelos tiene una historia que se remonta al siglo XIX, con sus orígenes en 1836 cuando Don Ricardo Sánchez introdujo las primeras semillas de arroz morado desde Guerrero, originarias de Asia. Posteriormente, en 1839, el español Gabino Carrandi trajo semillas de arroz blanco al puerto de Veracruz, que se mezclaron con las locales en Jojutla, Morelos, dando lugar a una variedad fitomejorada adaptada a las condiciones del estado. Desde entonces, el arroz de Morelos se ha cultivado en las fértiles tierras volcánicas y bajo un clima cálido y subhúmedo, consolidándose como un producto de alta calidad y tradición artesanal. Este arroz es reconocido por su textura robusta y delicada, y posee Denominación de Origen desde 2012, lo que garantiza su autenticidad y calidad suprema.
En cuanto a la superficie de cultivo, Morelos ha experimentado una drástica reducción en las hectáreas destinadas al arroz. Históricamente, la siembra llegó a abarcar hasta 20 mil hectáreas, pero actualmente solo quedan alrededor de mil 200 hectáreas en producción. Esta disminución ha provocado una caída significativa en la producción, que en los últimos años ha estado entre 5 mil y 5 mil 500 toneladas, cifras preocupantes para los productores locales.
Las causas principales de esta pérdida de superficie son el crecimiento urbano desordenado, que ha consumido tierras agrícolas para proyectos habitacionales, y el cambio de actividad agrícola por parte de muchos productores, quienes optan por cultivos más rentables como la caña de azúcar o plantas ornamentales.
Además, han influido en la caída del cultivo y la producción otros factores, como la calidad del agua para riego y el envejecimiento de los productores, la mayoría de ellos tiene entre 50 y 60 años.
Esta coyuntura pone en grave riesgo la continuidad de esta tradición agrícola.
Los productores y autoridades han manifestado la necesidad de implementar planes y tecnologías para rescatar el cultivo del arroz en Morelos, ya que representa un patrimonio agrícola y económico importante para la región. La investigación y mejoramiento genético, liderados por el INIFAP, han sido fundamentales para mantener la calidad del arroz, pero se requiere un esfuerzo conjunto para preservar las tierras de cultivo y garantizar la autenticidad del arroz de Morelos en el mercado.

La secretaria de Desarrollo Agropecuario del estado, Margarita Galeana Torres, expuso en una recuente entrevista con La Jornada Morelos la intención del gobierno por rescatar el cultivo del arroz mediante un programa de apoyos que considera la voz de los productores, sus necesidades y la atención puntual a sus problemas.
Instalan comité para dictaminar apoyos a la producción del grano
Las secretarías de la Contraloría y Desarrollo Agropecuario, instaló el Comité Dictaminador para el Fortalecimiento al Cultivo del Arroz, que busca impulsar la producción del icónico cultivo morelense y garantizar la transparencia en el uso de los recursos que se destinen a ello.
Este órgano colegiado permitirá analizar, priorizar y dar seguimiento a las acciones destinadas a mejorar la productividad, comercialización y sostenibilidad del cereal, uno de los productos emblemáticos del estado.
Alejandra Pani Barragán, secretaria de la Contraloría, señaló que la integración de este comité contribuye a consolidar una política pública eficiente, con criterios técnicos y mecanismos de control que aseguren el beneficio directo a quienes trabajan la tierra. “La Contraloría refrenda su compromiso con la legalidad, la transparencia y vigilancia social en el uso de los recursos públicos”, expresó.
La instalación contó con la participación de Martha Lizbeth Leónides Rivera, directora general de Agricultura y Agroecología; Luis Manuel Reyes Gaytán, director del Impulso Agropecuario, de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (Sedagro), así como de Diego Armando Gardida Gómez, director general de Mejora Gubernamental y Contraloría Social de la Contraloría.
Entre las funciones del Comité Dictaminador destacan la validación de proyectos estratégicos, revisión de reglas de operación y evaluación de resultados en campo, con lo anterior, se fortalece la participación directa de quienes integran el sistema-producto arroz y garantiza procesos transparentes en la asignación de apoyos.

A pesar de ser un cultivo reconocido internacionalmente por su calidad, la superficie destinada al cultivo de arroz en Morelos ha ido disminuyendo, por lo que el Ejecutivo estatal proyecta destinar con transparencia apoyos a los arroceros del estado. Foto: Cortesía
Las secretarías de Desarrollo Agropecuario y Contraloría del gobierno de Morelos integran el comité dictaminador, que tendrá la concurrencia de productores del grano para garantizar la transparencia y el mejor destino para los apoyos. Foto: Cortesía

