Morelos recupera poco a poco su memoria

  • Resurge un emblema histórico del estado después de trece años de abandono y negligencia.
  • La ausente estatua del Generalísimo se convirtió en un reflejo de la situación por la que el estado estaba pasando mientras ponía en pausa su memoria histórica.
  • Desde el inicio de su gestión, González Saravia instruyó la recuperación del espacio donde ayer se reinauguró el nuevo monumento dedicado al prócer.

Malu Medina y La Jornada Morelos

Hasta hace algunos años, los viajantes que transitaban por la autopista México-Cuernavaca sabían que llegaban a Morelos porque los recibía, además del letrero que aún sigue en el sitio, una colosal estatua del Generalísimo José María Morelos y Pavón, prócer independentista de quien el estado tomó su nombre como homenaje desde su creación, en 1869.

Termina una historia de olvidos e indiferencia

En el 2012, un grupo de vándalos mutiló y hurtó partes de aquella estatua de bronce, el material restante fue retirado y arrumbado en alguna de las muchas bodegas que el gobierno del estado tiene para almacenar trebejos y “bajas de inventario”.

La ausente estatua del Generalísimo se convirtió en un reflejo de la situación por la que el estado de nombre homónimo estaba pasando mientras ponía en pausa su memoria histórica en medio de las afrentas del presente. Algunos gobernantes prometieron recuperar el esplendor de Puerta Morelos, como se dio en llamarle por un tiempo, pero la indiferencia parecía ganar siempre la partida.

En el 2024, en el más reciente periodo de campañas por la gubernatura de Morelos, la esperanza volvió a nacer, pues una de las promesas de la entonces candidata Margarita González Saravia, fue pagar la deuda que se mantuvo durante 13 años con el territorio morelense y devolver este símbolo de nuestra patria chica.

Una vez electa y en el cargo, la gobernadora instruyó el inicio de la recuperación del espacio, uno de mil 800 metros cuadrados donde se aloja ya el nuevo monumento dedicado a la memoria de Don José María Morelos y Pavón, en el mismo sitio en que estaba el anterior, el kilómetro 48 de la autopista México-Cuernavaca, en el municipio de Huitzilac.

El nuevo monumento a José María Morelos y Pavón

Aunque para muchos es un detalle, en la realidad representa mucho más. José Arcadio Marín Marín, escultor y restaurador responsable de la creación y tallado de la estatua, describió así su obra: “La idea es que Morelos está señalando todo lo que es su territorio, todo lo que es el estado de Morelos”; y el símbolo es una condensación de la memoria del estado.

Carlos Barreto Zamudio, rector del Colegio de Morelos y parte del recién creado Consejo de la Memoria Histórica de Morelos, explicó que este órgano “pretende, en este momento, establecer las bases para que en un futuro la preservación de nuestros acervos culturales e históricos, se mantengan, se valoren de manera natural”, por ello, añade, el monumento tiene un valor simbólico no solo por el espacio mismo.

Y Julián Vences Camacho, director general del Instituto Estatal de Documentación y Archivo General del Estado de Morelos, añadió “el monumento a Morelos lleva ese mensaje, ‘aquí está Morelos, los recibimos con las puertas abiertas y aquí inicia un territorio libre”.

La rectora de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Viridiana Aydeé León Hernández, aseguró que el monumento al Siervo de la Nación, da la “bienvenida a este icónico estado de Morelos, y recuperar, no solamente su legado, sino el patrimonio cultural para las generaciones”.

A solo 3 meses de la administración en curso, se ha devuelto la luz al Estado en cuanto a identidad y patrimonio cultural.

Una ceremonia que fue mucho más

A las 11 de la mañana de este viernes, se llevó a cabo la develación del monumento y la gobernadora, Margarita González Saravia, firmó el decreto del consejo de la memoria histórica de Morelos.

“Hoy rendimos honores a quien dio su vida por nuestra patria, a quien luchó por nuestra independencia, por nuestra libertad y por la justicia para todos los mexicanos, José María Morelos y Pavón. Nos enaltece que nuestro querido estado lleve su nombre, y también nos compromete a portar este nombre con orgullo, con dignidad y con alta responsabilidad frente a nuestro pueblo y la nación”, aseguró la gobernadora.

En el presídium acompañaban a la gobernadora Carlos Barreto Zamudio, rector del colegio de Morelos y en representación del consejo; Gaudencio Ramos Jiménez, titular de la Coordinación Estatal de la Guardia Nacional en Morelos; José Luis Quiroz, comandante titular de la 24ª Zona Militar de Morelos; César Dávila Díaz, presidente municipal de Huitzilac; Jesús Leana Ojeda, Comandante de la Primera Región militar de la 24ª Zona Militar; Juan Salgado Brito, secretario de Gobierno, Javier García Chávez, jefe de la Oficina de la Gubernatura; la diputada Jazmín Solano López, presidenta de la Mesa Directiva del Congreso de Morelos ; César Yáñez Herrera, en representación de Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobernación de México.

El fin del oscurantismo cívico y político

Juan Salgado Brito aseguró que el acto fue emblemático y simbólico ya que la bienvenida que da esta estatua a los que viajan por la carretera México – Cuernavaca, también es una bienvenida simbólica, porque, afirmó que le damos la bienvenida a una nueva época, “donde la mejor muestra de arranque es la recuperación de este espacio y el regreso de Morelos […] estos sexenios del pasado representaron una etapa de oscurantismo cívico y oscurantismo político, donde hubo gobernantes ajenos a los morelenses, y hoy regresa el espíritu cívico, la política… A Morelos entre más se le conoce, más se le quiere, y entre más se le quiere, más se le sirve”.

“Hoy regresa el espíritu cívico y regresa la buena política a Morelos en esta nueva etapa, porque Margarita González Saravia tiene la suficiente sensibilidad humana y la más amplia y profunda vocación social para lograr las reivindicaciones sociales, políticas y económicas que tanta falta nos han hecho”; añadió.

César Yáñez Herrera, por su parte, destacó la importancia de José María Morelos y Pavón en la política actual, enfatizando la visión que tenía, de donde, afirma, provienen algunas bases del humanismo, mientras parafraseaba algunos puntos del documento “Sentimientos de la Nación” y que, asegura, es el Manual de trabajo donde se encuentran las bases del humanismo de la 4ta transformación. “Reconocer a Morelos es auto reconocernos en nuestra capacidad para salir adelante.”, explicó.

Finalmente, mencionó que están llevando a cabo el Plan Nacional de Desarrollo, en donde están incluidas las Acciones que se realizarán entre los años 2025 y 2030, acentuando el enfoque para “recuperar la historia, el sentir del pueblo”, y trabajarán en conjunto del gobierno de Morelos y la presidenta de México Claudia Sheinbaum, teniendo presentes los postulados de José María Morelos y creando el Consejo de la Memoria Histórica de Morelos.

La gobernadora Margarita González Saravia agradeció la presencia de los asistentes en “este simbólico acto cívico”, donde asegura que “estamos rescatando valores fundamentales que tenemos como mexicanos y Morelenses”, reconociendo al líder María Morelos, porque “fue fiel a sus convicciones y políticas sin importar sus intereses personales, creando un México independiente”.

La primera gobernadora de Morelos resaltó su compromiso para “reivindicar la política, el respeto y los caminos fundamentales para la construcción de la paz del estado de Morelos”. Aprovechó para ratificar su lucha “por hacer este lugar un lugar seguro y próspero”, recalcando que es una tarea de todas y todos, poniendo el interés común como el propio, para que “todos nos sintamos orgullosos de ser morelenses”.

El Consejo de la Memoria Histórica de Morelos

El Consejo de la Memoria Histórica de Morelos creado por decreto este mismo viernes trabajará en investigar, organizar, coordinar y difundir el patrimonio artístico, cultural, material, inmaterial y biocultural de la entidad, así como en la promoción, desarrollo y fomento del derecho a la memoria, la protección y conservación de bienes y documentos; archivos, memoria sonora, fotográfica, hemerográfica, colecciones especiales, entre otros acervos.

El acto sirvió también para conocer los compromisos que asumen los integrantes del Consejo de la Memoria Histórica, que expuso Carlos Barreto Zamudio:

  1. Investigación, organización, coordinación y difusión del patrimonio histórico.
  2. La promoción, el desarrollo y fomento del derecho a la memoria histórica.
  3. La protección y conservación de bienes y documentos históricos como archivos; memoria sonora, fotográfica, hemerográfica; colecciones especiales; entre otros acervos significativos para la identidad del estado.
  4. Establecer programas de actividades editoriales y de índoles diversas que conmemoren hechos, procesos y personajes históricos relevantes.

Además, los comprometió a trabajar para ampliar los marcadores morelenses de identidad: “Es necesario adentrarnos en épocas y personajes que a la vez nos acerquen tanto al pasado remoto como al reciente, todas trayectorias históricas llenas de un dinamismo que requiere volver a ver la luz.”, comentó.

El Dr. Barreto destacó el contexto geográfico del lugar en el que se ha recuperado la estatua, “ya que es un espacio creado durante la presidencia de Ruiz Cortines y forma parte de la conexión terrestre desde la Ciudad de México y hasta el sur, terminando en la costa del pacífico.» Por otro lado, es una vía de comunicación que retoma “antiguas rutas trazadas desde la época prehispánica”.

¿Y los restos del otro monumento?

En una breve entrevista, la gobernadora se refirió a los restos del anterior monumento forjado en bronce. “Me dicen que están en una bodega, yo la verdad no los he visto, pero sí vamos a tratar de que se encuentren y ver qué se puede recuperar; si no se puede, pues a lo mejor fundirlos y hacer otro tipo de estatua”.

Y aunque el daño provocado al estado por quienes vandalizaron aquel monumento resultó doloroso, la gobernadora concede que fue hace mucho tiempo por lo que, más que dedicarse a buscar a los responsables, se debe “tratar de reconstruir lo que tenemos”, y de recuperar a las figuras históricas de Morelos, donde se incluirá a “muchas mujeres también, mujeres que pelearon en la Revolución, en la Independencia, incluso en el presente siglo; personas luchadoras por los Derechos Humanos, por la justicia, por la patria, todo eso lo vamos a recuperar”, aseguró.

La Gobernadora muestra el decreto para la creación del Consejo de
la Memoria Histórica del Estado de Morelos. Foto: Cortesía
Foto: Roberto Albarrán
La inauguración del nuevo monumento al Generalísimo. Foto: Cortesía

La construcción de un nuevo emblema


Editorial

No es solo una estatua

La identidad de un estado se construye con objetos significativos, los que le dan forma a las historias, a los anecdotarios familiares, vecinales y comunitarios con los que poco a poco se construye algo mucho más sólido, eso que conocemos como la historia regional. Esto tendría que ser un conocimiento elemental para cualquiera que aspire a administrar una ciudad o gobernar un territorio, pues en gran medida tocará a estas personas la responsabilidad de custodiar, por lo menos, o en el mejor de los casos enaltecer esos símbolos y las historias asociadas a ellos que nos dicen quiénes somos y todo lo que nos importa.

Entre la arrolladora modernidad, el grosero vandalismo y la imperdonable indolencia de muchos de sus gobernantes, Morelos se había acostumbrado a perder objetos y espacios que constituían mucho más que cosas cotidianas. Muchos atribuyen las omisiones de las autoridades en la conservación del patrimonio a la falta de oriundez. Los ejemplos recientes más evidentes son los de los exgobernadores, Graco Ramírez Garrido y Cuauhtémoc Blanco Bravo, el primero nativo de Tabasco y el segundo de la Ciudad de México, durante cuyas gestiones Morelos perdió una gran parte de su memoria e identidad. La desidia que mostraron ambos respecto a la conservación y recuperación del patrimonio histórico resultó evidente en el abandono del monumento a José María Morelos y Pavón que marcaba la entrada norte del estado. El abandono mostrado por ambos fue un síntoma del “oscurantismo cívico y político” que prevaleció los últimos doce años en Morelos.

Graco Ramírez trazó una política cultural con vigor aparente; pero lejana a la tradición morelense. Cuauhtémoc Blanco ni siquiera hizo el intento. En efecto, sus periodos fueron de erosión grave en la memoria de Morelos y sus habitantes. Doce años de no encontrarnos en prácticamente ningún sitio, en casi ningún objeto.

Pero hay elementos para asegurar que la falta de oriundez no es, necesariamente, el origen de los descuidos gubernamentales. El esplendor del Casino de la Selva, un icono turístico, cultural y social de Cuernavaca, aunque había estado apagado por años fue condenado al total olvido por la administración de Sergio Estrada Cajigal, cuya raigambre (y la de toda su familia) en la ciudad y el estado es innegable. Alcaldes, diputados y gobernadores han contribuido por acciones u omisiones en la pérdida de muchos elementos de nuestro patrimonio cultural.

La identidad de un territorio permite la unidad, es un elemento básico para la convivencia pacífica, para el trazo de objetivos comunes, para la construcción de la paz y el desarrollo de cualquier región. Por eso es tan relevante el esfuerzo que la administración de Margarita González Saravia en el gobierno de Morelos ha emprendido por la recuperación de los elementos simbólicos del estado. No se trata solo de cosas, estatuas, bailes, vestidos, carnavales, edificios, sino de elementos que nos dan historia, que hacen nuestra patria chica.

Encontrar los espacios donde nos reconocemos es fundamental para construir los reencuentros que nos fueron negados por doce años. El monumento a Morelos, si bien la más grande e importante de las piezas de identidad que se van recuperando, está en la lista de elementos (algunos de ellos rituales como los honores a la bandera en las plazas; otros simbólicos, como la apertura del Palacio de Gobierno, o la difusión intensiva de las fiestas populares) que poco a poco nos devuelven los recuerdos, esos pequeños elementos con que construimos nuestra memoria.


Zafra

Además de desfalcos y robos, el legado de algunos fue ignorancia y negligencia; poco a poco se recobra el orgullo de ser morelenses


Malu Medina