Las lluvias han favorecido a la reducción en el consumo de agua en la ciudad de Cuernavaca, la mala noticia es que esa disminución contribuye al aumento en la presión de la red de distribución y genera fugas de las que, desde mayo, se tiene un registro de alrededor de 990.

Arnoldo Heredia Romero, director del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca, SAPAC, reconoció que las fugas son tan constantes que el organismo operador no tiene recursos humanos suficientes para atender su reparación inmediata, así que de las 550 fugas reportadas en mayo y poco más de 400 en junio, se han atendido alrededor del 85%, mediante un proceso de toma de decisiones en que se privilegian las que generan mayores pérdidas de agua potable.

“El tema de agua potable cambia obviamente con las lluvias se encuentra una condición diferente y esta habla de una menor necesidad, dado que las lluvias nos brindan ese ese cobijo hacia las áreas verdes…. Tenemos una menor demanda, pero también viene una complejidad. Existe una sobrepresión en muchas partes de la de las líneas y por eso vemos muchas de las fugas”, comentó.

El Sistema trata de prevenir las pérdidas mediante el control “de las sobrepresiones en muchas partes de las líneas y como lo dije anteriormente, a resolver los problemas de fugas, hoyos, socavones que se dan por procesos propios de la época de lluvias”.

Heredia Romero reconoció que las fugas se presentan en toda la ciudad, pero con mayor incidencia y gravedad en la zona norte donde se presentan más sobrepresiones, por ejemplo en las avenidas Universidad y Morelos norte.

Otro problema frecuente en la red de agua potable es la formación de socavones, de los que se han reportado alrededor de 200 que se atendieron de manera puntual, informó.

La Jornada Morelos