Luego de que este martes la gobernadora Margarita González Saravia activó el programa “Código Violeta” en Cuernavaca, la colectiva Divulvadoras en Morelos celebró la iniciativa, al tiempo de considerar que es necesario su perfeccionamiento a fin de disminuir los índices de violencia en razón de género en el estado.

En entrevista, Andrea Acevedo García, vocera de la agrupación feminista, consideró que la medida emanada de la Secretaría de la Mujer, bajo la titularidad de Clarisas Gómez Manríquez, es una acción afirmativa positiva, lo que denota la apertura del Poder Ejecutivo para avanzar en temas feministas, lo que no había en la administración de Cuauhtémoc Blanco Bravo.

“La diferencia que nosotras vemos es que sí hay apertura. Hemos tenido sobre todo reuniones de trabajo con la Secretaría de la Mujer para avanzar en muchos temas y es algo que no había en la administración anterior, la cual tuvo una cerrazón hacia con las víctimas, la sociedad civil y el feminismo. El primer paso está dado, hay voluntad y vamos a aprovecharlo porque desde hace mucho en Morelos no se escucha a la población en general y es urgente que haya esos espacios”, dijo.

Consideró que es necesario que para la implementación del programa “Código Violeta” se hagan filtros con los locatarios que van a participar para corroborar que no tengan denuncias con respecto al acoso laboral o demandas en prejuicio de las mujeres.

“Es importante la evaluación y los filtros para llevarlo a cabo. Puedes retomar las experiencias positivas que ya se tienen. Hay otra iniciativa que es lo mismo pero que se llama Código Naranja que ha funcionado bien sobre todo en el estado de Mérida porque justamente han hecho evaluación continua y este tipo de sensibilización y monitoreo y los filtros para poder aplicarlo, creo que esas estrategias seguramente las tienen previstas, pero hay que ver que se hagan para que funcione lo mejor posible”, abundó.

Respecto a la posible implementación del Código Violeta en el transporte, consideró que sí se tiene que analizar, “pero sobre todo utilizar”, al recordar que a pesar de que se tienen lineamientos específicos para tener un transporte público libre de acoso y seguro para las mujeres y este no se ha aplicado.

“La realidad es que en la administración pasada se insistió mucho para que se pudieran instalar estas unidades y estos protocolos de atención incluso capacitación a choferes del transporte público para que supieran cómo reaccionar ante un caso de acoso inmediato en el que la mujer lo denunciara en ese momento o señalara el acoso, pero nunca se aplicó”, puntualizó.

Clara Viviana Meza