
Estrella Pedroza
Al grito de “¡Nos están quitando la libertad!” y “¡Juez votado, corrupto asegurado!”, ciudadanas y ciudadanos salieron a las calles de Cuernavaca ayer para expresar su rechazo a la reforma judicial impulsada por el gobierno federal. La manifestación formó parte de la jornada nacional denominada “domingo negro”, convocada en diversas ciudades del país.
Las y los asistentes señalaron que la propuesta de elegir por voto popular a juezas, jueces, magistradas y ministros representa un riesgo para la autonomía del Poder Judicial y advirtieron que podría abrir la puerta a la manipulación política de la justicia.
“Nos están quitando la libertad. Esta no es una votación ciudadana, esto está planeado, amañado. Los jueces ya están seleccionados y solo quieren simular una consulta”, expresó una mujer durante el recorrido. “No podemos quedarnos callados, no podemos dejar que nos arrebaten la justicia”, añadió.
La concentración inició alrededor de las 10 de la mañana en el Chapitel de la iglesia San José El Calvario, ubicada al norte del centro histórico de Cuernavaca. Desde ahí, el contingente avanzó por la calle Matamoros, lanzando consignas en defensa de la división de poderes y exigiendo respeto a las instituciones. La marcha concluyó en la Plaza de Armas “Emiliano Zapata Salazar”.
Mercedes Estrada Bernal, una de las participantes, tomó el megáfono para compartir su preocupación: “¿Qué le va a servir al país tener jueces electos si no van a ser independientes? Si quien los elige es el poder, ¿quién va a juzgar al poder?”.

Con voz firme, Estrada reclamó la falta de conciencia colectiva: “¿Cómo es posible que los mexicanos no se muevan? No hay civismo, no hay amor a la patria, se está perdiendo todo por lo que muchas y muchos lucharon. Hemos tenido batallas duras, y ahora, que es el último resquicio que tenemos, dejamos que nos arrebaten la justicia”.
En entrevista con medios, agregó: “Nos queda resistir. Ahorita vamos a entonar el Himno Nacional como símbolo de que esta patria no se rinde. Como dice el himno: ‘un soldado en cada hijo’, y hoy ese soldado es ciudadano y defiende la Constitución”.
Durante la marcha también se denunciaron prácticas irregulares relacionadas con el proceso electoral interno promovido por Morena. Una mujer, que pidió omitir su nombre, aseguró: “A varias personas les pagaron mil 500 pesos para ir a votar. Eso no es legítimo. No es democrático. Se aprovechan de la necesidad de la gente para imponer su voluntad”.
Otra manifestante señaló que la reforma es una amenaza directa a la estabilidad institucional del país: “Quieren hacernos creer que están dando poder al pueblo, pero lo que están haciendo es desmantelar el sistema. ¿Qué sigue después? ¿Jueces que respondan al partido en el poder?”
El contingente también cuestionó la postura de organismos como el Instituto Nacional Electoral (INE) y la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), a quienes señalaron por guardar silencio ante una reforma que, en su opinión, pone en entredicho el Estado de derecho.
“Nos preocupa que quienes deben defender la legalidad estén callados. Esta no es una reforma para el pueblo, es para controlar al Poder Judicial”, expresó un joven estudiante de derecho que se unió a la manifestación.
La jornada concluyó de manera pacífica con la entonación del Himno Nacional en la Plaza de Armas, como símbolo de unidad. Las y los participantes reiteraron su compromiso de seguir movilizándose para defender lo que consideran una conquista democrática: la justicia autónoma.


