De acuerdo con el Observatorio Ciudadano de la Calidad del Aire de Morelos, en su Reporte 2024, en el estado prevalece siempre una mala calidad del aire, de acuerdo con las guías normativas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ya que casi siempre se está muy por arriba de los promedios seguros, lo que afecta y acrecienta las enfermedades crónicas de la población.

En entrevista para La Jornada Morelos, Héctor Zetina Vega, coordinador general del Observatorio Ciudadano de la Calidad del Aire de Morelos, explicó que, de acuerdo con los sensores instalados en el área metropolitana y el poniente del estado, se han medido partículas de contaminantes muy peligrosas porque son tan pequeñas que no se tienen biológicamente barreras para contenerlas y van directamente a los pulmones e incluso se pueden disolver y pasar al torrente sanguíneo.

«En Morelos, de acuerdo con un estudio basado en el Instituto de Medidas de Salud, alrededor del 35 por ciento de las muertes están asociadas al problema de la contaminación del aire. Mucha de esta contaminación lo que hace es agravar padecimientos ya existentes como del corazón, enfermedades pulmonares, diabetes, cáncer. Es un tema complejo y creemos que las autoridades no están poniendo suficiente atención en este problema, por eso las organizaciones de la sociedad civil, a veces tenemos que hacer estos análisis», destacó.

Indicó que el reporte arroja una contaminación por partículas de materia (PM) de 2.5 micrómetros en distintos puntos del estado de Morelos y que particularmente afecta a los municipios de Cuernavaca, Temixco, Jiutepec, Cuautla y Yecapixtla.

«El problema de la calidad del aire es uno de los más peligrosos en cuanto a contaminación ambiental. Alrededor de entre nueve y 11 millones de personas mueren anualmente por la mala calidad del aire. Prácticamente en todas las ciudades del mundo tienen mala calidad del aire y en México, en todas las ciudades», dijo.

El experto destacó que la prevalencia de una mala calidad del aire es a consecuencia de fuentes orgánicas y naturales; sin embargo, el Reporte arroja que existe un mayor riesgo porque se combinan y adhieren sustancias que producen los procesos industriales y principalmente de quema de combustibles fósiles.

Lamentó que no hay suficiente infraestructura en el estado «como para poder medir realmente cómo se comporta la contaminación atmosférica», al recordar que más del 80 por ciento de las estaciones de monitoreo instaladas en Morelos no funcionan en el año, una de ellas en Ocuituco, Cuautla y Zacatepec, siendo la de Cuernavaca la única que relativamente funciona.

«Desgraciadamente no reciben el mantenimiento adecuado y funcionan muy poco, pero si tenemos un funcionamiento regular en la que está en el centro de Cuernavaca, aunque creemos que, al ubicarse esta estación de monitoreo en el techo del Palacio de Gobierno, se tienen problemas de ubicación porque tiene barreras muy cercanas y por norma deben de estar a unos 10 metros de radio libre, por lo que no puede medir correctamente el volumen de contaminantes, además de que está muy alto», refirió.

Cabe destacar que el Observatorio es un colectivo integrado por especialistas y académicos interesados en revertir el problema de la calidad del aire con los procesos del calentamiento global y sus impactos en el agua, la pérdida de biodiversidad y los impactos en la salud humana, cuyos reportes se publican anualmente.

Entre las medidas a implementar, en primer lugar, instó a las autoridades a ejercer las leyes para el cumplimiento de las normas mexicanas encaminadas el ejercicio pleno del derecho a la salud de la población mexicana y el cuidado del medio ambiente.

En segundo lugar, que se lleven a cabo las acciones que aseguren el control de emisiones, según las diversas fuentes de emisión, como las fijas relacionadas a la actividad industrial; las móviles, como todo tipo de transporte; fuentes áreas, como las quemas, incendios y emisiones por procesos químicos en la naturaleza combinados con procesos antrópicos derivados de residuos

Y en tercer lugar, promover la importancia de prepararse con actividades de mitigación y resiliencia frente a la crisis ambiental multifactorial, y particularmente por el calentamiento global antropogénico.

“Lo primordial es que se garanticen los derechos a la salud de la población y el reconocimiento de los derechos de la naturaleza”, concluyó.

Estación de monitoreo atmosférico Cuernavaca. Sinaica/INECC

Clara Viviana Meza