

La Jornada Morelos / DMC
De ser una noticia y una preocupación constante para los morelenses en 2023 y 2024, el dengue ha prácticamente desaparecido del panorama durante este año; parte como una disminución global de la incidencia asociada a factores naturales, pero otra por el fortalecimiento de la estrategia local de control y combate del mosquito transmisor el Aedes aegypti.
Las cifras lo demuestran, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud, en la zona de América la incidencia de dengue ha caído en un 70% respecto de la registrada el año anterior; en Morelos la reducción es mucho mayor, a la semana 32 del año, era de 96.6%, conforme a datos del Sistema Especial de Vigilancia Epidemiológica del dengue de la Secretaría de Salud federal.
Para entender lo que está pasando en torno al dengue en el mundo y en Morelos, es necesario revisar qué pasó el año anterior, que registró un aumento histórico de la incidencia de la enfermedad en todo el mundo.
También fue por el clima
Primero debemos recordar algo que la mayoría de la gente sabe, el dengue es una enfermedad provocada por un virus que se transmite a través de mosquitos infectados, principalmente de la variedad Aedes aegypti; que se reproduce en agua estancada. Como la presencia del mosquito depende en gran medida del clima, la enfermedad registra más contagios en temporada de lluvias y en regiones tropicales y subtropicales.

Precisamente esa asociación de la prevalencia del mosquito con el clima, junto a las debilidades en los sistemas de vigilancia y control vectorial en algunas naciones y territorios, como Morelos, provocaron la explosión de contagios de dengue en prácticamente todo el mundo; en el caso de Morelos la autoridad sanitaria registró 6 mil 496 contagios de dengue y 56 defunciones.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) atribuye el crecimiento del dengue en el 2024 a factores climáticos y meteorológicos, particularmente el fenómeno de El Niño, presente en 2023 y 2024, que produjo condiciones más cálidas y favoreció la reproducción y supervivencia del mosquito.
Al problema del clima se unió el cambio en la distribución geográfica del mosquito vector cuya presencia se ha extendido a zonas antes libres de dengue. Entre otros factores los expertos de la OMS consideran determinantes para ello la urbanización no planificada y la globalización que incrementaron la interacción entre mosquitos y humanos en las áreas de alta densidad urbana.
Estos factores contribuyeron y se sumaron a los cambios registrados en el 2024 en los serotipos predominantes de dengue, que permitieron la presencia de múltiples variedades del virus (serotipos) en varias regiones de Asia y América. Las diferencias entre los serotipos incrementaron la susceptibilidad de la población y elevaron el número de casos graves. En Morelos, durante el 2024 se presentó la circulación paralela de tres serotipos diferentes
Pero también falló el sistema de salud
En muchas partes del mundo, Morelos incluido, la crisis sanitaria del Covid-19 cambió los patrones de atención epidemiológica al concentrar la mayor parte de los recursos humanos y materiales del sector a la prevención y combate al coronavirus.
En el estado se sumó además el abandono de los esquemas de control de vectores, incluidos el financiamiento y la coordinación entre el estado y los municipios. Prácticamente todos los ayuntamientos se quejaron en el 2024 de haber sido abandonados por el gobierno estatal en sus esfuerzos de combate al mosquito transmisor.
Estas condiciones, sumadas a la falta de interés institucional que convirtió a la Secretaría de Salud de Morelos entre 2023 y septiembre del 2024 en una entidad que se dedicaba solo a contar contagios de dengue, limitaron la capacidad de respuesta del Estado al aumento abrupto de casos que había sido advertido desde el 2023 por la Organización Mundial de la Salud.
La baja en incidencia no es asunto de magia
Para el 2025, la OMS ha registrado reducciones en la incidencia de dengue de 89% en China; 80.1% en Australia; 76.4% en Singapur; y 70% en la región de las Américas respecto de los casos reportados en 2024.
En México, la incidencia de contagios hasta la semana epidemiológica 32 era menor en 81.2% a la del mismo periodo del año anterior (de 33 mil 957 a 6 mil 405 casos); en Morelos, la reducción es aún mayor, 96.6% (de 2 mil 904 a 97 casos).
Pero no es una cuestión mágica. Una parte de la población que resultó infectada en el 2024 logró inmunidad temporal o de larga duración contra los serotipos circulantes, lo que redujo el número de susceptibles y la velocidad de transmisión en el 2025; algo que los científicos llaman “agotamiento de susceptibles” y se presenta tras epidemias de gran magnitud como explicaron los especialistas Rafael Lopes y Leonardo S. Bastos en un artículo publicado en mayo pasado en The Lancet.
También ocurre que las condiciones ambientales del 2025 son menos favorables para los mosquitos. La ausencia de El Niño intenso ha permitido lluvias menores y limita los criaderos de mosquitos y acorta las temporadas de transmisión en diversas regiones del mundo.
Y el gobierno y la gente se pusieron las pilas
La gravedad del brote de dengue de 2023 y 2024 prendió las alarmas en muchos países cuyos gobiernos reforzaron las campañas de control de vectores mediante la fumigación focalizada, eliminación comunitaria de criaderos y el fortalecimiento de la vigilancia de la presencia de insectos. Además, se implementaron planes de preparación y respuesta rápida; campañas de educación y difusión para reducir la exposición (como el uso de repelentes, mosquiteros y la eliminación de agua estancada -descacharrización). Con ello se logró la disminución de casos en muchas regiones.
En el 2024, Morelos fue el sexto estado con más contagios de dengue, el primero en incidencia de la enfermedad y el tercero con más defunciones.
Aunque asumió la gubernatura hasta el 1 de octubre de ese año, la gobernadora, Margarita González Saravia, había expresado previamente a La Jornada Morelos su preocupación por el aumento de casos de dengue y la falta de una estrategia clara de contención. Así que desde unos días después de rendir protesta anunció el reforzamiento de las acciones de prevención.
El 10 de octubre, González Saravia acompañado por el secretario de Salud federal, David Kershenobich Stalnikowitz, pusieron en marcha el operativo Morelos Contra el Dengue, en el que participaban 238 expertos en vectores que realizaron acciones de nebulización, aplicación de insecticidas, descacharrización, y promoción de la salud en los 36 municipios del estado; pero lo más importante fue la coordinación con los ayuntamientos para direccionar los esfuerzos.
Entre enero y marzo pasado a las acciones estrictamente sanitarias se sumaron las de concientización a la población sobre las medidas preventivas para evitar la propagación del mosquito.
En el 2025 el control vectorial amplió su cobertura a los 36 municipios del estado, se reforzaron el monitoreo epidemiológico, las campañas de comunicación y educación y se coordinan esfuerzos con los ayuntamientos y el gobierno federal para evitar duplicidades y optimizar los recursos.
También se atiende a las recomendaciones de la OMS para reforzar el control vectorial, fortalecer la educación comunitaria, vigilar los genotipos del virus y se ha incorporado también el pronóstico meteorológico como una herramienta en la toma de decisiones para anticipar los periodos de riesgo y reforzar las acciones de prevención.
Casos de dengue en Morelos a la semana epidemiológica 32 en 2024 y 2025 (imágenes Secretaría de Salud)



El mosquito Aedes Aegypti. Foto: CDC/James Gathan

Imagen: Ludwika López / Ciencia UNAM 2016

Las acciones coordinadas de descacharrización han permitido eliminar posibles criaderos de mosquitos. Foto: Cortesía

