Durante la tarde de este martes, en la Catedral de Cuernavaca se realizó una misa de cuerpo presente para recordar el legado de Juan Salgado Brito, quien falleció este domingo, y la cual fue encabezada por el obispo Ramón Castro Castro para recordarlo como un servidor público íntegro y un político con vocación que ejerció como un acto de ayuda al pueblo.

Monseñor calificó a quien fuera secretario de Gobierno de Morelos como una persona que ejerció ejemplarmente, especialmente en tiempos actuales en los que ser funcionario se confunde con la ambición y el poder, siendo un ejemplo de compromiso y trabajo silencioso por el bien común no solo de los morelenses, sino de todos los mexicanos, ya que también tuvo cargos federales.

«Se le reconoce también a don Juan como un gran humanista del cual nos sentimos orgullosos, por esas raíces morelenses. Tenía una gran capacidad de diálogo; ayudó a concretizar acuerdos políticos importantes. Además, Dios le dio otra cualidad, la de ser orador. Recordemos que también estamos despidiendo a un hijo de Dios, por eso proclamamos la muerte no tiene la última palabra», destacó.

Por ello, Castro Castro aseveró que sólo se trata de un hasta pronto, «nos vamos a volver a encontrar en la vida eterna donde no hay llanto ni tristeza, sino la alegría eterna de los hijos de Dios. Esto no es una utopía, esto alimenta nuestra esperanza».

La misa de cuerpo presente estuvo encabezada por familiares de Juan Salgado Brito y la gobernadora Margarita González Saravia, quien acudió a la Catedral para despedirlo, así como otras decenas de personas que también se congregaron en el recinto eclesiástico para darle su último adiós.

Durante la misa de cuerpo presente en honor a Juan Salgado Brito, el obispo de Cuernavaca y presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Ramón Castro Castro, reconoció la trayectoria humanista del político morelense. Foto: Cortesía

Clara Viviana Meza