Ante la indignación social provocada por los recientes feminicidios de las estudiantes Kimberly y Karol, así como por el clima de inseguridad que se vive en Morelos, el obispo de Cuernavaca y presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Monseñor Ramón Castro Castro, llamó a la sociedad a no permanecer indiferente frente a la violencia. 

En entrevista para La Jornada Morelos, el presidente del Episcopado señaló que los hechos recientes que derivaron en protestas estudiantiles y en las consignas durante la marcha del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, reflejan el dolor acumulado de la sociedad. “Los hechos que han sucedido ciertamente nos duelen a todos. La marcha del domingo ha sido una manifestación muy clara del dolor que tiene la sociedad por estas muertes, dos muertes de jovencitas que han despertado muchas alarmas y muchas conciencias”, expresó. 

El obispo consideró que este contexto debe servir para abrir los ojos frente a la violencia que enfrentan las mujeres en el país, en un entorno donde, dijo, persisten prácticas de machismo. “Desgraciadamente todavía hay un machismo tan doliente en México. Esto debe permitirnos abrir los ojos para defender a la mujer y para que tenga los mismos derechos laborales y de oportunidades que cualquier otra persona”, señaló. 

Castro Castro mantuvo llamado a que la Iglesia debe ser un espacio de encuentro en medio de las diferencias ideológicas. “La Iglesia tiene que ser un espacio de encuentro para todos, donde no se excluye absolutamente a nadie y que, lo que ha sucedido nos ayude para que así sea”. 

Respecto al paro estudiantil en la UAEM, iniciado por estudiantes que exigen justicia por los feminicidios y denuncian violencia, acoso e inseguridad dentro y fuera de los campus, el obispo pidió analizar la situación a fondo y evitar estigmatizar a quienes se manifiestan. “Así como se ha hablado de no criminalizar a las mujeres, también creo que no se debe criminalizar a los estudiantes. Hay que ir a fondo, ver la situación y comprender esta actitud de los jóvenes y defenderlos”, expresó. 

En cuanto al plan de seguridad para universidades públicas anunciado este lunes por la gobernadora Margarita Gonzáles Saravia, consideró positiva la reacción: “Primero felicitarla por esta reacción, porque me parece que era algo necesario. No se ha quedado con los brazos cruzados y está proponiendo algo muy concreto. Esto va a traer un beneficio, sobre todo para las mujeres universitarias que necesitan sentirse más seguras”, apuntó. 

Finalmente, el obispo dirigió un mensaje a las juventudes que hoy se movilizan y participan en las discusiones públicas. “Que no pierdan nunca la esperanza. Para quienes tienen fe, recordar que Dios está con nosotros, es nuestro escudo y nos ayuda y permite a abrir camino para salir adelante”, expresó. 

“Que los jóvenes no pierdan la esperanza”, pidió el obispo Ramón Castro Castro ante el contexto de violencia y protestas en el estado. Foto: AG.

 

Jazmin Aguilar