Tras la reciente decisión del gobierno de Estados Unidos de aplicar un impuesto del 1% a las remesas enviadas en efectivo a México, autoridades estatales confían en que el flujo de estos recursos se estabilice en el segundo semestre de 2025.

Víctor Sánchez Trujillo, secretario de Desarrollo Económico y del Trabajo en Morelos, señaló que, a pesar de la afectación inicial, el gobierno federal ya analiza mecanismos para reducir el impacto en los bolsillos de las familias receptoras.

De acuerdo con cifras de la Dirección de Atención a Migrantes del gobierno estatal, hasta marzo de este año se registró una disminución del 4.6% en las remesas dirigidas al estado, una baja que coincide con la entrada en vigor de esta nueva medida fiscal en territorio estadounidense.

Sánchez Trujillo indicó que existen dos posibles rutas en análisis: la primera, que el gobierno federal asuma el costo del impuesto para evitar que afecte directamente a los migrantes y sus familias; y la segunda, redirigir el envío de remesas hacia el Banco del Bienestar, institución pública donde no se aplicaría dicho cargo.

El funcionario resaltó la importancia de las remesas para la economía morelense, especialmente en municipios con alta migración hacia Estados Unidos, como Axochiapan, Jantetelco, Yecapixtla y Cuautla.

“Confiamos en que las medidas que se están evaluando desde el gobierno federal ayuden a mantener estable este ingreso vital para miles de familias en el estado”, sostuvo.

Por ahora, el gobierno estatal mantiene coordinación con las autoridades migratorias y financieras para monitorear la evolución del flujo de remesas y establecer estrategias de apoyo en caso de una caída sostenida.

Angélica Estrada