La gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia estableció alianzas estratégicas con sus homólogas de Ciudad de México, Estado de México y autoridades del gobierno federal para combatir la tala clandestina e impulsar la conservación de las áreas naturales.

Desde las instalaciones de la Compañía de la Guardia Nacional “Llanito Largo” en la alcaldía Tlalpan de la Ciudad de México, la titular del Poder Ejecutivo de Morelos puntualizó que a partir de este día se inicia un trabajo colaborativo e histórico por el cuidado de los bosques y elementos de la tierra.

Lo anterior, al participar en la presentación de la Estrategia Integral y Sistémica 2024 contra la Tala Clandestina “3 estados”, que encabeza la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y Guardia Nacional (GN), y donde estuvo acompañada de los secretarios de Gobierno, Seguridad y Protección Ciudadana, así como Desarrollo Sustentable.

En este sentido, la mandataria estatal señaló: “Colindamos Estado de México, Ciudad de México y Morelos en un bosque maravilloso y las tres gobernadoras estamos preocupadas por lo que ha venido sucediendo con la tala clandestina, es un lugar fundamental de recarga de agua, y hemos tomado el acuerdo de firmar un convenio metropolitano para la defensa de este espacio”.

Por su parte, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, y la gobernadora del Estado de México, Defina Gómez Álvarez, coincidieron en colaborar activamente para seguir avanzando en la gobernanza metropolitana, mediante labores de inteligencia, bajo el acompañamiento de la Sedena, GN y las fiscalías estatales.

Asimismo, se acordó una agenda de trabajo, la próxima reunión se llevará a cabo en el estado de Morelos, donde se abordarán diversos temas de competencia para las tres entidades.

Finalmente, como parte del compromiso que tiene la gobernadora Margarita González Saravia con el respeto a los pueblos, la protección a la tierra, montañas lagos y ríos, en las siguientes semanas acciones relevantes en donde se integrará a la población para fomentar prácticas comunitarias sostenibles.

Las titulares de los gobiernos de Morelos, Margarita González Saravia, Ciudad de México, Clara Brugada, y Estado de México, Delfina Gómez, durante la presentación de la estrategia para combatir la tala ilegal y proteger las áreas naturales comunes de las tres entidades. Foto: Especial

Editorial

Tres estados para defender el mismo bosque

Morelos comparte con la Ciudad y el Estado de México, mucha de su gente, costumbres, formas de intercambio de mercancías, círculos económicos, y especialmente una superficie de más de 250 mil hectáreas de floresta conocida como el Gran Bosque de Agua, que se extiende por 37 municipios y alcaldías y conecta 21 áreas naturales protegidas.

De la salud de este bosque de agua depende el 70% del agua que se consume en la Ciudad de México y toda la que llega a las dos capitales, Cuernavaca y Toluca, mediante acuíferos y cuerpos de agua dependientes de los ecosistemas de la región. Pese a la importancia del área, el deterioro que ha sufrido por décadas se ha acelerado en los últimos años debido a la urbanización, la tala ilegal, los incendios forestales y el uso de zonas de bosque como áreas de cultivo; la mayor parte de estos problemas son cuestiones sociodemográficas que, sin embargo, pueden y deben enfrentarse desde los gobiernos locales tanto en los municipios como en los estados.

Los esfuerzos aislados y efímeros de algunos municipios y gobiernos estatales han sido insuficientes para detener la destrucción de cientos de hectáreas de bosque cada año; que tiene orígenes múltiples, como la corrupción en los usos de suelo, la escasa rentabilidad del campo, la falta de espacios de vivienda accesibles en los grandes centros urbanos, y las actividades de grupos criminales dedicados a la tala de bosques y otras actividades delictivas.

El tamaño de los problemas que amenazan al bosque de agua es tal, que muchas autoridades locales han tenido que bajar los brazos en lo que refiere a la defensa del medio ambiente, alcaldías que cuentan con apenas una veintena de policías mal equipados, son insuficientes para combatir a los millonarios intereses del crimen organizado, de las fraccionadoras y de otros entes depredadores del medio ambiente en todo el país.

Llamaba la atención que los esfuerzos, hasta ahora, se habían emprendido aislados. Un puñado de quijotes acompañados de activistas sociales y solo la bendición de los gobiernos estatales, se atrevían a hacer frente a las bandas de tala inmoderada, a poner alto en los cabildos a los permisos para urbanización o para la operación de empresas depredadoras. Sólo en Morelos, la defensa del medio ambiente ha sumado a una decena de mártires en los últimos años, asesinados todos sin que se haya detenido a todos los responsables.

Tuvieron que pasar muchos años para que tres mujeres coincidieran en las gubernaturas de Morelos y el Estado de México y en la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. Ellas lograron ponerse de acuerdo y establecer por primera vez en muchos años, una alianza por la defensa del bosque de agua y de las áreas naturales en el área triestatal. Las mandatarias entendieron y llevaron a la práctica lo que John Donne nos había enseñado desde 1624 que “ningún hombre es una isla entera por sí mismo. Cada hombre es una pieza del continente, una parte del todo”, lo que ocurre en Xonacatlán, en Cuajimalpa, nos afecta tanto a los morelenses, mexiquenses y capitalinos como lo que pasa en Huitzilac.

Morelos comparte con la Ciudad y el Estado de México mucho más que las relaciones humanas, que el gusto por los tlacoyos y otras garnachas; tienen un espacio vital común y la responsabilidad de cuidarlo entre todos es insoslayable pero también intransferible. La existencia futura de la vida como la conocemos en los tres estados, de cientos de especies de flora y fauna y de nuestros hijos y nietos, depende de lo que podamos construir todos a partir del acuerdo de alianza para combatir la tala clandestina e impulsar la conservación de las áreas naturales firmado ayer por las tres mandatarias.

Zafra

Por el bien de millones, Morelos, CDMX y México: urgen acciones concretas para proteger el Bosque de Agua, el acuerdo es un gran comienzo pero no lo es todo

La Jornada Morelos