

En el marco del proceso de modernización del sistema de transporte colectivo, la Secretaría de las Mujeres propuso la capacitación obligatoria de choferes y operadores como una medida clave para prevenir y erradicar el acoso contra las mujeres al interior de las unidades, informó su titular, Clarisa Gómez Manrique.
La funcionaria señaló que la modernización del transporte no debe limitarse únicamente a la renovación de unidades o mejoras operativas, sino que debe incluir una transformación en la atención y respuesta del personal, especialmente ante situaciones de violencia de género. En ese sentido, subrayó la importancia de que los operadores estén sensibilizados y capacitados para saber cómo actuar cuando se presenta un caso de acoso u hostigamiento.
Gómez Manrique reconoció que el acoso en el transporte público sigue siendo una problemática persistente, al estimar que alrededor del 65 por ciento de las mujeres ha enfrentado algún tipo de acoso, principalmente de carácter sexual. Esta situación, dijo, evidencia la urgencia de implementar acciones estructurales que garanticen una movilidad segura para las usuarias.
Ante este contexto, la Secretaría de las Mujeres planteó programas de capacitación específicos dirigidos a choferes, enfocados en la prevención, detección y atención inmediata del acoso, así como en el trato digno a las usuarias. Estas capacitaciones se desarrollan en coordinación con el Instituto de Capacitación para el Trabajo del Estado de Morelos (Icatmor), con el objetivo de ampliar su alcance y cubrir a la totalidad del sector transportista.
La titular de la dependencia explicó que, de manera paralela, se realiza una revisión de programas implementados en administraciones anteriores, con la finalidad de integrar las mejores prácticas y construir una estrategia sólida. Como resultado, se trabaja en la creación de una ruta de actuación única, que establezca procedimientos claros para los operadores ante casos de acoso dentro de las unidades.
Finalmente, Gómez Manrique destacó que esta propuesta busca que la modernización del transporte público sea integral, incorporando no solo mejoras técnicas, sino también perspectiva de género, capacitación y corresponsabilidad, elementos fundamentales para avanzar hacia un sistema de transporte más seguro, digno y libre de violencia para las mujeres.


