

La reciente obtención de la Denominación de Origen del mezcal producido en 23 municipios de Morelos no solo representa un triunfo para las comunidades rurales y el sector agroindustrial del estado, sino que también marca el inicio de una estrategia turística integral que busca convertir al mezcal en un símbolo de identidad, desarrollo local y atracción para visitantes nacionales e internacionales.
Así lo aseguró Daniel Altafi Valladares, secretario de Turismo del Estado, en la presentación del Plan “Mezcal Morelos”, una política pública que articulará rutas, experiencias, infraestructura y formación turística en torno a la bebida emblemática del estado. “Queremos que el mezcal de Morelos no solo se beba, queremos que se viva, que se entienda, que se promueva como lo que es: un símbolo de origen, de raíz y de comunidad”, expresó durante su intervención en la ceremonia oficial celebrada en Palpan de Baranda, Miacatlán.
Altafi Valladares explicó que este plan incluye certificación, modernización y promoción con rostro social, y busca posicionar al mezcal como embajador cultural y detonante económico de las regiones productoras. “El turismo del futuro se construye desde la raíz, con identidad, con participación local y con sentido de pertenencia. El mezcal será clave en la diversificación de la oferta turística con alto impacto en comunidades rurales”, afirmó.
Entre las acciones estratégicas se contempla el diseño de un corredor turístico mezcalero que conectará municipios como Tepalcingo, Jantetelco, Tlaquiltenango, Miacatlán y Palpan, integrando también tres zonas arqueológicas relevantes: Chalcatzingo, Chimalacatlán y Xochicalco, además de rutas gastronómicas y visitas guiadas a haciendas, palenques y viveros de agave.
La iniciativa busca generar un turismo con sentido de justicia social, donde los beneficios económicos lleguen directamente a las comunidades productoras. “El mezcal no solo se brinda en un vaso: se honra en el territorio, se transmite con orgullo y se celebra en comunidad”, destacó Altafi.
En sintonía con esta visión, Víctor Sánchez Trujillo, secretario de Desarrollo Económico y del Trabajo, enfatizó que la Denominación de Origen permitirá agregar valor al mezcal producido en Morelos, al tiempo que se fortalece su cadena productiva y se abren oportunidades de exportación. “Cada botella debe llevar con orgullo el sello de su origen. Esta es una fiesta, pero también un compromiso compartido para llevar el mezcal morelense a mercados nacionales e internacionales”, señaló.

Por su parte, Margarita Galeana Torres, secretaria de Desarrollo Agropecuario, subrayó que el proyecto también incluye la certificación de parcelas, la conservación de variedades nativas de agave, la investigación científica y la producción con prácticas agroecológicas. Anunció la elaboración del primer paquete tecnológico para el agave en Morelos, en coordinación con el INIFAP, el IPN, la UAEM y otras instituciones. cuyos materiales y resultados se resguardarán en el herbario del Centro de Investigaciones Biológicas de la UAEM, con el fin de preservar la identidad del mezcal morelense.
Galeana también anunció el inicio de un programa de registro para el Crédito a la Palabra, abierto desde el mismo día de la ceremonia, y adelantó que este instrumento se diseñó para garantizar acceso al financiamiento sin intermediarios ni obstáculos burocráticos. “Queremos que la inversión llegue directo al territorio, a los cultivos, a las manos que cuidan el agave. Estamos sembrando un modelo de desarrollo desde abajo”, puntualizó.
Finalmente, todas las instituciones coincidieron en que esta etapa es una oportunidad histórica para revalorar el campo, rescatar oficios tradicionales y construir un modelo turístico-agroindustrial con sostenibilidad: “Morelos es la tierra que nos une, y el mezcal, su nuevo emblema de identidad y progreso compartido”, concluyó el secretario Altafi.

El mezcal de Morelos se une a la oferta gastronómica, pero también turística, cultural y científica del estado. Foto: Cortesía

