
Este 8 de marzo, miles de mujeres tomaron las calles de Cuernavaca para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, en una marcha que demandó justicia por los recientes feminicidios y desapariciones de mujeres en Morelos, particularmente los casos de Kimberly Ramos y Karol Toledo, estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM). El contingente partió desde la Glorieta de Tlaltenango y culminó en la explanada de la Plaza de Armas de Cuernavaca, donde las participantes, vestidas mayormente de negro en señal de luto, exigieron un alto a la violencia de género y un compromiso real por parte de las autoridades para garantizar la seguridad de las mujeres.
Desde el momento en que las mujeres comenzaron a concretarse emprender la caminata, se respiraba un ambiente cargado de enojo, frustración y esperanza. Con pancartas y consignas, las mujeres salieron a las calles para visibilizar la crisis de feminicidios y desapariciones en el estado, demandando respuestas a las autoridades. “Ni una más, ni una menos”, “Vivas nos queremos”, “Justicia para Kimberly y Karol”, eran solo algunas de las frases que retumbaban en las calles del centro de la ciudad, mientras las mujeres se unían en un mismo clamor de justicia. A lo largo del recorrido, se veía cómo las participantes, jóvenes, adultas, madres y abuelas, alzaban sus voces en un canto colectivo por la vida, la paz y la igualdad.
El contingente, en el cual se estima la participación de alrededor de 9 mil mujeres, avanzó por las principales avenidas del centro de Cuernavaca, recorriendo la ciudad en un acto pacífico, sin embargo, la rabia contenida por los recientes feminicidios se hacía presente en cada rostro, en cada pancarta. La marcha no solo era una protesta contra los crímenes cometidos en la región, sino también contra el sistema de justicia que sigue fallando a las víctimas y a sus familias.
Pese al ambiente de dolor y exigencia, la marcha se mantuvo totalmente pacífica. Sin embargo, hubo pintas por parte del denominado “bloque negro”, un grupo de mujeres que, tras pasar por la Plaza de Armas, dirigieron sus energías hacia las vallas metálicas colocadas alrededor del Palacio de Gobierno para evitar daños a los edificios. A pesar de estas medidas de protección, el “bloque negro” arrojó piedras y cohetones contra las vallas, e intentó prender fuego en una de las columnas del inmueble, que no se propagó.
La marcha concluyó sin incidentes graves, y las mujeres aseguraron que su lucha por justicia no se detendrá. “Estamos aquí porque ya no podemos más, no se trata de destruir, se trata de exigir lo que nos corresponde: justicia, seguridad y un alto a la violencia”, afirmó una de las participantes.
Durante la marcha, también se registraron pintas en la emblemática estatua ecuestre del General Emiliano Zapata, ubicada en la Plaza de Armas de Cuernavaca por parte del “bloque negro”.

La marcha del Día Internacional de la Mujer en Cuernavaca fue un acto de lucha colectiva que, a través de consignas, pancartas y una presencia masiva, logró visibilizar la crisis que enfrentan las mujeres en Morelos y en el resto del país. La consigna que más se repitió durante la marcha fue clara: “Justicia para las mujeres, ya no más feminicidios.”



