

Activistas evidencian deudas institucionales
- Activistas urgieron al Congreso de Morelos a trabajar para garantizar su libertad, autonomía, igualdad de derechos y acceso a una vida libre de violencia.
- Demandaron protección para la niñez en orfandad por feminicidios, que alcanza a 900 víctimas en el estado.
- La salud, oportunidades de desarrollarse sin agresiones, acceso al aborto voluntario, y protección institucional, fueron tocados en la tribuna.
Los avances de la lucha feminista fueron reconocidos, por las cinco mujeres activistas que participaron en el Parlamento de Mujeres en el Congreso de Morelos, espacio que también sirvió para que se reclamaran las históricas deudas en materia de violencia, feminicidios y victimización, salud y, por supuesto, libertad y autonomía.
En la tribuna se pusieron temas de urgente atención para la clase política, como el funcionamiento de la Alerta de Violencia de Género, la despenalización y legalización del aborto, y el reconocimiento de las víctimas de feminicidio, directas e indirectas. Planteamientos para los que aún no hay respuestas efectivas.
Morelos está en el peor momento de violencia feminicida
Diana Gabriela Pinzón Ortiz, investigadora y activista, expuso que a 10 años de la declaratoria de Alerta de Violencia de Género (AVG) en Morelos, se mantiene la consigna de las mujeres: “No quiero sentirme valiente, quiero sentirme libre”, pues el estado atraviesa ahora el peor momento de violencia feminicida.
En su intervención durante el Parlamento de Mujeres en el Congreso de Morelos, Pinzón Ortiz advirtió a diputadas, diputados y políticos, desde la más alta tribuna del estado que: “Las mujeres ya no vamos a dar más tiempo, las mujeres necesitamos una solución ahora, este es el momento, porque el feminismo no es odiar a los hombres, sino luchar por la igualdad de género y trabajar para lograrla, y para ello no es indispensable ser mujer, es indispensable creer en el poder que tenemos las mujeres”.

Si discurso inició recordando el origen y objetivos de la declaratoria de AVG que definió como “un mecanismo único en el mundo de respuesta en contra de la violencia feminicida, la forma más extrema de violencia en contra de nuestras niñas, adolescentes y mujeres, producto de la violación a sus derechos humanos y del ejercicio abusivo del poder que puede conllevar la impunidad social y del estado”.
Refirió que entre las acciones a que estaban obligadas todas las instituciones está la plataforma Data Feminicidios que se habilitó el 18 de octubre de 2020, y que mereció el reconocimiento a la directiva del Instituto de la Mujer de entonces y a la Fiscalía General del Estado de Morelos. “Sin embargo, hoy esa plataforma se encuentra totalmente obsoleta, con más de cuatro años que no se registra un solo a la fecha no ha habido un pronunciamiento formal por parte de ninguna de las autoridades que en su momento fueron reconocidas”.
Acusó que pese existir instituciones en Morelos cuyo “objetivo es garantizar y establecer las políticas y acciones que propicien y faciliten la plena incorporación de la mujer a la vida económica, política, cultural y social del Estado de Morelos, a 10 años de la declaratoria, el trabajo coordinado e interinstitucional no ha dado los resultados que exige la sociedad, ya que no se ha retirado la alerta en ninguno de los municipios del estado de Morelos. Por el contrario, hoy en día los municipios de Cuernavaca, Cuautla, Temixco, Jiutepec, Xoxocotla, Atlatlahucan, Emiliano Zapata y Jojutla forman parte de los 100 municipios con mayor incidencia delictiva de presuntos feminicidios, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad”.
Advirtió que esos datos deben “resonar fuerte en las agendas de los tres poderes del estado, de los cuales dos de ellos se encuentran encabezados por mujeres (Ejecutivo y Legislativo)… ello debe reflejarse en la inteligencia de los esfuerzos públicos, en el logro de los consensos para que se haga verdaderamente efectiva la actualización y consolidación del marco de responsabilidades y obligaciones de los poderes públicos frente a las distintas formas de violencia de cualquier tipo en contra de las mujeres, brindando una respuesta coordinada y transversal para la protección y garantía de los derechos de las víctimas y supervivientes de violencia feminicida”.
Y aseguró que “este y no otro es el momento para llevar a los espacios públicos la voz de las que ya no pueden gritar, de las que ya no tienen acceso a la justicia”.
Mujeres exigen vida, libertad y aborto seguro
Tocó el turno a Miriam Vargas Flores, antropóloga, activista, miembro activo y cofundadora de la campaña aborto legal Morelos quien recordó a la LVI Legislatura la deuda que mantienen con las mujeres de Morelos: “el derecho a decidir sobre nuestro propio cuerpo” y reclamó: “día a día hay mujeres que portamos con orgullo y valentía el pañuelo verde, creamos espacios de diálogo, hacemos incidencias desde nuestros territorios y buscamos crear espacios para compartir lo que sabemos del tema con ustedes”.
Recordó a los legisladores los frutos de la lucha feminista: “tenemos el parlamento de mujeres desde el 2004, que fue un impulso que hicieron las compañeras que me anteceden en el camino tenemos a la primera mujer presidenta y a la primera mujer gobernadora. Más aún, tenemos 22 estados de la República mexicana donde ya no es un crimen que las mujeres decidan sobre sus propios cuerpos, donde la lucha de las mujeres feministas ha tenido logros fundamentales. Podemos sentarnos y observar cómo poco a poco la ola verde resultó ser un tsunami”.
Y advirtió: “Morelos actualmente está rodeado de estados de los cuales se ha legalizado el aborto, como es Oaxaca, Puebla, Guerrero e Hidalgo. Resulta contradictorio que al cruzar la frontera de nuestro estado las mujeres tengan el derecho de decidir sobre su cuerpo y en nuestro territorio no. El aborto como un crimen debe salir ya del código penal”.
Insistió en que desde 2023 “la Suprema Corte de Justicia de la Nación emitió un fallo en el cual dictamina que el aborto no puede ser motivo para que se criminalice a las mujeres y a otras personas con capacidad de gestar. Esto abre la puerta para que otros estados como Morelos elimine el delito de aborto del código penal. Este hecho histórico reconoce la libertad y la autonomía de los derechos productivos de las mujeres”.
Y también recordó que el 31 de mayo del 2023 “el juzgado noveno del distrito de Morelos resolvió a favor del amparo colectivo 278/2023. Con esto logramos que las 48 firmantes puedan acceder al derecho de aborto sin ser consideradas criminales, porque el juez declaró que el delito de aborto en Morelos va en contra de la Constitución. El efecto directo es para las personas que firmaron este amparo, pero ¿cuál es la diferencia de las demás ciudadanas? Unas acceden al derecho y pueden ser criminalizadas si deciden sobre su cuerpo, no hay igualdad por las razones que acabo de exponer. Mi propuesta es que el aborto salga del código penal, específicamente de los artículos 115, 116, 117,118 y 119. Las mujeres no deben de ir presas por decidir sobre nuestros cuerpos. Las mujeres no deberemos salir de nuestro estado para que se nos realice un aborto”.
“El progreso y la transformación sólo serán posibles cuando se garantice el derecho al aborto legal, seguro y gratuito. De no hacerlo, le quedarán debiendo la democracia a todas las mujeres morelenses y personas de capacidad de gestar. Porque amo la vida”, concluyó
La salud de las mujeres, otra deuda institucional
En uso de la tribuna, Martha Ivett Reyes Pacheco, joven investigadora, advirtió del impacto del cáncer de mama en la salud pública y la urgencia de fortalecer estrategias de prevención, diagnóstico y acceso a tratamientos.
“El cáncer de mama sigue siendo una de las principales causas de mortalidad de mujeres en México. De acuerdo con el INEGI, en el 2023 se registraron más de ocho mil muertes por esta enfermedad en la población de 20 años y más, de las cuales 99, 5 % ocurrieron en mujeres. A nivel nacional, la tasa de mortalidad fue de 17.9 por cada cien mil mujeres. Específicamente en el estado de Morelos, la tasa fue del 17.4 por cada 100 mil en el mismo año. Estas cifras subrayan la necesidad urgente de mejorar la prevención y el tratamiento en la región, (y) representan vidas, familias afectadas”.
Aseguró que la prevención sigue siendo una deuda con la salud de las morelenses pues si bien “existen campañas de sensibilización como las realizadas en el Marco del Mes Rosa, estas acciones deben de ir más allá de una conmemoración anual. Es fundamental que la prevención y la educación sobre este tipo de enfermedades sean continuas y accesibles para todas. Es urgente ampliar las estrategias de concientización en escuelas y comunidades, centros de trabajo, para que la autoexploración y las revisiones médicas sean parte de la vida cotidiana de todas las mujeres, sin miedo, sin tabús y sin barreras”.
Llamó a “garantizar que todas tengan acceso a diagnósticos oportunos y tratamientos adecuados, sin importar su situación económica o el lugar en donde vivan. La infraestructura de salud debe fortalecerse asegurando que más hospitales y clínicas cuenten con los recursos necesarios para atender a quienes lo necesiten. Implementar programas que brinden no solo atención médica, sino también apoyo psicológico y redes de acompañamiento para pacientes y familias”.
Recordó que hablar de la salud de las mujeres es también hablar de “autonomía y derechos. No podemos hablar de bienestar sin reconocer que las mujeres deben tener el poder de decidir sobre su propio cuerpo. Esta realidad no solo resalta la necesidad de mejores políticas públicas, sino también la importancia de contar con más mujeres involucradas en la investigación, la medicina y la toma de decisión en salud. Porque si queremos soluciones verdaderamente equitativas, necesitamos más científicas, más médicas, más investigadoras que comprendan desde su propia experiencia lo que significa luchar por la salud de las mujeres. Necesitamos que más mujeres se sientan inspiradas a participar y a liderar a cualquier área que deseen desempeñar”.
Llamó a seguir “construyendo un Morelos más justo, donde la salud de las mujeres sea una prioridad constante y donde ninguna mujer tenga que enfrentar sola este tipo de enfermedades. Creo que firmemente que cada acción cuenta y que a través de esfuerzos cotidianos podemos avanzar hacia un Morelos donde la salud y la educación sean pilares de igualdad y progreso”.
La voz de los huérfanos por feminicidios
Danya Ximena Guerrero Vital, artista y activista llevó a tribuna el reclamo de miles de víctimas directas y las cientos de miles de mujeres que viven con miedo y dolor frente a la violencia y la desigualdad “hoy yo no tendría que estar aquí, pero estamos aquí con dolores que jamás encontrarán cicatriz, por el hartazgo, por la rabia y por una inmensa e insaciable sed de justicia. Hacemos política porque nos duelen las cosas, porque nos duele que a las nuestras les quiten el nombre, les arrebatan el cuerpo, nos conviertan en un expediente y en un número más”.
“Estamos hartas porque cada mujer violentada, asesinada y mutilada es una llama en nuestro cuerpo que arde, porque cada historia que termina en una fosa, en un río y en el frío acero de una plancha forense es una herida abierta en nuestro país. Estamos hartas y hemos hablado mucho de las mujeres buscadoras, las madres buscadoras de Sonora, que ya no solo son de Sonora, ya son de todo el país. ¿Pero cuándo hablaremos de los hijos que buscan a sus madres y no las encuentran y nunca las van a encontrar?”, reclamó.
Aseguró que el feminicidio es, sin duda, “el tipo de violencia de género más cruel, más inhumano y más mezquino”, pero también debe llevar a hablar “de una orfandad impuesta de quienes quedaron atrás. Niños y niñas que crecen en el eco de un crimen que nunca debió ocurrir. Niñas y niños que quedan al desamparo, sin más refugio que el vacío que dejó su madre. Porque no solo les arrancan la vida a sus madres, se llevan con ellos el bienestar emocional, el derecho de crecer con amor, el derecho a un futuro sin miedo”.
Llamó a pensar también “en los más de 900 niñas y niños que quedaron en situación de orfandad por el feminicidio… 900 infancias fracturadas… futuros marcados por la ausencia. Es hora de visibilizar a las hijas y a los hijos de las víctimas de feminicidio, garantizarles el acceso a una restitución integral, a la justicia, a la protección, a un apoyo psicosocial real. Porque no basta con condenar la violencia, hay que reparar el daño, hay que devolverles el derecho a una vida digna”.
Por ello, se pronunció por una ley que pese con toda su fuerza sobre los responsables. “Necesitamos un agravante en nuestro código penal para aquellos que priven de la vida a una mujer, dejando en situación de orfandad a uno o más hijos. Porque no puede haber más impunidad, no puede haber más indiferencia, no puede haber más injusticia. Porque mientras este congreso siga permitiendo que la burocracia y la indiferencia pesen más que el dolor de quienes quedan al desamparo, quienes han perdido una madre, seguiremos luchando”.
Y advirtió: “no hay reformas suficientes cuando el miedo habita en nuestra propia casa, porque cuando la justicia sigue siendo un privilegio y no un derecho. No podemos hablar de justicia cuando el nombre de una mujer asesinada es apenas una nota en los periódicos. Hoy exigimos respuestas, hoy exigimos acciones, hoy exigimos justicia, no como una promesa vacía, sino como un compromiso de nuestros legisladores y legisladoras con quienes ya tristemente no están, para que los ojos de las nuestras se les claven como dagas en la memoria, para que se acuerden de su nombre, de su apellido, de sus sueños y el lugar donde desaparecieron y los hijos que dejaron en situación de orfandad”.
La violencia también es digital, recuerdan
Perla Rocío Pedroza Vélez, abogada y activista, acusó que la violencia digital “se ha convertido en una de las mayores amenazas para nuestra democracia y para la igualdad política. La violencia digital y mediática en particular, ha emergido como una modalidad especialmente peligrosa. Las agresiones verbales, las campañas negras de desinformación, los ataques a la dignidad y la difusión de contenidos dañinos en las redes sociales sólo son algunas de las tácticas empleadas para desacreditar a las mujeres que participan activamente en la política”.
Recordó que “la violencia digital y mediática no solo afecta a las mujeres de forma individual, sino que busca destruir su reputación, socavar su credibilidad y anular su participación política. Lo que es aún más devastador es que también afecta su entorno familiar y las deja sin una red de apoyo”.
Atribuyó el fenómeno a “un sistema patriarcal que ha condicionado tanto a hombres como a mujeres desde nuestra infancia, normalizando la violencia contra las mujeres en los medios de comunicación y ahora en los medios digitales. Desde nuestra niñez hemos sido expuestos a contenidos violentos degradantes que ridiculizan a las mujeres, enseñándonos a verlas como objetos, a burlarnos de ellas y a ignorar su valor en ámbitos como la política. Este condicionamiento cultural ha llevado a que muchos crean que es legítimo que los medios de comunicación y ahora las plataformas digitales se burlen y ataquen a las mujeres que valientemente se atreven a participar en la política”.
Llamó a la LVI Legislatura a “reformar el código electoral de Morelos (para) agregar el procedimiento especial sancionador contra la violencia contra las mujeres, que se regule la violencia digital mediática de manera explícita, tener medidas claras para identificar, procesar y sancionar estas agresiones y lo más importante, debemos proteger a las víctimas. Esta reforma debe abonar diversas formas de violencia como el ciberacoso, el sexting no consensuado, el doxing, la difusión de contenido privado e imágenes, audios y videos creados con inteligencia artificial”.
“Hoy, diputadas y diputados tienen la gran oportunidad de mandar un mensaje poderoso a la niñez de Morelos, con el que rompamos patrones patriarcales y digamos que no es normal que las mujeres sean vistas como objetos que descalifiquen su participación en la política. Con esta reforma al código electoral podemos mejorar el futuro de nuestras niñas y niños que carecen un Morelos sin violencia contra las mujeres. El 50 % del mundo pertenece a las mujeres, con libertad y con seguridad”, concluyó.

Diana Gabriela Pinzón Ortiz, investigadora y activista. Foto: Especial

Miriam Vargas Flores, antropóloga, activista y cofundadora de la campaña Aborto Legal. Foto: Especial

Martha Ivett Reyes Pacheco, joven investigadora. Foto: Especial

Danya Ximena Guerrero Vital, artista y activista. Foto: Especial

Perla Rocío Pedroza Vélez, abogada y activista. Foto: Especial

