

Urgente empatía, responsabilidad y compromiso
+ Aseguró que han aumentado los casos de desaparición de mujeres, adultos mayores y jóvenes en Morelos
+ Necesario respetar y aplicar los protocolos de búsqueda de personas, “no escarbar por escarbar”
+ En enero se iniciarán trabajos de búsqueda de personas con presunción de vida mediante el cruce de datos con instituciones
Las autoridades investigadoras (fiscalías) en Morelos violan los derechos de las víctimas y sus familiares cada vez que incumplen con los protocolos para atender casos de personas desaparecidas establecidos en las leyes, acusó Leonel Díaz Rogel, encargado de despacho de la Comisión de Búsqueda de Personas en Morelos durante la entrevista con autoridades de la Secretaría de Gobierno que forma parte del proceso de designación del titular formal del área.
Díaz Rogel explicó que los protocolos de búsqueda de personas están diseñados para evitar “escarbar por escarbar en donde alguien sospecha que pudiera haber víctimas”. En cambio, aseguró, debe haber “un acompañamiento formal, policial y de protección para el entorno de quienes van a instrumentar en campo las búsquedas, porque son de absoluto riesgo. No se puede admitir entonces que se rompa el esquema de legalidad en las búsquedas, y menos poner en riesgo a las madres buscadoras, a las líderes de los colectivos que las acompañan y al personal de la Comisión y de otras dependencias y organismos que, como Derechos Humanos, acompañan las búsquedas”.

La comisión debe, dijo, diseñar debidamente los planes de búsqueda en que intervienen factores científicos y herramientas tecnológicas como el georradar, para determinar los puntos específicos donde puede darse la búsqueda.
Aseguró que en el caso de búsquedas que derivan de carpetas de investigación, hay el riesgo adicional de que quienes intervienen en la búsqueda afecten los lugares de los hallazgos con la manipulación indebida de los indicios. “Y eso incluso puede derivar en responsabilidades penales para quienes no acudan a la observancia de los protocolos”, advirtió.
Se violan los derechos humanos de las víctimas
Refirió que existen casos de peticiones de intervención de la comisión por parte de la Comisión Nacional de Derechos Humanos que “constantemente envía también oficios de colaboración porque vía amparos sin necesidad de que estén esperando las familias la intervención de alguna representación, o de alguna otra persona o algún tercero, directamente acuden ante un juez federal a pedir el amparo porque la autoridad investigadora no le está dando resultados esperados a la familia. No se están generando los protocolos de búsqueda, no se está cumpliendo con la Ley General en materia de Búsqueda de Personas, no se está cumpliendo con lo que establece el Sistema Nacional de Búsqueda de Personas, punto concreto: hay una vulneración a los Derechos Humanos”. Ante ello, la Comisión es instruida para actuar en un plazo muy corto en que debe implementar un plan de búsqueda.
Durante la entrevista, Díaz Rogel habló de la delicada tarea de coordinación entre la Comisión de Búsqueda y las autoridades que intervienen en la investigación de los delitos, que no comparten toda la información de las carpetas por impedimentos legales y sigilo en las indagatorias.
La urgente empatía
Dado el momento por el que atraviesan las familias de las víctimas de desaparición, quien ocupa la titularidad de la Comisión de Búsqueda debe practicar la empatía, el compromiso, y ejercer con responsabilidad el encargo. “No se trata de un espacio público político, como otros, donde la atención es meramente de servicio… aquí se trata de una asistencia, sentida, sabida, conocida, y sobre todo con resultados”.
Expuso que en el plano federal se ha planteado la organización en el corto plazo de jornadas intensivas de búsqueda de personas conforme a los protocolos ya definidos, y con el apoyo de organismos especializados en identificación humana y búsqueda de personas; además de la realización de cursos de Búsqueda con Presunción de Vida. Refirió que en Morelos los últimos meses en la Comisión se han ofrecido cuatro de esos cursos para que en enero del 2025 se inicien los trabajos de búsqueda con presunción de vida con equipos digitales para identificación por huella, por rostro y con la intervención del Instituto Nacional Electoral (por el padrón de ciudadanos), el Registro Nacional de Desaparecidos, y el banco que tiene la Fiscalía General de Morelos; la búsqueda de extenderá a albergues que reciben a personas en situación de calle.
La relación con colectivos de víctimas
También reiteró su respeto, reconocimiento y acompañamiento a los colectivos, grupos civiles, organizaciones defensoras de los Derechos Humanos, y quienes atienden a los grupos vulnerables, y las familias que padecen de la desaparición de uno de sus miembros.
Aseguró que el fenómeno de la desaparición de personas ha crecido de forma exponencial en algunas entidades. En Morelos, recordó, muchos sectores de la sociedad no tenían conocimiento del problema ni de la existencia de la Comisión de Búsqueda, en dos meses se ha socializado el apoyo y se ha multiplicado la atención.
Urge reforzar el presupuesto para atender necesidades de la comisión
Díaz Rogel aseguró que la comisión requiere un presupuesto suficiente para atender sus mínimas necesidades. “Se requieren de elementos básicos para que vaya caminando en su infraestructura, el edificio no tiene las condiciones para atender de manera digna a las buscadoras, a las familias”.
Reconoció el acompañamiento de instituciones que han aportado lo necesario para las tareas de búsqueda, específicamente con información. Se han recibido buenas respuestas,
Aumentan desapariciones de mujeres, adultos mayores y jóvenes
El aspirante aseguró que la desaparición de mujeres ha aumentado al intervenir en ella actores particulares, además de las que derivan del daño que se hace a mujeres dentro de hogares violentos que las obligan a huir o porque sus propias parejas están involucradas en la desaparición.
También se incrementaron, expuso, los casos de desaparición de personas de la tercera edad, “en donde por la herencia, por circunstancias familiares los están desapareciendo. Esa es una realidad no nada más en Morelos”, también se presentan casos en Michoacán, Zacatecas, Jalisco.
En el caso de los jóvenes, las desapariciones incrementan al ser “reclutados” por organizaciones criminales.
Por ello, la colaboración interinstitucional con aportes de información resulta efectiva ante la coyuntura actual.

