

A un año de su creación, la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) se ha convertido en el eje rector de la política científica y tecnológica del país, con la conducción de proyectos estratégicos impulsados por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y orientados al desarrollo nacional, la soberanía tecnológica y el bienestar compartido.
La dependencia que encabeza Rosaura Ruiz Gutiérrez cumplirá su primer aniversario el próximo primero de enero, entre otras tareas, se ha enfocado a aarticular las capacidades de universidades, Centros Públicos de Investigación y del sector público para impulsar iniciativas emblemáticas como Coatlicue, la supercomputadora pública mexicana más poderosa de América Latina; Olinia, proyecto nacional de electromovilidad; Kutsari, estrategia integral para el desarrollo de semiconductores; así como la expansión de la Universidad Nacional Rosario Castellanos (UNRC).
Coatlicue, supercómputo al servicio del país
El proyecto Coatlicue, desarrollado en coordinación con la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, posicionará a México a la vanguardia regional en supercómputo. Esta infraestructura permitirá atender problemáticas prioritarias como la predicción de fenómenos meteorológicos extremos, el cambio climático, la planeación energética, la salud, la seguridad y el combate a la corrupción.
La supercomputadora se integrará al Clúster Nacional de Supercómputo y contará con una inversión pública de 6 mil millones de pesos. Su construcción iniciará en 2026 y se realizará en un periodo de 24 meses, abarcando desde la planeación y el modelo de gestión hasta su puesta en marcha. De manera paralela, se instalará el Centro Mexicano de Supercómputo en el Centro de Supercómputo de Barcelona, con el objetivo de fortalecer la formación en cómputo avanzado y atender problemáticas estratégicas nacionales.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo destacó que Coatlicue es “la supercomputadora del pueblo de México”, con una capacidad de cómputo sin precedentes en América Latina, que además generará inversiones públicas y privadas. En tanto, la secretaria Ruiz Gutiérrez subrayó que este proyecto es un paso decisivo para que la ciencia, el gobierno y la industria cuenten con las condiciones necesarias para lograr los avances que el país requiere.

Olinia y Kutsari, innovación con sello nacional
Olinia, cuyo significado en náhuatl es “moverse” o “movimiento”, es un proyecto de diseño nacional para impulsar la electromovilidad asequible y accesible. En él participan científicas y científicos del Instituto Politécnico Nacional, el Tecnológico Nacional de México, la UNAM y Centros Públicos de Investigación de la Secihti. Durante 2025 se realizaron avances como el diseño de tres propuestas de integración del vehículo, la conclusión del diseño del módulo de baterías y la definición de la visión, estrategia y organización del proyecto.
En el ámbito de los semiconductores, Kutsari —que en lengua purépecha significa “arena”, material de donde se extrae el silicio— identifica al proyecto del Centro Nacional de Diseño de Semiconductores. A través de esta iniciativa, científicas y científicos mexicanos de instituciones públicas de educación superior desarrollan nuevas soluciones tecnológicas para fortalecer la cadena de valor de los semiconductores en el país.
Entre los avances, destaca el trabajo del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) de Puebla, en colaboración con el Centro de Investigación en Materiales Avanzados, en el acoplamiento de un sensor electroquímico para la detección de creatinina, así como la propuesta para diseñar y fabricar un microprocesador dentro del programa ChipPractice, apoyado por el IEEE y GlobalFoundries.
Las sedes del Centro Kutsari estarán en Puebla, Jalisco y Sonora, y serán coordinadas por el INAOE y el Cinvestav, con la participación de la UNAM y el IPN. Además, en la Universidad de Sonora se formalizó la colaboración para la incorporación de hasta 25 diseñadores de semiconductores.
Educación superior y apoyo a la comunidad científica
En materia educativa, la Secihti asumió la administración y expansión de la Universidad Nacional Rosario Castellanos, que atiende a más de 76 mil estudiantes, 63% mujeres y 37% hombres, en modalidades presencial y a distancia. La UNRC cuenta con presencia en nueve entidades del país y ofrece 40 licenciaturas y 15 posgrados. Desde diciembre de 2024, la Universidad tiene carácter nacional, con el objetivo de abrir al menos una unidad académica en cada entidad federativa.
En el rubro de ciencia y humanidades, la Secihti reporta un incremento significativo en el apoyo a la comunidad académica. Al cierre de 2025, se registran 98 mil 223 becas, de las cuales 2 mil 467 son nuevas, mientras que las becas al extranjero aumentaron 62.4%, al pasar de 2 mil 221 a 3 mil 607. El padrón del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores creció 2.3%, al alcanzar 44 mil 808 integrantes.
El Sistema Nacional de Posgrados quedará integrado por 2 mil 511 programas aprobados, resultado de la coordinación con la SEP y la ANUIES, tras seis foros regionales de consulta. Además, más de mil 866 proyectos de investigación científica y humanística reciben apoyo mediante diversas convocatorias.
A un año de su creación, la Secihti se consolida como una Secretaría estratégica del Estado mexicano, al articular ciencia, humanidades, tecnología e innovación con visión humana, en un modelo de desarrollo donde el conocimiento se traduce en bienestar, justicia social y prosperidad compartida.

Ante la presidenta de la República, la secretaria Rosaura Ruiz Gutiérrez presentó “Coatlicue”, la supercomputadora mexicana que marcará un hito en México. Foto: Cortesía

A solo un año de su creación, la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación ya es el eje rector de la política científica y tecnológica del país. Foto: Cortesía

