El titular de la Secretaría de Protección y Auxilio Ciudadano (Seprac) de Cuernavaca, Guillermo García Delgado, lanzó un llamado de atención respecto a las dificultades que enfrenta la corporación para intervenir en la comunidad de Ocotepec, donde opera de forma autónoma el grupo de seguridad comunitaria conocido como La Ronda.

El funcionario aseguró que los elementos de la SEPRAC solo pueden intervenir cuando los integrantes de La Ronda lo permiten, y en muchos casos esto ocurre únicamente cuando la situación ya se les ha salido de control. Esta práctica, dijo, obstaculiza la actuación policial adecuada y pone en riesgo la legalidad de los procedimientos.

“Cuando les conviene sí nos dejan actuar; cuando ya se ven rebasados… nosotros hay veces que ya no podemos actuar por el tiempo, la cadena de custodia, el IPH se nos viene abajo”, denunció García Delgado, al referirse a las complicaciones que surgen cuando no se permite la intervención oportuna de la policía municipal.

El titular de Seprac destacó que, si bien han sostenido reuniones con representantes de La Ronda, la cooperación no siempre es efectiva. Aunque cuentan con una asesora legal que en algunos casos facilita el diálogo, el control que ejerce el grupo sobre la comunidad impide a la autoridad municipal intervenir conforme al marco legal.

Uno de los temas más delicados es la regulación de la venta de alcohol, que es manejada directamente por los habitantes organizados, sin intervención de la autoridad municipal. Cuando Seprac intenta actuar, explicó, los vecinos suelen salir en defensa de quienes están involucrados, lo que genera situaciones tensas que se prefieren evitar para no llegar a la confrontación.

“Uno pasa y, para no caer en provocación… salen y defienden a sus hijos”, relató el funcionario. “Lo que nosotros no queremos es llegar a una confrontación”.

García Delgado subrayó que la postura del gobierno municipal es respetar los derechos humanos y evitar cualquier forma de violencia institucional. Sin embargo, advirtió que la falta de colaboración en tiempo y forma limita gravemente la capacidad de reacción de las fuerzas municipales.

Cabe destacar que, Ocotepec es una comunidad que se rige bajo usos y costumbres, situación que ha generado tensiones constantes con las autoridades municipales, especialmente en temas de seguridad pública. Aunque se reconoce la autonomía de sus formas tradicionales de organización, desde SEPRAC se insiste en la necesidad de coordinación y de respeto mutuo para garantizar la legalidad y la seguridad de todos los habitantes.

Angélica Estrada