
A propósito del 11 de Julio, día mundial de la población, conviene hacer una breve revisión de como ha ocurrido y ocurrirá la transformación demográfica de nuestro estado.
Para ello, es pertinente tener en cuenta el siguiente marco de referencia: La teoría de la transición demográfica, que es el paradigma de los estudios poblacionales en el mundo. Ésta propone que la evolución demográfica atraviesa por distintas etapas: un régimen pre – transicional marcado por una alta natalidad y elevada mortalidad, en contextos de vulnerabilidad por guerras, hambrunas, epidemias, etc., en el que la población no crece o crece muy poco; una primera etapa de crecimiento demográfico acelerado, cuando se reduce la mortalidad, por mejoras en las condiciones generales de sobrevivencia; una segunda etapa en la que se reduce también la natalidad en respuesta (o paralelamente) a cambios sociales como la incorporación de la mujer a la educación y al mercado laboral, el proceso de urbanización, y la práctica de la anticoncepción, entre otros aspectos. En ella, Se reduce el ritmo de crecimiento demográfico, paro el volumen de población se incrementa por la inercia del pasado. Finalmente, una tercera y última etapa donde las tasas de mortalidad y natalidad vuelven a converger, pero ahora en niveles bajos hasta alcanzar un crecimiento demográfico cero o, incluso, negativo.
Sin detenernos (por razones de espacio) en las peculiaridades del caso, la evolución demográfica del estado de Morelos se ajusta a ese esquema: como se observa en la gráfica, y con los datos disponibles desde poco antes de la fundación del estado (en 1869) se puede constatar, en términos generales, un volumen poblacional relativamente estable hasta 1910, y después un descenso relacionado con las condiciones impuestas por el conflicto armado mexicano. Propiamente, la etapa pre – transicional llega hasta los años 30 del siglo XX.
A partir de entonces inicia una fase de crecimiento demográfico exponencial (con una mortalidad a la baja y natalidad al alza) que alcanzará hasta los años setenta (inicio de la segunda etapa) en donde empiezan a registrarse reducciones importantes de los ritmos de crecimiento por descensos en la fecundidad. No obstante, el volumen poblacional sigue creciendo por la inercia de las generaciones numerosas del pasado, sobre todo las llamadas “Baby Boomers”.
La población de Morelos, que en 2025 apenas supera los dos millones, seguirá creciendo hasta alcanzar un máximo histórico de 2 millones 156 mil hacia 2042, es decir unos ciento cincuenta mil habitantes más que los ya existentes. A partir de entonces, el estado iniciaría un proceso de decremento poblacional o crecimiento negativo. Será el comienzo de la tercera etapa de la evolución demográfica del estado. Hacia 2070, la población estatal estará por debajo de los 2 millones, 4 de cada 10 pertenecerán a la tercera edad, y solo uno de cada 10 será menor de 15 años.
¿Imaginan los desafíos que ello representará en materia de políticas de empleo, educación, seguridad social y pensiones, entre otros?


Fuentes: Luis Aráoz et.al., Morelos: cinco siglos de historia regional. Universidad Autónoma del Estado de Morelos, Centro de Estudios Históricos del Agrarismo en México, 1984; INEGI, 1996. Cien Años de Censos de Población 1895-199. CONAPO. Proyecciones de la población de México y sus Entidades Federativas, 1950 – 2070.
*Investigador del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias de la UNAM en Cuernavaca.

