Angélica Estrada

Una inusual y simbólica protesta se llevó a cabo durante la elección judicial del 1 de junio, frente a las instalaciones del Poder Judicial de la Federación en la colonia Boulevard del Lago, Cuernavaca. Jueces federales de la entidad colgaron sus togas en un tendedero improvisado, manifestando su tajante inconformidad ante las recientes reformas que permitirán la elección popular de jueces y magistrados.

Minutos después de su instalación, los juzgadores fueron obligados a retirar la protesta por «órdenes de autoridades superiores», lo que subraya la tensión que rodea este controversial tema.

Omar Sandoval Labastida, juez laboral del Primer Tribunal del Décimo Octavo Circuito con sede en Cuernavaca, explicó que la manifestación fue una iniciativa espontánea de los propios jueces. Su preocupación es profunda y se resume en la percepción de que la justicia se encuentra “ahorcada” y el temor latente de ser destituidos de sus cargos en los próximos meses.

«Solo queremos manifestar que colgamos las togas simulando que la justicia está ahorcada, que los jueces estamos prácticamente en la horca», expresó el juez Sandoval Labastida. Con evidente frustración, el juzgador cuestionó la falta de procedimientos y pruebas ante lo que consideran una inminente destitución masiva.

«¿Nos van a destituir en los próximos meses sin un procedimiento en nuestra contra? Yo llevo asuntos laborales todos los días, condeno despidos injustificados, obligo a empresas a reinstalar a trabajadores… ¿y a nosotros nos van a destituir sin pruebas, solo diciendo que somos corruptos? ¿Dónde están esas pruebas?», demandó el juez, esto mientras se llevaban a cabo las votaciones para elegir a los nuevos integrantes del Poder Judicial.

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Foto: Angélica Estrada

Angélica Estrada