Tras la conmoción social provocada por el caso de Imelda —la niña de tres años que perdió la vida atropellada mientras bailaba en la glorieta La Luna en Cuernavaca— el debate sobre la presencia de menores en la vía pública ha regresado al centro de la agenda pública. En este contexto, el municipio de Jojutla resalta como pionero en Morelos al implementar, desde el año 2020, un programa integral para el resguardo y atención de niñas y niños cuyos padres laboran en espacios públicos.

El entonces presidente municipal y hoy diputado federal, Juan Ángel Flores Bustamante, explicó en entrevista exclusiva para La Jornada Morelos que dicho programa surgió como una estrategia preventiva y de atención directa, especialmente diseñada para reducir los riesgos de explotación infantil y garantizar el cumplimiento de los derechos de la niñez.

“El objetivo era claro: sacar a las niñas y niños de los cruceros, donde estaban expuestos a múltiples peligros, desde accidentes hasta situaciones de trata. Nosotros recorríamos las calles, y si veíamos menores en semáforos o zonas de comercio informal, hablábamos con sus padres. Les explicábamos los riesgos y les ofrecíamos alternativas seguras”, detalló.

Entre esas alternativas, el municipio habilitó el acceso a guarderías financiadas al 100% por el gobierno municipal, donde las niñas y niños no solo eran resguardados, sino que recibían atención médica, apoyo educativo y alimentos. En los casos donde los padres se negaban a aceptar el apoyo, se iniciaba un proceso conforme a la ley.

“Se hacía una revisión del caso, y se les advertía que estaban vulnerando los derechos de sus hijos. En esos casos, interveníamos con las instancias correspondientes. Lo más importante era proteger a las infancias y romper ciclos de violencia o explotación, incluso cuando no eran evidentes”, señaló Flores Bustamante.

Este programa, sentó las bases para un modelo que ahora busca retomarse y ampliarse a nivel estatal, a partir de la iniciativa anunciada por la gobernadora Margarita González Saravia, quien ha instruido fortalecer acciones en defensa de la infancia en situación de calle, en coordinación con instancias de asistencia social y derechos humanos.

El enfoque integral del programa de Jojutla no solo contemplaba la protección física de los menores, sino también un trabajo de concientización con las familias sobre el valor de la educación, el autocuidado y la protección de los derechos infantiles.

Angélica Estrada